De palabra en palabra

GUEDÉ

Por Roberto Guzmán

GUEDÉ

Esta voz extraña al español figura entre las voces utilizadas por los dominicanos en su dialecto. Es otro haitianismo porque la voz procede de la lengua haitiana. Los dominicanos que usan esta voz son aquellos que han podido tener contacto con algunas ceremonias del culto vudú.

Los guedés son los espíritus de los muertos. Tradicionalmente son conducidos por los “barones”. Ellos forman una familia bullosa, grosera, sexual y en general gustan de reír y del amor. Como ya vivieron, no sienten temor de nada. Tienen colores tradicionales de su preferencia entre los que no falta el negro. Algunos estudiosos agregan el morado y, otros añaden el blanco. La misión de estos espíritus consiste en llevar los muertos hacia la otra vida. No deben confundirse estos espíritus con el alma del fallecido.

En lengua haitiana se escribe el nombre de estos espíritus del modo siguiente: Gede, Legede. Constituyen una familia y como tal llevan nombres complementarios después del genéricogede. Existen cantos sexuales (chante gede) que son muy explícitos y forman parte de la obscenidad que se mencionó antes.

No hay que extrañarse de que en el léxico dominicano haya haitianismos. Las dos repúblicas, Haití y República Dominicana, comparten una isla. De la misma manera en que los dominicanos le han metido muchos vocablos al habla de Haití, de ese mismo modo también los haitianos han contribuido con una cuota de reciprocidad, aunque en menor cantidad.

A CABALIDAD

Por supuesto, el alcance de la pieza no puede ser entendido A CABALIDAD divorciado de la trayectoria de M. . . .”

Hace largo tiempo, años quizá, que se examinó esta voz que se ha repetido durante muchos años en todos los niveles del habla. No solo se encuentra en boca de hablantes cultos, sino también salida de la pluma de escritores de renombre. Esto para dejar claro que la señora que escribió la oración transcrita no anda en mala compañía.

En ninguno de los diccionarios que se ha hurgado se ha podido encontrar registro de la voz del título. Es una pena porque como se escribió más arriba se ha repetido mucho en español.

En los únicos diccionarios que se han encontrado rastros del vocablo es en los diccionarios español-inglés/inglés-español. El Collins asienta la palabra cabalidad como sustantivo femenino y trae “a cabalidad” con el valor de: perfectamente, adecuadamente. Claro en inglés. El diccionario Oxford asienta dos posibilidades: con/a cabalidad, con el significado de: exactamente, completamente; a conciencia.

Todas las pistas orientan en la dirección de que cabalidad tiene relación con cabal que expresa que algo o alguien es exacto, completo, perfecto. Excelente en su clase. Referido a persona indica que tiene juicio y es honrada, trabajadora y estimable en cualquier aspecto.

Para satisfacer todas las exigencias de la lengua tendría que recurrirse al adverbio cabalmente en la cita y para ello se haría necesario cambiar todo el orden de la oración.

 

ESQUIVE

“O esa genuflexión de P. de no recibir a C. en sede de gobierno. O el feo ESQUIVE que hace nada menos que el presidente de. . .”

El “esquive” de esta frase solo se encuentra en la conjugación del verbo esquivar. Corresponde a la primera persona del singular (yo) del presente del subjuntivo (que yo esquive). Fuera de ahí no aparece en otro sitio.

Todo parece indicar que se está aquí en presencia de otro de esos sustantivos que se inventan algunos escribientes cuando enfrentan dificultades en la redacción.

Según parece con este “esquive” el autor de la frase ha deseado más que nada referirse al acto de esquivez que realiza la persona que se menciona.

La esquivez es la cualidad de esquivo. Este adjetivo, esquivo,  a su vez, se aplica a la persona que rehúye las atenciones o muestras de afecto, amor. Este individuo que así se comporta se asemeja a la persona desdeñosa, arisca, áspera, huraña.

