El sentido del paso del tiempo ha cambiado drásticamente durante la pandemia. Muchos de los rituales e hitos que marcan nuestras vidas y nos permiten conectar con los demás nos han sido prohibidos.
Hemos navegado y seguimos navegando al son de los efectos devastadores de un enemigo invisible, arrullándonos de ilusiones que van y vienen al compás de las noticias y de pequeñas victorias.
En días pasados, la Fundación Abriendo Camino, bajo estrictos protocolos de seguridad, reabrió su biblioteca enteramente remodelada en el populoso sector de Villas Agrícolas, que carece de biblioteca, de espacios verdes y de lugares de sano esparcimiento.
El evento de reapertura reunió en un mismo lugar a actores de todos los sectores interesados en la educación y protección de la niñez, como directores de escuelas públicas, la presidenta del CONANI, representantes del sector privado, miembros de la comunidad, niños y niñas, padres, madres y tutores.
Cualquier ápice de normalización provoca un sentimiento de alegría y esperanza en la posibilidad de un regreso a una vida sin peligro y miedo. En esta ocasión se celebró el trabajo mancomunado, un espacio renovado al servicio de la colectividad, el poder de la lectura y la introducción de nuevas tecnologías en la vida de los alumnos y alumnas de un sector vulnerable.
Este enfoque actualizado les permitirá tener acceso a las mismas fuentes de conocimiento que tienen los estudiantes de cualquier otra institución educativa de sectores más privilegiados.
Cuando inició la cuarentena, la Fundación estaba embarcada en el proyecto de remodelación de sus espacios, con el auspicio de la compañía Smurfit Kappa Dominicana.
Esta empresa, con sede en Villas Agrícolas, deseaba contribuir al mejoramiento de la vida de los moradores del sector donde está instalada y, de manera particular en la educación, al igual que lo hacen la Fundación Smurfit Kappa y la Fundación BiblioTec, ambas con sede en Cali Colombia.
Se trataba de un proyecto integral que incluía capacitaciones para el personal de la biblioteca y miembros del equipo de la Fundación con prestigiosas entidades educativas internacionales y colombianas auspiciadas por la Fundación BiblioTec.
Esta última tiene como objetivo crear ambientes propicios para el acceso al conocimiento, a las tecnologías, a la lectura, el aprendizaje y la recreación, construyendo, adecuando y/o remodelando infraestructura bibliotecaria y cultural.
Este proceso incluye el uso del enfoque STEAM para la docencia, sistema que combina ciencia, ingeniería, tecnología, arte y matemáticas e introduce una pedagogía activa que genera, entre otros, una alta motivación y mejor predisposición para aprender Matemática y Física, el uso coherente y asertivo de las TIC, el diseño y la construcción por los estudiantes de modelos temáticos y científicos, prototipos electrónicos, robóticos y arquitectónicos locales.
La nueva modalidad de la biblioteca prevé también una iniciación a la programación y un componente de robótica, así como cámaras para la filmación de video conferencias para permitir su reproducción en You Tube u otras plataformas.
De un día para otro todos estos sueños se pararon abruptamente, la Fundación Abriendo Camino se vació y empezó a trabajar de modo virtual y a repartir alimentos, mascarillas y frascos de gel.
Cuando las cosas volvieron a ponerse en marcha, fue en cámara lenta y con muchos cambios en el proyecto. Los niños y niñas habían desaparecido de las aulas, suplidores fallaron, otros se retrasaron, materiales se agotaron, y hubo que reformular muchas cosas.
El acompañamiento con las compras, la instalación de mobiliario y el seguimiento en cada etapa y detalles se hicieron de manera remota desde Cali, gracias al apoyo local de colaboradores comprometidos. A pesar de situaciones adversas se pudo lograr lo que se había anhelado en el inicio.
Sin embargo, a la par con estos esfuerzos, en la fase actual urge reforzar las capacidades educativas y la protección de niños, niñas y adolescentes sometidos a la deserción escolar, al trabajo infantil y al riesgo de trata por la agravación de la precariedad económica de los hogares.
Ahora queda por hilvanar acciones a favor de los y las más vulnerables, los discapacitados y las discapacitadas, los hijos e hijas de migrantes, los niños y niñas dominicanos/as indocumentados/as que han sido olvidados por el sistema escolar y por prácticamente todos los programas sociales.
Son también estos niños y niñas más afectados por la crisis, los que se debe atraer hacia este maravilloso espacio de aprendizaje y protección. Así se podrá decir que la lectura y la biblioteca Abriendo Camino no se dejaron vencer por la pandemia.