L'Osservatore Rominicano

El cardenal y su marido

Por Guido Riggio

Por si acaso el papa Francisco no esta enterado de los escandalosos asuntos políticos-clericales que se destaparon en Cuba después de la visita del Papa Benedicto, lo que hasta hoy se mantiene callado.

La cuestión explotó en un forum sobre el “Impacto de la Iglesia Romana en Cuba” auspiciado por el Centro de Estudios Latinoamericanos David Rockefeller de la Universidad Harvard, en Cambridge, Massachusetts, donde asistió el príncipe mitrado de la Iglesia Cubana, su Eminencia Reverendísima Monseñor Jaime Lucas Cardenal Ortega Alamino, dignísimo, respetable y venerable arzobispo de la santa arquidiócesis de la Habana , punta de lanza y gloria de la Iglesia para la Evangelización colonial de América.

Abandonando a los oprimidos

Pero para sorpresa de todos, en vez de defender los oprimidos, se colocó del lado del gobierno cubano al justificar las violaciones de los derechos humanos, atreviéndose a decir con descaro que las “Damas de Blanco” que protestaron al ver que su Papa se negaba a recibirlas ocupando templos católicos, eran meros “delincuentes de poco nivel cultural” y no conforme de lo dicho agregó que sufrían de “trastornos psicológicos”.

En la crítica situación política actuó en contra los indefensos ocupantes de los templos negándoles un trozo de pan, en espera de que el hambre y la macana policial los vencieran sacándolos de su iglesia; y así se hizo.

Todos quedaron sorprendidos, nadie se podía explicar su extraña actitud:

¿Por qué un príncipe arzobispo de una Iglesia que se proclamaba defensora de la vida y los derechos humanos de los pueblos, se mostraba muy de acuerdo con la represión desplegada por el gobierno cubano? ¿Por qué no le importaba el alto costo político que le hacia pagar a la Iglesia y al Papa dentro del exilio cubano?

Como vocero de Fidel

De forma misteriosa este Cardenal se colocaba del lado de los poderosos, desamparando a los débiles y expresándose como si fuese un “vocero y embajador oficial” del gobierno cubano.

Y para colmo, cuando se le preguntó su opinión sobre el sonado evento donde el ciudadano cubano Andrés Carrión Álvarez rompió el cerco y se lanzó frente al Papa a protestar diciendo ¡Abajo el comunismo!, el arzobispo evadió la pregunta respondiendo como un aliado del régimen y repitiendo que los protestantes eran unas gentes desquiciadas e incultas, llegando a declarar al L'Osservatore Romano que en Cuba no quedaban presos políticos.

¿Qué estaba pasando en la Iglesia cubana que no defendía a los oprimidos? ¿O acaso ésta será una mera actitud personal del prelado que no corresponde al pensamiento y a la política de Roma? ¿Por qué este arzobispo se comporta extrañamente?

Víctima del chantaje

La respuesta no tardó en llegar cuando la verdad asomó su feo rostro de pecado en el famoso programa televisivo de la periodista “María Elvira” Salazar .http://youtu.be/ePlxuFLGk1U

Allí el Coronel Roberto Ortega, ex jefe de los servicios médicos de la FAR cubana, le declaró a María Elvira que desde hacia mucho tiempo el Cardenal Jaime Ortega había quedado atrapado en las redes del chantaje que le tendieron los agentes de la inteligencia cubana.

Dice el Coronel que el gobierno cubano posee toda una eficiente redecilla de espionaje y contra espionaje capaz de penetrar hasta en el Baldaquino de San Pedro. Agentes con ojos electrónicos permanecen esparcidos y atentos por los hoteles y posadas de la isla que suelen visitar los enamorados.

Dentro de tan celoso régimen, todo personaje importante debe ser expiado: la serpiente debe ser cogida por la cola y el Cardenal Jaime Ortega Alamino era una boa constrictora; pero Fidel conocía el antídoto para evitar ser inoculado por los venenos del clero romano.

Cuenta el Coronel Ortega (agente Idilio) que el General López Cuba, Jefe de la dirección política del MINFAR (Ministerio de las Fuerzas Armadas), le había informado que la visita del papa a Cuba transcurría “sin problemas para el gobierno” y que el Arzobispo de la Habana sería incapaz de “hacer algo” contra Fidel Castro.

La causa de su extravío

¿La causa causorum?

Que desde siempre conocieron de sus extraviadas correrías homosexuales.

Ante las insistentes preguntas de María Elvira, el coronel Ortega le explicó que el General López Cuba le había confesado que a través del Coronel Chirino (segundo jefe de la Contra Inteligencia del MINFAR, subalterno del Coronel Justo) había conocido a un agente de la misma institución que desde hacía un buen tiempo venía siendo el “marido del Cardenal”… un negro corpulento de unos seis pies, todo un macrogenitosoma Farraluque salido de aquel Paradiso de Lezama Lima.

El entrevistado confesó que todas la religiones de Cuba han sido penetradas con sofisticados equipos y agentes que los mantienen vigilados a todos y que, en el caso específico del Cardenal, su actual marido y agente espía había sido comisionado para “monitorearlo”, infiltrándolo en su vida íntima para que ejecutara una misión “herculana” retrospectiva en el mismo santo “tabernáculo” cardenalicio de la Habana.

No sabemos si el Papa estaba enterado del chantaje a su llegada a Cuba, o si por la delicada situación de la Iglesia y los pederastas prefrieron ocultarlo, pero lo cierto es que perece que la Iglesia no pretende desmentir las declaraciones del ex militar cubano sobre el chantaje de que es víctima el reverendísimo Cardenal Ortega Alamino, de quien dijo el coronel: tiene un buen marido a quien le da su ósculo santo.

Oremus:

Daemonum liberaret Ecclesiam sanctam eius apprehenderunt nos cauda Fidel

(Libera a la santa Iglesia de Fidel y sus demonios que nos tienen agarrados por el rabo)

Coro:

Veni invenire Fidel ad libera nos a cauda.

(Ven a buscar a Fidel para que nos suelte el rabo)

Domine libera nos et Dominicanorum Ecclesia sineret peccatum pudendum alicui nos a speculatore infiltrated quia sicut nunc et semper, ut Cardinales viri.

(Señor, libra a nuestra Iglesia dominicana de tan vergonzoso pecado y no permitas jamás que seamos infiltrados por espía alguno, para que como hoy- y para siempre- tengamos cardenales machos.)

Coro:

Veni invenire Fidel ad libera nos a cauda.

(Ven a buscar a Fidel para que nos suelte el rabo)

AMEN.

Referencias:

http://youtu.be/ePlxuFLGk1U

http://guidoriggio.blogspot.com/2012/07/el-cardenal-y-su-marido.html

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