Washington, Estados Unidos (EFE).- La guerra comercial entre EE.UU. y China, que se ha recrudecido en las últimas semanas después de que ambos países hayan anunciado otra ronda de aranceles por un valor de 300.000 y 60.000 millones de dólares, respectivamente, tiene en la china Huawei la protagonista de su último capítulo.

En vez de utilizar gravámenes, EE.UU. ha asestado esta vez otro golpe a la economía asiática mediante la declaración de emergencia de la semana pasada por parte del presidente de EE.UU., Donald Trump, de prohibir a las compañías estadounidenses hacer negocios con empresas extranjeras que supuestamente intentan espiar al país.

En consonancia con esa medida, que cae en la categoría de barrera comercial no arancelaria, la tecnológica Google, entre otras compañías estadounidenses, ha anunciado que dejará de vender componentes y programas a Huawei, una de las empresas chinas de telecomunicaciones más importantes del mundo.

La guerra comercial entre EE.UU, y China ha seguido este proceso:

2017

23 de enero.- El presidente de EE.UU., Donald Trump, firma la retirada de su país del Tratado comercial del Pacífico e impone aranceles a bienes procedentes de gran parte de Asia.

2018

8 marzo.- EE.UU. anuncia una subida de aranceles sobre el acero. La Unión Europea (UE) asegura que una guerra comercial "sería un desastre real para los dos y para el mundo" y en similares términos se pronuncian el resto de los socios comerciales estadounidenses y la Organización Mundial del Comercio (OMC).

22 de marzo.- Trump anuncia la imposición de gravámenes por valor de hasta "60.000 millones de dólares" a muchas importaciones chinas, y exige que el déficit comercial con Pekín se reduzca un 25 %.

23 de marzo.- Entran en vigor los aranceles del 10 % y el 25 % a las importaciones de aluminio y acero, que afectan especialmente a China y la UE.

4 de abril.- China anuncia sanciones arancelarias del 25 % a un total de 106 productos importados de Estados Unidos, incluidos la soja, automóviles y aviones, por valor de 50.000 millones de dólares.

2 de junio.- China y EE.UU. inician una nueva ronda de negociaciones para intentar frenar una posible guerra comercial.

14 junio.- Donald Trump da su visto bueno a imponer aranceles por valor de 50.000 millones de dólares a productos chinos.

6 de julio.- Estados Unidos impone un aumento de los gravámenes a la importación de productos chinos por valor de 34.000 millones de dólares, a lo que China responde con medidas similares, principalmente del sector tecnológico e industrial.

11 de julio.- Donald Trump ordena la imposición de nuevos gravámenes del 10 % a productos importados de China por valor de 200.000 millones de dólares.

25 de julio.- El Gobierno de EE.UU. anuncia una ayuda de 12.000 millones de dólares a los agricultores de su país afectados por los aranceles de otros países en represalia a los aprobados por Trump.

8 agosto.- China impone aranceles del 25 % a una nueva selección de productos de Estados Unidos por valor de 16.000 millones.

27 agosto.- China denuncia formalmente a EE.UU. ante la OMC por los aranceles impuestos a sus productos.

24 de septiembre.- Estados Unidos impone gravámenes del 10 % por valor de 200.000 millones de dólares a productos chinos, incluidos los textiles.

-China responde con aranceles por valor de 60.000 millones de dólares a productos de EE.UU. como el gas natural licuado (GNL).

2019

25 febrero.- Trump aplaza la imposición de los gravámenes contra productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares que iban a entrar en vigor el 2 de marzo.

10 mayo.- EE.UU. incrementa del 10 al 25 por ciento los aranceles para las importaciones chinas de más de 5.000 productos.

15 mayo.- Trump declara una emergencia nacional para prohibir a las compañías del país usar equipos de telecomunicaciones fabricados por empresas que supuestamente intentan espiar a EE.UU., lo que afecta a los negocios de firmas chinas como Huawei.

16 mayo.- China urge a EE.UU. a poner fin a sus prácticas contra Huawei.

20 mayo.- Las principales empresas tecnológicas de EEUU, entre ellas Google, dejarán de vender componentes y software a Huawei. EFE