El verbo esquivar en sus funciones transitivas, es: “Procurar o conseguir con habilidad no hacer algo, no encontrarse con alguien o que no ocurra algo que a uno le molestaría o le pondría en un aprieto”. Esa es la definición o explicación extraída del Diccionario de uso del español de María Moliner, 2007. El verbo tiene equivalencias con eludir, evadir, evitar, rehuir, rehusar. Como verbo pronominal (esquivarse) podría reemplazarse por retraerse, excusarse.

 

LEVANTAR

“. . .quien se encontraba estacionando su vehículo en ese momento. Acababa de llegar de LEVANTAR a su hijo de una clase de boxeo”.

Las lecturas de periódicos donde trabajan profesionales de variadas nacionalidades o procedencias abren un abanico de posibilidades para el estudio de la lengua común. Cada nacional de un país acarrea el peso de su propio español que es tan español como el de los demás. La diferencia estriba en que no siempre quien lee puede entender íntegro el mensaje que tratan de transmitirle.

La corta introducción en el párrafo pasado sirve para situar el comentario que se hará en esta sección. Se trata de ver qué tan auténtico es el verbo “levantar” utilizado de la forma en que se hace en la cita copiada.

En Nicaragua, Argentina, Uruguay en el registro popular el significado de “levantar” es buscar o recoger a alguien con un automóvil. En Guatemala tiene ese significado pero en el estilo de habla rural. En Bolivia posee el mismo valor anterior y se usa en varios niveles del habla, popular, culto, espontáneo.

El atractivo del verbo no termina con lo ya expuesto, sino que hay otra vertiente pendiente de examinarse. Con esto se alude a que puede ser un calco del inglés. En esta lengua to pick up entre muchas otras significaciones que posee es llevar (tomar) pasajeros o mercancías en un vehículo. En otros casos sirve para denotar lo que en español corresponde al verbo “levantar”, con el sentido de recoger.

Es posible que no exista relación alguna entre los verbos de las dos lenguas mencionadas, pero de todos modos resulta interesante llamar la atención sobre la semejanza. En el caso de Guatemala puede descartarse el calco porque se utiliza el verbo levantar en las áreas rurales que es donde menos incidencia puede tener la lengua extranjera. No se puede descartar la influencia del inglés, si se tiene en cuenta la migración de obreros rurales entre Guatemala y Estados Unidos.

 

RETOMAR NUEVAMENTE

“. . .y aunque he abordado el tema en múltiples ocasiones, considero que es mi deber RETOMARLO NUEVAMENTE”.

En esta sección se emprende el estudio del prefijo re- que se encuentra empleado en la cita modificando al verbo tomar. Una vez que se haya terminado con esa labor quedará en evidencia que hay un pleonasmo en la utilización que el columnista hace del verbo formado seguido de “nuevamente”.

El prefijo re- se utiliza en español para desempeñar varias funciones. Puede usarse delante de verbos, adjetivos y adverbios. En tanto que componente de palabra, procede del latín re y en esencia significa repetición o negación.

No hay que mostrar sorpresa si al consultar obras diferentes se encuentra el curioso con que al prefijo re- se le asignan diferentes funciones como modificador de la palabra base. Es un asunto de semántica, de nomenclatura, no de fondo en las diferencias que se detectan; no significa esto que haya discrepancia entre los diferentes estudiosos. En esta sección  se tratará de incluir todo lo que se ha encontrado.

El prefijo re- significa “repetición, negación o inversión del significado original, movimiento hacia atrás; denota intensificación. Además puede destacar la “reunión o concentración”; así como “ponderación” en frases exclamativas. En algunos casos puede introducir un “cambio de cualidad / estado”.

Sobre bases verbales el prefijo en estudio denota el movimiento hacia atrás o en sentido contrario al designado por el verbo simple. También la reiteración o repetición; del mismo modo sobre verbos indica “volver a un estado anterior”; y, reforzamiento del significado del verbo.

