Para prohibir el uso de la hookah (el método más eficiente para el intercambio de vicios y microbios) sólo se necesita un Ministerio de Industria y Comercio que prohíba su venta y/o un Ministerio de Salud que prohíba su uso y/o un Ministerio de Interior que persiga a quienes la promuevan y un Ministerio de Educación que difunda en las escuelas los daños que causa esta adicción. En síntesis: para prohibir la hookah sólo se necesita la autoridad de un Estado, en caso de que eso exista en esta especie de país (de lo que hay serias dudas). Por tanto, es un acto de vagancia legislativa procurar una ley para eso.