El aporte de la Iglesia a la Independencia dominicana quedó marcado por siempre en la Carta Pastoral que firmó el Arzobispo Tomas Portes e Infante el 28 de julio de 1844 contra de los Padres de la Patria y a favor de Santana. El historiador Juan Mariñez la cita en su libro Origen y desarrollo de la nación dominicana y nos la revela:
<<Solo Dios puede consolar nuestras penas, solo ese grandísimo Dios, ese Dios de dioses de toda consolación, es el único que sabe hablar al corazón: por consiguiente él os dice por órgano de mi débil voz pero embajador de su hijo preciosísimo, que os mantengáis en tranquilidad, que no abuséis de su misericordia y advertid que él es muy celoso de su honor y de su gloria y ya vosotros estáis comprometidos, y por supuesto se dará por ofendido si no obedecéis los mandatos y órdenes tanto del General de División y Jefe Supremo Santana como los de la Junta Central Gubernativa para lo cual os conminamos con excomunión mayor, a cualquier clase de persona que se mezclase en transformar las disposiciones de nuestro sabio Gobierno y del bien social.
Dada en la ciudad de Santo Domingo, en el arrabal de la misericordia a los días 24 del mes de julio de 1844, firmado, Doctor Tomás de Portes (rúbrica)>>.
El original de la Carta se localiza en el Archivo General de la Arquidiócesis de Santo Domingo, estante B cajón 62, legajo 28. Consultada por Mariñez en la copia que reposa en el Archivo General de la Nación, Colección del Centenario de la República Dominicana, dirigida por Emilio Rodríguez Demorizi. Volumen II páginas 47 a 55.
Esta Carta Pastoral es un wikileak de la historia que habla por sí misma; de ella se derivaron persecuciones y fusilamientos contra los Trinitarios; con esta manifiesta y confesa traición a la Patria sobran los comentarios.