Tras agotar todos los recursos ante el Instituto Agrario Dominicano, que las contrató, ocho empresas del sector agropecuario pidieron nuevamente al presidente Danilo Medina el saldo pendiente de una deuda de más de RD$200 millones, por cubicaciones realizadas en la Zona del Lago Enriquillo y en las Provincias San Juan de la Maguana, Azua, Peravia, Barahona y Pedernales.

En carta dirigida por los empresarios al presidente Medina, que instruyó la realización de las diversas obras,los reclamantes reiteraron que siguen al borde de la quiebra,  debido a la dramática situación en que esta situación les mantiene por la no cobertura de cubicaciones  pendientes.

Las empresas que solicitan al presidente Medina el pago de la deuda atrasada son Costanova; Constructora Musch; Riego, Asesoría, Aspersión y Servicios; Servicio Ferro Agro; Terreos Global; Times Bussines Group; Transfer Agro y Granos Nacionales.

Afirmaron que por  disposición del presidente Medina se les entregó una primera partida hace casi un año, para caer luego  en el olvido y la indiferencia de los encargados de cubrir toda la deuda.

Destacaron que el incumplimiento es una violación de los acuerdos por parte del   Instituto Agrario Dominicano, que continúa sin cumplir con los pagos y su director  da las espaldas a nuestros justos reclamos de pago.

“Hemos invertido grandes recursos económicos y técnicos para la ejecución de los proyectos contratados por el IAD a través  de la Oficina de Proyectos Especiales, y a pesar de que usted autorizó la solución de este caso, todavía a las 8 compañías nos deben más de  RD$200 millones”, expresan en una carta dirigida recientemente al Jefe del Estado.

Dicen que los pagos corresponden a todas las cubicaciones de los trabajos, ya ejecutados, dispuestos por el presidente Medina  en sus visitas sorpresas  hace largo tiempo a la Zona del Lago Enriquillo y a las Provincias San Juan de la Maguana, Azua, Peravia, Barahona y Pedernales.

Añadieron que debido a la falta de los pagos, se  han visto obligados  a  acudir al financiamiento, lo que ha consumido,  además de los posibles beneficios, parte del propio capital de trabajo de que disponen.

En su reclamo, dicen que prácticamente están al borde de la quiebra, con la agravante de la incertidumbre sobre la solución a corto plazo.

Actualmente la mayoría de los proyectos están prácticamente concluidos, sin que se vislumbre una respuesta definitiva al  reclamo de pago, pese a que las últimas cubicaciones tienen varios años de haber sido hechas.

Agregaron que en cumplimiento del calendario establecido en los contratos firmados, desde el principio asumieron compromisos financieros con suplidores de materiales locales e internacionales y realizaron las inversiones requeridas para el suministro de los equipos,  materiales y construcción de las obras.