Los próximos 10 años son cruciales para el buen destino de Santiago como metrópolis del Caribe. Este jueves 27 de septiembre a las 11:30 am, daremos el banderazo a la ciudadanía que constituye la arquitectura institucional de este proceso democrático. Parece ficción, entramos en la tercera década del siglo XXI y la transformación del conocimiento en información disponible se acelera cada vez más. Se aproxima el período en que podríamos convertirnos en territorio con mejor producción de vocación exportadora, y puertos regionales modernos. En ciudad de calidad de vida, donde las familias unidas en paz residen y caminan seguras por un entorno de viviendas dignas insertadas en un hábitat saludable.
En esta ocasión, esta labor generará mayor preservación de fértiles suelos agropecuarios y conservará el recurso agua, especialmente la cuenca del río Yaque. Nos compete gestar una metrópolis con un entorno regional de mejor cobertura boscosa y una cultura que se transforma en corazón y alegría de la isla; territorio que agrega valor a sus industrias creativas, cantera de artes escénicas y visuales; esencia del merengue, bachatas, sones y vibrantes ritmos urbanos; y escuela de gestores culturales vanguardistas.

Sin embargo, estamos en la fase histórica de los gases efecto invernadero y del cambio climático, donde como afirmaban filósofos europeos del siglo XIX “se acerca inflexiblemente el tiempo en que el calor decreciente del sol no podrá derretir el hielo procedente de los polos; la humanidad más y más hacinada entorno al ecuador, no encontrará allí el calor necesario para la vida, entonces irá desapareciendo paulatinamente toda huella de vida orgánica, y la Tierra muerta convertida en una esfera fría, como la Luna, girará en las tinieblas más profundas, siguiendo orbitas más y más reducidas entorno al Sol, también muerto, sobre el cual al fin de cuentas, terminará por caer abruptamente”.
Pues no debiera ser así. En los próximos 10 años Santiago pondrá en operación el nuevo Plan Estratégico 2030. Lo haremos apelando a la cohesión social que nos caracteriza. Un ejercicio democrático de actores estratégicos y masas. Más allá de grupos focales, encuentros académicos y debates científicos; tendremos un concierto de ciudadanía, líderes de juntas de vecinos, estudiantes, profesores, urbanistas, ingenieros, arquitectos, médicos, filósofos y más, con sueños, ideas, líneas y trazados, que se consultan con la ciudad que pretendemos seguir transformando.
En esta ocasión, el trabajo será más sintético y resumido. Las cinco (5) comisiones ciudadanas se han compactado en cuatro (4) grupos. No puede haber ordenamiento territorial y uso del suelo armónicos, si no aseguramos la sostenibilidad del ambiente. Es decir fusionamos dos ejes que expresan la relación afinada entre Medio Construido (lo que se edifica sobre el suelo); Medio Social (relaciones de producción de grupos y sectores sociales que construyen ciudad) y el Medio Natural (los recursos originarios orgánicos e inorgánicos que constituyen la naturaleza, donde se levanta la ciudad).
Su Excelencia Reverendísima, Monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, Arzobispo Emérito, coordinará las labores de gobernabilidad, gobernanza y articulación pública-privada. La Magister Lina García de Blasco, Presidente de la Asociación de Industriales de la Región Norte (AIREN), será la auspiciadora de las gestiones de economía regional, empleo y marca territorial. El presidente del Concejo Municipal de Regidores del Ayuntamiento, licenciado Héctor Martínez, facilitará trabajos de Inclusión Social, Población y Servicios Sociales y la ejecutiva de la Asociación de Promotores y Constructores de Viviendas, Arquitecta Xiomara Espaillat, coordinará gestiones de ordenamiento territorial, sostenibilidad ambiental y cambio climático. Participarán más de 250 ciudadanos de representación institucional.
En esta ocasión, el nuevo Plan Estratégico 2030, encuentra a Santiago de los Caballeros en un activo laborantismo estratégico que será beneficioso para acelerar diagnóstico y formulación. El Ayuntamiento ha colocado el ordenamiento territorial, la protección de espacios públicos, paisajismo y embellecimiento de Santiago en el pan nuestro de cada día. Lo mismo acontece con los residuos sólidos que se reciclan en su destino final con una moderna planta recicladora.
Sin embargo, los recursos resultan insuficientes para atender las necesidades prioritarias del municipio, especialmente en transporte colectivo, saneamiento de ríos y arroyos, viviendas dignas, reducción de riesgos, inclusión social y recuperación urbana del río Yaque del norte en su curso por Santiago. También para armonizar la trama viaria de vías primarias, circunvalaciones, puentes, rutas ecológicas y zonas especiales de ciclovías.
La gestión del agua potable y residual avanzan como lo previmos. Pronto se entrega el esperado acueducto de Cienfuegos (Santiago Oeste); se aumentará la cobertura del agua potable para Gurabo (Santiago Este), se gestan las aguas residuales en Villa María y se esperan fondos para el Colector 10 que eleve la capacidad de tratamiento del agua residual a más del 90%. No obstante, las pérdidas de agua y el agua no contabilizada están por encima del 40% y la contaminación cruzada genera un masivo deterioro del sistema de colectores del agua pluvial.
En el sector productivo se observan hechos alentadores. La transformación industrial y urbana lograda por la Corporación Zona Franca en el Parque “Víctor Espaillat Mera”, tiene empuje y visión. Se ha recuperado una parte significativa de empleos perdidos en la década (2000-2010), y su Plan Maestro impacta el entorno del parque y cientos de miles de pobladores de la zona noroeste. La energía alternativa, vialidades interiores, servicios de salud y su anillo verde, se implantan con inclusión y ecológicamente modernizados y recuperados.
El nuevo PES 2030 fortalecerá el capital social santiaguero. Consolidará el clima de confianza y hará más razonables las expectativas mutuas entre instituciones. Domaremos el pleitismo y los conflictos. Concertaremos herramientas basadas en innovación y sistemas de información urbana masiva; apostaremos a la biotecnología agrícola y médica; células, tejidos y órganos tecnológicos, inteligencia artificial, materiales inteligentes, ingeniería de superficies, nano-tecnología, energía verde, sistemas ópticos, tecnologías inalámbricas, consumo ecológico, educación universal, gestión de bienes y gobernanza global, mercadotecnia, salud tecnológica y virtualidad cotidiana. En eso estamos.