Dentro del bosque

Catharina Vanderplaats: “He vivido luchando”

Por Ylonka Nacidit Perdomo

A la escritora, poeta y artista visual Dalia Nieves Albert, Vicepresidenta Ejecutiva de la FIL-PR, por hacer de la Feria Internacional del Libro de Puerto Rico (FIL-PR) el espacio donde se re-encuentran, y que representa a las conciencias libres, a aquellos que hacen de la palabra, a través de la escritura, un compromiso total con el mundo, porque las conciencias libres aman a sus iguales, a sus semejantes de cara al sol, sin egoísmo, y no conocen de otro horizonte que no sea la dignidad, la infatigable bondad,  al abrazarse cuando las sonrisas del destello de la felicidad, en los rostros, es el único pasaporte para reconocernos como habitantes del universo.

A Ankie Houde, por la generosidad  de  guardar el álbum familiar de los van der Plaats, como el tesoro de recuerdos que Greta dejó para sus nietos.

Catharina Vanderplaats nació en 1943 en Voorschoten (Holanda), un pequeño pueblo situado entre la ciudad de La Haya y Leyden, en un momento en el cual las naciones de Europa viven, de manera enloquecedora, esa otra forma de descenso al infierno que es la guerra. Su madre, Greta, era natural del poblado de Scherpenzeel, y al ser bombardeado en 1940 por los alemanes quedó en ruina, perdiendo todo la familia de su madre; quedaron a la intemperie, sin hogar, sin nada.  Sus abuelos maternos se refugiaron en el castillo de Scherpenzeel, y es allí donde su madre casó con Theodoro, hijo del comerciante Hermanus Jakobus van der Plaats, en ese mismo año. Luego de la guerra se estableció el correo en este Castillo, lugar donde su abuelo materno, Johan Albertus van den Ham, fue nombrado administrador del servicio postal.

Junto a sus padres y tres hermanas padeció hambre, y la falta de abrigo (no había posibilidad de telas ni dinero para comprarlas) para tener ropa que vestir. Bajo el ruido de las armas que desmoronaban a la llamada civilización de occidente, el raquitismo fue su enfermedad compañera, con la cual libró una batalla de sobrevivencia, alimentándose de lo único que tenían disponible escasamente para comer mañana, tarde y noche: remolachas. No obstante, este panorama desolador, su infancia la recuerda feliz, rodeada del amor de sus padres.

En diciembre de 1958, en compañía de su padre, Theodoro, un holandés propietario de  una fábrica de botones en Ámsterdam, que no pudo continuar su producción por los cambios tecnológicos que provocó en la industria el uso del plástico, llegó como emigrante a Canadá, a la edad de quince años, estableciéndose en Montreal, en el suburbio de Sainte Anne de Bellevue, donde fueron acogidos por la familia de un amigo diplomático de su padre, con el cual tuvieron vecindad en Holanda. Llegaron con poco dinero, y marcados por los traumas, carestías, dificultades de subsistencia y las huellas de la segunda guerra europea. Un año después, su madre Greta, y sus tres hermanas se unirían a ellos.

Estando en Montreal, al tener falta de dinero, sólo podía estudiar a tiempo parcial. Trabajada de día para pagar sus estudios de bachillerato, y para luego poder ingresar ir a la Universidad McGill en Montreal a la carrera de Estudios Hispánicos; además prestaba ayuda  en el sostenimiento del hogar; al tener que  llegar a la casa sola, a las once de media  noche, su  padre Tehodoro iba a buscarla en el tren.

Interesada en la voz de la mujer decimonónica, y su no “protagonismo” reconocido por la crítica tradicional como hacedora de un discurso que  entró en contradicción con los estereotipos, estereotipos que silenciaron y marginaron a muchas autoras coloniales, se dedica al estudio de la literatura de Hispanoamérica en la Universidad de Montreal, y obtiene  su doctorado con un estudio de la teoría del cuento hispanoamericano contemporáneo. Desde entonces, inicia sus viajes por el Caribe yendo tras las huellas de autoras cuyos textos quedaron en la marginalidad por la suplementariedad, guardados muchos en un armario,  escondidos entre las paredes de un convento colonial o en un baúl de un  sobrino-nieto como en el caso de la escritora dominicana, oriunda de Puerto Plata, y de origen irlandés: Virginia Elena Ortea Mella-Kennedy (1866-1903), autora de la zarzuela “Las feministas”.

Sin embargo, confiesa que el interés por el Caribe, le viene, además, porque luego de aprender el español en Canadá, y necesitar practicarlo, unos amigos la incentivan a integrarse al grupo, donde conoce a su esposo, Horacio Vallejo (médico dominicano), lo cual motivó que empezará sus primeras investigaciones sobre literatura dominicana, luego en la biblioteca de la Universidad de Puerto Rico, y de ahí pasó, hasta el presente, a visitar anualmente Casa de las Américas en Cuba.

Vanderplaats ha escrito en español la mayor parte de sus estudios críticos. Sin necesidad –como ella bien afirma- de que “me corrijan”. Su preocupación permanente en su labor ha sido saber “cómo llegamos donde estamos, y por qué estamos donde estamos”, y su tema de interés como paradigma de este cuestionamiento es profundizar el conocimiento del entramado ideológico de cada texto de mujer, para recuperar la historia no contada “sobre todas las mujeres, quienes son nuestras abuelas, nuestras maestras, que han luchado por nosotras”.