En el caso del verbo tomar, este puede ser considerado un verbo autónomo y al colocarle el prefijo re- lo que se logra son dos cosas: atribuir un valor cuantitativo, con el sentido de algo que se toma varias veces; o que se toma de nuevo (nuevamente). La actividad del verbo se repite, se efectúa de nuevo.

Una vez examinado el asunto del modo en que se ha hecho más arriba, se piensa que ha quedado demostrado que “retomar” equivale a tomar de nuevo, esto es, tomar una vez más: repetir la acción.

De entre las repeticiones inútiles de palabras que se catalogan de pleonasmo algunas son típicas, es decir, se repiten con mucha frecuencia por falta de cuidado. Otras son menos obvias y se detectan con menos frecuencia por distracción o falta de reflexión.

 

HÁBITAT

“Los HABITATS (sic) incluyen montecillos de árboles leñosos, humedales, bermas. Manglares y litoral, todos los cuales están presentes en algún lugar de los ocho acres de. . .”

Una vez más se presenta la necesidad de tratar algo con relación a una palabra extraña al español. Esta voz está aceptada en el español común, pero escrita de una manera diferente a como la escribió el redactor. Una vez que se trata el asunto de la manera propia de escribir o pronunciar la voz del latín, se aprovechará la oportunidad para aclarar algunos otros asuntos relacionados con el vocablo.

En muchas ocasiones cuando la autoridad (¿?) de Madrid santifica un vocablo extranjero le acomoda la grafía para que se parezca en algo al español de todos los días, o bien para que se sepa cómo debe pronunciarse en el español de todos. Eso en cuanto a la manera de escribir ese extranjerismo en español.

Al español pasó del latín la voz en cuestión con una tilde sobre la primera /a/ para que no haya duda con respecto a sobre cuál de las sílabas debe colocarse el mayor esfuerzo.

Ahora bien, en cuanto a la redacción. Si se examina de cerca la definición que adopta el docto colegio de Madrid para estas voces foráneas, las más de las veces, estas se parecen demasiado a las acepciones que constan en los lexicones de su origen. Con respecto a esto no hay mucha crítica que pueda hacerse si se tiene en cuenta que es una adopción lo que se hace.

Si hay una lengua moderna que ya ha beneficiado la voz del latín y le ha reconocido un significado ajustado a las circunstancias del uso moderno, cabe que uno se pregunte si hace falta que los diccionaristas o lexicólogos traten de hacer obra original.

En relación con hábitat, vale que uno se pregunte cuántas palabras en el español tradicional terminan con la letra /t/. Es probable que los hispanohablantes hayan tomado el término del inglés que es una de las lenguas que empezó a usarlo con mayor frecuencia. La acepción que consta en el diccionario de la docta de Madrid es la siguiente: “Lugar de condiciones apropiadas para que viva un organismo, especie o comunidad animal o vegetal”.

La acepción que consta en el DRAE es más amplia con respecto a los animales y las plantas, por su redacción. No es tan abarcadora como la inglesa que menciona las personas y las viviendas, así como a las condiciones artificiales de vida.

El diccionario Merriam-Webster´s reconoce la deuda que tiene el inglés con respecto del francés en cuanto al uso y adopción del vocablo latín. Al leer la definición francesa se encuentra que la acepción del español se parece demasiado a la que los franceses redactaron. No obstante eso, la acepción del francés ha hecho espacio para incluir al hombre y su entorno artificial entre lo que caracteriza al hábitat en esa lengua.

El Dicionário Aurélio da Língua Portuguesa trae una redacción más breve en su acepción que la española; sin embargo, no deja de incluir los poblamientos humanos en su caracterización.

Arturo del Hoyo en su obra Diccionario de palabras y frases extranjeras, 1995, entiende que el hábitat del español corresponde con lo que es “entorno vital; espacio vital”, en tanto que “territorio natural donde desarrolla su vida un animal o una planta”.

Hay que repetir lo que antes se ha escrito. En los casos en que se escriban voces extrañas a la lengua común, hay que proceder con cautela para no incurrir en errores por ligereza.

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