El asesinato de Ahmed Yabari por parte de los israelíes es, otro crimen, si, pero no solamente eso. Ni siquiera la situación que se vive en Dominicana puede alejarme de condenar el hecho y mostrar sus conexiones y circunstancias.

Israel, que ocupa tierra ajena de la cual continua despojando a sus legítimos dueños, reclama ante el mundo su derecho a existir, pero rehúsa reconocer los derechos que asisten a los palestinos en su propia tierra que ellos ocupan por la fuerza.

Reivindicar el derecho al asesinato selectivo de dirigentes de Hamás en este caso pero y por extensión de cualquier adversario es pura, clara y sencillamente terrorismo.

Hacerlo ahora, inmediatamente después de las elecciones en EEUU no es casualidad. No he tenido tiempo de decodificar la trama, pero existe y está relacionada con el resultado de esas elecciones.

Dado el grado de deterioro de la imagen de Israel en todo el mundo, dado su creciente aislamiento, dado el avance de contradicciones internas importantes al interior de ese país, este asesinato reitera un curso de acción: una vez más Israel acude al terrorismo no solamente como política sino como recurso para alejar la paz a la que, y de manera creciente, la empuja la comunidad internacional. Israel nunca ha querido la paz.

Hamás, ejerciendo su pleno derecho, vengará la muerte de uno de sus dirigentes y cuando lo hagan vendrán a quejarse y a denunciarlos por terrorismo.  Israel cree que tiene el derecho de asesinar impunemente a un dirigente enemigo, ¿por que y con que moral se le podría negar igual derecho a los palestinos?. Esta doble moral de Occidente, la maldita hipocresía me enferma el hígado y estoy harto de Netanyahu, Lieberman, Barak  y los demás bandidos y terroristas israelíes.

Los judios vivieron en paz en Palestina durante siglos. La paz en Palestina es posible y necesaria pero no sin la derrota de los sionistas, extremistas racistas y asesinos que la sabotean. Lo que la comunidad internacional no haga por el pueblo palestino, incluido llorar sus muertos y denunciar estos asesinatos tendrán que hacerlos ellos mismos por su cuenta. Eso fue lo que aprendieron después de 1967.

Cuando nosotros tengamos en este país un gobierno que se respete, una de las primeras cosas que deberemos reclamarle es la ruptura de relaciones con el régimen israelí a menos que para entonces hubieran cambiado las cosas.

PS: El anexo junto a lo anterior demuestran que el gobierno de Israel no solamente es terrorista, también es un gobierno hijo de puta. Esta nota publicada por “El País” después que había guardado yo el artículo, responde la pregunta que en el mismo me hacía al respecto.

“Las amenazas israelíes van cobrando intensidad a medida que se aproxima la fecha en la que los palestinos pedirán a Naciones Unidas que les reconozca como Estado observador no miembro. La iniciativa diplomática palestina cuenta con la firme oposición de Israel y de Estados Unidos, que temen el avance hacia el reconocimiento de Palestina como Estado de pleno derecho. Si el próximo 29 de noviembre la Asamblea General de la ONU concede a Gaza y a Cisjordania un estatus similar al del Vaticano, las puertas de las distintas agencias multilaterales, incluida la justicia internacional se abrirían para los palestinos”.