Vivimos una realidad muy cruda en los negocios de alimentos y bebidas, que al mismo tiempo puede servir de referencia para otros países en Latinoamérica que enfrentan el mismo reto. Uno de esos retos es la Planificación. La pregunta sobre la que quiero reflexionar iniciando este artículo es la siguiente: ¿Cómo la industria de alimentos y bebidas puede enfrentar sus retos de planificación?

En nuestros países existe un gran “gap” de planificación, especialmente en el tema estratégico. Uno de los objetivos en Roxanna Marte Business Group es ayudar a emprendedores de negocios de alimentos y bebidas y gerentes de restaurantes, centros de eventos y hoteles, a enfrentar barreras que les impiden lograr una buena planificación estratégica.

 En el fondo no es tan difícil como se ve. El primer paso se da cuando decidimos hacer un cambio de mentalidad, cuando paramos de correr detrás de la pelota o de apagar el fuego y decimos, ¡ya está bueno! Es el momento de saber cuál es el rumbo que tomará el barco y qué implica este nuevo rumbo.

He creado este gráfico que muestra la diferencia entre la Planeación estratégica y la Gerencia estratégicaAquí se los explico, el primer paso es desarrollar el plan que incluye definir las prioridades del negocio, establecer direcciones, como visión, misión y valores, alinear energías y recursos; es decir, saber con qué contamos para poder dirigir esta nave: dinero, personal, mobiliario, etc., también enfocar al talento hacia la meta común a través de un Plan de Entrenamiento. Esto, como muchos saben, es  muy retador. Luego, alrededor de esta planificación, existe el sistema de gerencia que le da prioridad a la Ejecución (tomar las acciones necesarias para llevar a puerto esos objetivos), y desde luego transformar el plan inicial en un sistema que funcione de modo independiente y no dependa sólo de ti, y al que hay que permitirle evolucionar, crecer y adaptarse para seguir avanzando.

Pero, ¿cómo logramos esto? Es la pregunta del millón. Hay que formar un equipo de personas que estén enfocadas en desarrollar la parte estratégica. Créeme que ese será tu trampolín para lograr metas que en el momento pueden parecer impensables: consistencia en el servicio, estándares, consistencia en calidad de los platos y sus presentaciones, imagen del personal, procesos débiles… Todo lo que pongas en el plan estratégico se puede lograr pero con un sistema que cuente con un talento competente a cargo de más personas del staff y con su apoyo. Puede ser tu gerente de operaciones, apoyado por la gerente de marketing y una asistente, por ejemplo. La otra opción es contratar un consultor que lleve el plan acompañado por un gerente que ejecute con él o ella todo el proceso.

Hay saber que la planificación da resultados más duraderos que el trabajo inmediato y diario en la operación. No nos podemos dejar arrastrar por la operación, ella es como un caballo desbocado que si no lo controlas se estrellará en algún momento, causando un problema mayor. No hacemos nada con tener clientes satisfechos por un día o dos en la semana y otro día tener quejas. Si la base del negocio está mal, el servicio se derrumbará tarde o temprano. La planificación siempre será tu apoyo para lograr las metas e incrementar tu reputación. ¡No pierdas un día más! ¡Comienza a planificar de verdad!