Nueva York.––Barak Obama despachó 19 hombres, dos perros y dos helicópteros, en dos minutos asaltaron el campamento y mataron a Osama Ben Laden. Leonel Fernández despachó cuatro helicópteros, una multitud de hombres en muchísimos vehículos para allanar al periodista Guillermo Gómez buscando unos papeles que ya circulaban por todas partes.
El despliegue de seguridad le da autenticidad a los documentos, porque nadie movería la acción pública para buscar papeles falsos. Y denuncia la inseguridad que siente el presidente ante denuncias de corrupción en su familia y gobierno. David Cooper, el siquiatra antisiquiata sudafricano, diría "tanta seguridad demuestra que uno se siente inseguro, o quizá así debiera ser".
La Primera Dama y candidata vicepresidencial peledeísta, Margarita Cedeño de Fernández, dijo algo muy raro. "Y…pido a mis hijos que son tres, que cualquier cosa que me suceda (sollozando)"… ¿Qué puede sucederle, se siente insegura?. Pidió a sus tres hijos, no mencionó las palabras esposo ni familia, sonó como una madre soltera y solitaria.
Si la pareja presidencial se siente insegura, las denuncias de corrupción desataron un serio problema de "seguridad nacional". La demanda contra el comentarista Marcos Martínez es una orden de prisión por decir en público lo que muchos comentaban en privado. A menos que algún juez le ordene a la demandante revelar sus cuentas bancarias, jugándose el empleo, coqueteando con la gloria.
Para que la primera dama logre quitarse de encima la "terrible infamia", de que tiene millones en bancos europeos, debe ser transparente.
Margarita debe abrir la cartera para demostrar que no tiene el dinero que dicen que tiene, dejando ver lo que si tiene. El público tiene derecho a saber cuánto dinero tiene la gente que maneja dinero público, así es la democracia.
Porque, como diría el senador John McCain, "somos tontos, pero no somos estúpidos".