Y acaso, pienso?

La COP 26 y el Estado insular que habitamos

Más que pensar en los efectos a nivel global, debemos preocuparnos por los efectos locales y tratar de cuidar nuestros recursos naturales, nuestros bosques, de manera que eventuales consecuencias no golpeen a nuestra población y nuestra economía de manera muy negativa. La toma de decisiones acertadas en ese sentido podremos hacerlas sólo si estamos bien enterados y conscientes de la problemática.

Por Marina C. Valera Regús

Desde el 31 de octubre pasado se celebra en Glasgow, Escocia, Reino Unido, el encuentro anual de las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (UNFCC por sus siglas en inglés), pero, al parecer, a nuestra población no ha sido un evento que llame mucho la atención como para enterarse sobre el mismo, a través de los reportes de la prensa nacional e internacional que se hacen de ello. Y mira que nos podemos enterar de cosas muy interesantes leyendo sobre sus incidencias.

Un ejemplo de algo atrayente, porque de hecho nada atractivo, es el aporte de la industria de la moda en el agravamiento de la situación del cambio climático que padece el planeta, con un aporte del 10% anual de las emisiones de los gases de efecto invernadero que lo están agravando. La pregunta es, ¿sabemos los ciudadanos dominicanos, los jóvenes principalmente, de qué estamos hablando? Pues fíjese que no, los jóvenes dominicanos, estudiantes universitarios, no saben de qué se habla cuando se menciona el cambio climático o el efecto invernadero, gracias, vuelvo a recalcar, por favor, a los deficientes niveles de la educación en nuestra escuelas y colegios. ¡Pero a que sí saben quién es Tokisha! Y ello por los niveles de alienación que sufren a través de sus lindos celulares, lo que se publica en Instagram y las atractivas promociones del mercado consumista local e internacional.

De manera que me permito hacer una escueta explicación para salvar las dudas. Y es que es importante, por varias razones, ya que vivimos en un territorio insular con altos niveles de vulnerabilidad a las consecuencias extremas del cambio climático, como por ejemplo, el aumento de los niveles del mar debido al deshielo de los casquetes polares. Por si esto nos parece algo inverosímil o lejano, les recuerdo que nuestra región caribeña es la vía de los huracanes tropicales que nos afectan cada año con sus secuelas de lluvias torrenciales, desbordamientos de ríos, daños a sembradíos y cosechas, entre otros. Y no olviden que se ha sobrepasado la cantidad de huracanes que se formaban en una temporada ciclónica como consecuencia de estos efectos que mencionamos.

El cambio climático es el desequilibrio que está provocando el hombre con las actividades industriales a gran escala, con la quema de combustibles fósiles como el petróleo, el gas y el carbón, que emiten ingentes cantidades de dióxido de carbono, gas que va a la atmósfera contaminándola y provocando daños a la normal composición de la misma, que guarda cantidades de dicho gas necesarios y suficientes para que tenga lugar la vida sobre el planeta, y sin la cual estaríamos en rangos de temperaturas bajo cero de entre -18°C hasta los -30°C. Las cantidades normales de dióxido de carbono producen lo que se llama el efecto invernadero, esa temperatura que necesitamos para vivir.

Pero la industria desaforada que promueve el consumismo incontrolado está provocando que se aumenten las cantidades de dióxido de carbono en el aire, además de promover la deforestación salvaje de grandes extensiones de bosques, tanto en nuestro país como en otros, ya sea para la industria maderera, la ampliación de la frontera agrícola, ganadera o el espacio para la urbanización. Los bosques, los árboles que deforestamos son los que Dios creó para que se mantuvieran estables los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera de manera que podamos vivir por el calorcito que nos produce, y que podamos comer, por la fotosíntesis que realizan.

Más que pensar en los efectos a nivel global, debemos preocuparnos por los efectos locales y tratar de cuidar nuestros recursos naturales, nuestros bosques, de manera que eventuales consecuencias no golpeen a nuestra población y nuestra economía de manera muy negativa. La toma de decisiones acertadas en ese sentido podremos hacerlas sólo si estamos bien enterados y conscientes de la problemática, y es por esto que es importante ponernos en conocimiento de qué va la COP 26 y lo que es el cambio climático. La reunión COP 26 continúa hasta el próximo día 12 de noviembre, y seguiremos dando seguimiento a sus incidencias para enterarlos

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguir leyendo

Lo más leído

Más noticias

Síguenos en nuestras redes