Interpretar/ re-leer los espacios de lo público y de lo privado, alrededor de los cuales se construye la identidad femenina, es el leit motiv de su obra académica, lo cual le permite accionar para des construir el vacío dejado por la desmemoria que rodea la llamada “pasividad” femenina en los siglos áureos, y en la reciente historia de la literatura contemporánea del continente latinoamericano en lo que concierne a la mujer.

Catharina Vanderplaats  tiene más de dos décadas viajando por el Caribe acudiendo a archivos y bibliotecas nacionales, interactuando en congresos, simposios y seminarios con especialistas  de distintas lenguas y culturas, centrándose en re-descubrir un pasado, una memoria de mujer, de siglos, oculta, de la  cual se tiene la certidumbre, pero pocos documentos hallados, re-valorizados,   investigados a fondo, y publicados. Además, ella es una autoridad en el análisis de las distintas teorías sobre el cuento, siendo cuestionadora de los modelos binarios a partir de los cuales se construyó la historicidad de la mujer en el siglo XIX en las repúblicas latinoamericanas, y la rigidez con la cual fue confinada a ser un sujeto sin identidad, fragmentado, moldeado, a veces, su discurso del ser y del deber-ser bajo la influencia del eurocentrismo.

Es por ello, que ponderando y teniendo en consideración  la trayectoria de Catharina Vanderplaats, su legado en el presente,  a la historicidad de la literatura escrita por la mujer, independiente de la jerarquía del poder, las dicotomías, las crónicas de aprisionamiento en las cuales el sujeto femenino ha sido arrojado al olvido a través de estereotipos que  deforman su existir, y por medio, a la vez, de  narraciones llenas de  arbitrariedades en torno a épocas, episodios o sucesos  que crearon un cisma entre el tiempo  y la creación de las autoras-protagonistas de su discurso, que la Junta de Directores de la Feria Internacional del Libro de Puerto Rico (FIL-PR), presidida por el Dr. José Carvajal, luego de ponderar una terna de candidatos  propuestos,  decidió otorgar a unanimidad el Gran Premio Internacional de la Feria Internacional del Libro de Puerto Rico´2013a la académica, investigadora y crítica literaria holandesa-canadiense, especialista en literatura caribeña, de Concordia University en Montreal, Dra. Catharina Vanderplaats de Vallejo, por sus significativos estudios de escritoras caribeñas, así como por sus aportes bibliográficos, investigaciones, y labor de rescate de textos decimonónicos sobre la voz autorial  de la mujer hispánica en el siglo XVI, y en los siglos XIX y XX de Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, Colombia, Costa Rica, lo cual ha posibilitado a la crítica de género dibujar un nuevo mapa de espacios desconocidos en los cuales el sujeto femenino ha sido hacedor de realidades e imaginarios que subvierten el canon tradicional literario.

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Addendum

Catharina Vanderplats de Vallejo.Recibió su M.A., en Estudios Hispánicos de la Universidad McGill en Montreal, y su Ph. D., en Literatura (Hispanoamérica) de la Université de Montréal en 1991, con una tesis sobre la teoría del cuento hispanoamericano contemporáneo. Enseña cultura y literatura hispanoamericana en la Concordia University, donde es profesora titular en el Departamento de Estudios Clásicos, Lenguas Modernas y Lingüística. En Concordia ha ejercido numerosas funciones administrativas, entre otras, como directora del departamento (1996-2003), Vice-Presidenta Asociada de Relaciones Internacionales (2008, periodo de reemplazo de seis meses), y en la formación de programas curriculares, recientemente el de la Maestría en Estudios Hispánicos, inaugurada en Concordia en 2010.

Después de la publicación de su tesis en 1992 (Elementos para una semiótica del cuento hispanoamericano del siglo XX), ha publicado ensayos sobre cuentistas caribeñas (por ejemplo Emilia Macaya de Costa Rica, Adelaida Fernández de Cuba, y de la República Dominicana en Mujeres como islas, 2002). Su interés se enfoca sobre todo en la literatura de mujeres hispánicas del siglo XIX caribeño, y ha publicado numerosos artículos al respecto, como sobre Salomé Ureña de Henríquez, Aurelia Castillo de González, Nieves Xenes, Eva Canel, Emilia Serrano, Soledad Acosta de Samper y otras. Ha publicado ediciones críticas de libros de mujeres del siglo XIX, como las Poesías de Mercedes Matamoros (Cuba), la novela Una holandesa en América por Soledad Acosta de Samper (Colombia, 1876), las Obras de Virginia Elena Ortea (República Dominicana), y La gozadora del dolor de Graziella Garbalosa (Cuba, 1928). Con Lady Rojas de la Universidad Concordia, y con Luisa Campuzano de Casa de las Américas de La Habana ha co-editado varios libros. Ha publicado artículos sobre los relatos de mujeres que visitaron las exposiciones mundiales de Paris en 1889 y 1900 y la de Chicago de 1893. Su libro más reciente presenta un estudio de poetas cubanas del modernismo: The Women in the Men’s Club. Women Modernista Poets in Cuba (1880-1910) (New Orleans: UNPR South, 2012). Ha merecido numerosas becas de estudio de su Universidad y del Gobierno de la provincia de Québec y nacional canadiense. En este momento, su mayor proyecto de investigación se centra en textos escritos desde el siglo XVI hasta ahora sobre Anacaona, una mujer indígena de la isla Hispaniola ejecutada por los españoles en 1503.

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