La pandemia del coronavirus Covid19 está alterando los balances geopolíticos del mundo. El mundo que vivimos hasta el 31 de diciembre de 2019 se está alterando rápidamente. En la historia las pandemias han sido detonadores de grandes cambios de época. Por ejemplo, la Peste Negra, que azoló Europa. Medio Oriente, Norte de África y Asia, entre los siglos XI y XV dio como resultado el fin de la Edad Media y el inicio de la era moderna y el renacimiento.
“Estos cambios profundos se generan por la acumulación de pequeñas variaciones en todos los ámbitos de la Baja Edad Media. En la escena social y económica, el tránsito significó la aparición de una clase de empresarios -asociados en gremios- y otra de asalariados urbanos que trabajaban, ahorraban y consumían en una economía que, con muchas limitaciones, evoca a la capitalista. La inversión de fondos en distintos campos, manufacturero, comercial y agrícola, llevó a buscar personal cada vez más especializado, lo que elevó el nivel general de la instrucción. La educación se volvió más secular, y surgió un interés nuevo por la ciencia y la técnica”. Estos cambios se operaran como llamaba Angus Madison, en el largo y muy largo plazo.

A la peste negra le siguieron brotes localizados en ciudades y países, pero ninguna con la virulencia de esta. Según los estimados modernos, la peste negra mató entre 80 y 200 millones de seres humanos y en el caso de Europa, entre el 30 y 60% de toda su población. Ante la reducción de la cantidad de trabajadores, fue necesario incursionar en las ciencias y las técnicas que permitieron un aumento exponencial de la productividad y, por tanto, quebrar las relaciones de producción del medioevo y entrar en los prolegómenos de la sociedad capitalista. En ese sentido, se puede decir que la peste negra fue la sepulturera de la antigua sociedad feudal y echó las bases de las corporaciones y la producción mercantilista.
La viruela fue aún más mortífera, sucediendo a la peste negra en términos cronológicos y en términos de mortalidad. A pesar de que su aparición data de alrededor del siglo X, su pico pandémico se alcanzó en el siglo XVIII, en Europa y América, traída por los conquistadores peninsulares. No es sino en 1980 cuando, mediante un esfuerzo internacional encabezado por la Unión Soviética, se declara definitivamente erradica la viruela – el terrible “Variola virus”-. Tanto con la Peste Negra como con la Viruela, los impactos en las sociedades afectadas como en los balances geopolíticos fueron fundamentales para entender la evolución de la demografía y la historia de las sociedades humanas. En el caso de la viruela, su impacto en las sociedades pre-colombinas de lo que hoy llamamos América, fue el centro de la conquista española, portuguesa e inglesa.
“Después de afectar durante milenios al Viejo Mundo, durante la Conquista de América fue contagiada por los recién llegados a los indígenas, que carecían totalmente de defensas ante esa enfermedad desconocida para ellos, causando un colapso demográfico en las poblaciones nativas. En 1520, apareció entre los mexicas durante el sitio de Tenochtitlán, provocando además la muerte de Cuitláhuac. Entre los incas la viruela acabó con el sapa inca Huayna Capac, provocó la guerra civil previa a la aparición hispana y causó un desastre demográfico en el Tahuantinsuyo, que antes de la llegada de los conquistadores europeos contaba con 14 millones de habitantes, mientras hacia el siglo XVIII la población autóctona se redujo a 1,5 millones. En Chile, detuvo el avance de los mapuches tras la muerte de Valdivia. En la península ibérica, provocó la muerte del rey Luis I durante una de las graves epidemias sucedidas en el siglo XVIII en Europa”. A este recuento habría que agregar la desaparición total de las poblaciones nativas en las grandes Antillas (tainos, guanabateyes, siboneyes, caribes, entre otros) que en menos de 30 años fueron diezmados por una combinación de enfermedades, entre ellas la viruela, genocidios y trabajos forzados. Los efectos geopolíticos de la conquista de América fue el surgimiento de los imperios europeos a partir del siglo XVI, español, francés, portugués e inglés, y el traspaso de poblaciones europeas enteras a América (Estados Unidos actuales, Canadá, Brasil, Hispanoamérica) y el traslados forzado por más de 300 años de negros esclavos de África. También la colonización y población de Australia y Nueva Zelanda por europeos desplazados.
Más recientemente, la pandemia de la llamada Gripe Española, alteró, junto con los efectos de la Gran Guerra Mundial, los equilibrios geopolíticos. Terminaron los grandes imperios europeos, tanto los mencionados, como los imperios austro-húngaro, otomano, alemán y ruso. Surgen como nuevas potencias dominantes la Rusia soviética de una parte y los Estados Unidos de América por la otra. La gran pregunta actual sería: ¿La pandemia de la COVID-19, que ha alterado las relaciones sociales y económicas mundial, cuales alteraciones geopolíticas traerá? ¿Iniciamos un tránsito hacia la era del predominio de China, el gran imperio del centro? ¿Hacia donde irá el poder de los Estados Unidos? ¿Podrá la Unión Europea unificarse en unos Estados Unidos de Europa? ¿Qué rol tendrá en esta reorganización del mundo Rusia por una parte y la India por otra, los países más grandes en territorio y más poblado tendencialmente?


La peste negra frente al coronavirus Covid19