En mangas de camisa

Diario de viaje VIII

Por Melvin Mañón

-Estamos construyendo una represa hidroeléctrica que cambiará la matriz energética del Ecuador-. Afirmó la mujer. A seguidas me dio el nombre de la misma Coca Codo Sinclair y la cantidad de megavatios 1,500 que generará cuando entre en operación. –Se está construyendo con los chinos- agregó como de pasada.

-Es decir- comenté- que Ecuador siendo un exportador de petróleo está invirtiendo enormes recursos para modificar su matriz energética. Sin duda interesante.

-Pero además- comentó ella- el país tiene planes para eliminar el uso doméstico de GLP. Porque cambiando la matriz energética, esto otro se hace más viable. Lo único malo, es que antes nos endeudábamos con los americanos y ahora lo hacemos con los chinos-.

Se ven muchos asiáticos en Ecuador. No me atrevo a diferenciar chinos de japoneses y coreanos, por eso digo solamente asiáticos. Pero de nuevo aquí surge un contraste interesante.

La República Dominicana es uno de los 23 países que todavía reconoce a Taiwán y no a la Republica Popular China y atención, de esos 23 la mayoría son latinoamericanos y los otros islitas perdidas en los océanos.  Antes, esa elección estuvo gobernada por la Guerra Fría y las imposiciones que al respecto hacía EEUU sobre países clientes, pero, hoy día ya no es esa la motivación. Resulta extraordinario –en apariencia- que nuestro país siga reconociendo a Taiwán y no a Beijing, pero eso tiene una explicación. Ya no se trata de la genuflexión y el servilismo de los políticos locales, sino de la corrupción que ha invadido todo el sistema político. Los chinos de Taiwán hacen negocios con los políticos del país a cambio de mantener el reconocimiento diplomático y esa maquinaria política no ha sido capaz de apreciar las ventajas para República Dominicana de acuerdos de fondo e importantes con la República Popular China. Manejan una pulpería en beneficio propio sobre un esquema de acuerdos de largo alcance y sobre todo, en materia de financiamiento de infraestructuras. Prefieren acudir al otro mercado donde todo es mas caro, pero de ahí también, nacen todas esas comisiones por tráfico, gestión, y demás.

Esos proyectos, así gigantescos, exigen contratar préstamos y -hemos estado acumulando una deuda externa extraordinaria- dice algo alarmada. Indago con ella el monto de la deuda externa. No está segura, pero cree que anda por los 16 mil millones de dólares y eso le parece un monto abrumador. Nunca he sido partidario del endeudamiento como se le practica ahora. Para nada. En eso, acudo al manejo que hacía Balaguer del tema. Pero de todos modos, le digo a la mujer que con 15 millones de habitantes, mas de tres veces nuestro tamaño, la deuda externa dominicana anda por los 35 mil millones y vaya usted a ver lo que se ha hecho con tanto dinero. No hay comparación ni de monto ni de uso.

-Pero el dinero se ve en que lo han usado- comento.

-Ahh, eso si- concuerda. -Hay muchos proyectos de todo tipo en marcha-.

Ya he visto algunos. Decenas de miles de viviendas populares construidas y entregadas a sus nuevos propietarios.

¿ Y la salud?

-Lo que no me gusta es la cantidad de médicos cubanos que han traído. Tenemos médicos suficientes  y no se debe coartar la práctica privada como se está haciendo. Pero admite que la salud está debidamente cubierta y protegida por el Estado. Se sorprende mucho cuando le digo que en Dominicana, los pobres tienen pánico a enfermarse porque se saben desguarnecidos y porque, como ya los médicos no auscultan sino que dependen de análisis y pruebas, una visita al médico se convierte en una lista de gastos solamente para precisar diagnóstico.

Ya antes, en Guayaquil, había visto en la prensa parte del debate sobre la práctica privada de la medicina. No logré entender del todo el alcance del debate, pero recuerdo el testimonio de un obrero retirado de la localidad de Milagro que estaba feliz por la presencia de los médicos cubanos. El quería que siguieran viniendo y que vinieran más, para todos.

Finalmente, cerrado y abierto al debate está Yasuní, vasta región del oriente selvático del Ecuador donde el gobierno, con una inversión china de unos 9 mil millones de dólares quiere extraer petróleo con que pagar otros programas de desarrollo y sobre todo los programas sociales que le han permitido rebajar la población pobre del país en mas del 10% para colocarse en 27%, todavía alto porque pone a uno de cada 4 ecuatorianos en o por debajo de la línea de pobreza.  El tema ha sido y aun es controversial y aunque el Presidente Correa, tras una serie de consultas populares y el voto congresional a favor anunció los trabajos en agosto de 2013, todavía los opositores luchan por un referéndum que sería su última opción.

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