En el amplio inventario nacional de las cosas inútiles abundan las más risibles ficciones (que también sólo se ven en República Dominicana). Por ejemplo: Instituto de Estabilización de Precios (¿Podría alguien decir cuáles precios “estabiliza”?). Ministerio de la Juventud (¿Hay por ahí algún joven que se haya enterado de su existencia?). Ministerio de la Mujer (Pregúntenle a cualquier mujer para qué sirve eso). Dirección General de Embellecimiento (¿Qué diablos será lo que “embellece”) y Dirección General de Migración (La más risible: todavía no se entera del masivo macuteo y de que el Masacre se pasa a pie).