Washington, 5 dic (EFE).- El secretario de Estado saliente de EEUU, John Kerry, afirmó hoy que sería "valioso" para el presidente electo de su país, Donlad Trump, pedir consejo a su departamento antes de hablar con líderes extranjeros, algo que aún no ha hecho.

"No hemos sido contactados antes de esas conversaciones", afirmó Kerry hoy durante un diálogo en el centro de estudios Brookings de Washington, en referencia a los contactos telefónicos que Trump ha mantenido con mandatarios internacionales desde que ganó las elecciones presidenciales del pasado 8 de noviembre.

El contacto telefónico, que provocó una protesta de China, obligó a la Casa Blanca a salir al paso para recordar que el único Gobierno chino al que reconoce Washington desde 1979 es el de Pekín


"Creo que tiene valor obviamente el tener al menos esas recomendaciones. Si eliges seguirlas o no, es otro asunto, pero creo que es valioso preguntarle a gente que trabaja en el despacho y lo ha hecho durante un tiempo largo por su opinión sobre cuál es la situación actual", explicó el secretario de Estado.

"Creo -agregó el jefe de la diplomacia estadounidense- que es valioso y ciertamente lo recomendaría, pero obviamente eso no ha sucedido".

Desde su triunfo electoral, Trump ha aceptado llamadas de felicitación de más de cincuenta líderes internacionales, entre ellas la de la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, el pasado viernes.

La conversación de Trump con Tsai fue el primer contacto a ese nivel desde que Washington rompiera sus relaciones diplomáticas con Taipei en 1979.

El contacto telefónico, que provocó una protesta de China, obligó a la Casa Blanca a salir al paso para recordar que el único Gobierno chino al que reconoce Washington desde 1979 es el de Pekín.

Los expertos en política exterior sostienen que la llamada podría alterar las relaciones entre Estados Unidos y China, ya que el gigante asiático considera a la isla de Taiwán como una provincia "rebelde" y parte del territorio bajo su soberanía.

El vicepresidente electo de EEUU, el republicano Mike Pence, aseguró hoy que la controvertida llamada sólo fue "de cortesía". EFE