Desde el potpurrí inicial hasta la última de las 22 canciones completas (más la ñapa de rigor): ¡La misma gracia en el escenario, como hace 35 años, cuando la conocí! ¡La misma calidad en las mismas tonalidades y delicados matices de hace 45 años! ¡El mismo repertorio concitador de los mejores recuerdos de amor de hace más de 50 años, ahora para una generación que la aplaudió e hizo emocionante coro con ella este sábado! ¡Luisa María Güell increíble, rumbo a los ochenta, pero siempre joven, y como si tanto tiempo no hubiera pasado! ¡Casi octogenaria, Luisa María irreductible! (Como Bennet y Aznavour, rumbo a la inmortalidad!).