SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Miriam Díaz Santana, Coordinadora General de Participación Ciudadana declaró que Milagros Ortiz Bosch, como funcionaria pública y como dirigente política ha sido y sigue siendo un ejemplo, que no debe ser olvidada por la sociedad dominicana al momento de evaluar su paso por las instituciones estatales. "Ha valido la pena" fue la frase utilizada por la Coordinadora General para congratular las acciones de la dirigente política.

Participación Ciudadana reconoció a Milagros Ortiz Bosch el pasado lunes, como la persona este año que recibe el reconocimiento por su lucha contra la corrupción y contra la impunidad. Lo hizo también como Capítulo Dominicano de Transparencia Internacional.

"Por eso hoy rendimos homenaje a Milagros Ortiz Bosch y queremos decirle que ha valido la pena, que las acciones nobles y rectas son las más valoradas a través del tiempo y que las grandes mujeres y hombres son los que forjan un ideal, un legado de integridad digno de ser reconocido por las actuales generaciones y recordado por las venideras. El tiempo es fugaz, se escapa de nuestras manos vertiginosamente y con él se van las cosas materiales y los egos, pero cuando nos fundimos con nuestro tiempo para hacer algo valioso, diferente, trascendente, el tiempo se convierte en duradero. El tiempo duradero se expande hacia el futuro y nos presenta un panorama amplio, pero es sobre todo presente, ese momento en que realizamos las buenas acciones".

A continuación el discurso de Miriam Díaz Santana:

Milagros Ortiz Bosch, reconocida por Participación Ciudadana

PALABRAS DE MIRIAN DIAZ SANTANA, COORDINADORA GENERAL, EN EL ACTO DE ENTREGA DEL RECONOCIMIENTO A LA INTEGRIDAD Y LA LUCHA CONTRA LA CORRUPCION A LA DOCTORA MILAGROS ORTIZ BOSCH.

Ayer domingo era el Día Internacional contra la Corrupción y hoy es el Día de los Derechos Humanos. No sé si fue coincidencia, pero la cercanía de estos dos días nos recuerda la relación tan estrecha que hay entre corrupción y violación de los derechos humanos.

Establecido en el 2003  junto a la Convención Interamericana Contra la Corrupción, el propósito de la ONU es crear conciencia contra esta problemática que afecta a diversos sectores de la sociedad. El objetivo de este día es promover mensajes, campañas y acciones que resalten la importancia de prevenir y luchar contra la corrupción a nivel internacional.

Desde su creación en 1993 y mucho más, desde inicios de este Siglo, Participación Ciudadana estableció como una prioridad la lucha contra la corrupción y la impunidad. En el 2004 iniciamos como contacto de Transparencia Internacional en el país, en el 2007 pasamos a ser capitulo nacional de esa prestigiosa institución que agrupa a unos 100 países. A partir del  2009 iniciamos con este hermoso acto de reconocimiento a la integridad y la lucha contra la corrupción, siendo esta la novena entrega. La flor de loto que representa el galardón fue escogida como símbolo de las virtudes de pureza y belleza que se  elevan sobre las aguas corrompidas.

Hoy, más que nunca, este reconocimiento es pertinente y necesario. A muchos de nosotros nos enseñaron de niños que las buenas acciones no necesitan reconocimiento, que las personas deben hacer lo correcto sólo porque es su deber. Seguimos pensando de esa manera, sin embargo, también entendemos que la sociedad debe reconocer a sus valores más elevados y premiar las buenas acciones, como una de las formas más efectivas de educar y crear conciencia,  porque hacer las cosas bien es una de las empresas más difíciles y requiere de mucho coraje, sacrificio y firmes convicciones.

En la figura de nuestra Reconocida de esta tarde y de los ocho anteriores, estamos rindiendo tributo a todos los ciudadanos y ciudadanas que conducen sus vidas  abrazados a los valores de la integridad, construyendo así al presente y futuro de su familia, del país y del mundo.

Al establecer este día, la ONU lanzó la campaña Unidos contra la corrupción para el desarrollo, la paz y la seguridad». Una de las motivaciones fue que, de acuerdo a datos de la época, cada año se pagan mil millones de dólares en sobornos y se calcula que se roban 2,600 millones de dólares anuales mediante la corrupción, suma que equivale a más del 5% del producto interno bruto mundial. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se calcula que en los países en desarrollo se pierde, debido a la corrupción, una cantidad de dinero diez veces mayor que la dedicada a la asistencia oficial para el desarrollo. Aun si se mantuviera la misma proporción, en este momento, con el aumento considerable del PBI mundial y en nuestro país, la cantidad sustraída en corrupción es sin duda inmensa.

A pesar del esfuerzo que hemos desarrollado en estos 25 años, es una pena reconocer que la corrupción ha seguido creciendo, se ha ocultado tras la coraza de la impunidad y parece enseñorearse y desafiar a quienes queremos sepultarla. La Republica Dominicana sigue apareciendo entre los países con más alta corrupción, con una calificación en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional  que este año fue de 29 puntos sobre 100.

Otros estudios internacionales confirman esta realidad. Según un estudio reciente del Banco Interamericano de Desarrollo, el 3.8 % del PBI anual se dilapida, lo cual representa en este año la nada despreciable cifra de 165 millones de pesos.

Lo más peculiar de esta realidad es que es bien conocida y rechazada por la inmensa mayoría  de la población. Las riquezas mal habidas se exhiben descaradamente y se invierten en corromper conciencias para crear impunidad.

La encuesta Latinobarometro de este año muestra que  el 77% de los dominicanos considera que la corrupción está aumentando. Este factor, junto a la ineficacia en la solución de los principales problemas de los pueblos,  ha devenido en una crisis de credibilidad de las instituciones democráticas. La misma encuesta Latinobarometro evidencia la escasa credibilidad en la política en toda la región. En República Dominicana bajó al 14%, cayendo 7 puntos en el último año. La Gallup colocó la confianza en los partidos políticos en 23%.

Como consecuencia de esto, el apoyo a la democracia bajó al 44%, diez puntos menos en el año anterior. En el 2004 el 65% de nuestra población decía apoyar este régimen. Las instituciones principales del sistema gozan de poca confianza,  el poder legislativo con un 20%; el judicial con un 21%, el gobierno con un 22%, todo esto según LATINOBAROMETRO.  Por eso no ha de extrañar que el 53% de la población  diga que se quiere ir del país, alcanzando al 60% entre los jóvenes de 18 a 25 años-

Este panorama, a primera vista luce desesperanzador, pero para combatir este sentimiento paralizante y negativo estamos hoy aquí. Aquí venimos a reiterar nuestra decisión de no cejar en la lucha contra la corrupción y la impunidad, aquí venimos a mostrar ejemplos de vida integra, de vida dedicada a las mejores causas, ejemplos de personas que para ser grandes no necesitan ser corruptas, personas que para tener valor no necesitan  riquezas robadas y por el contrario, son personas que día a día han forjado un ideal de país democrático, justo, equitativo y sobre todo, un país donde la gente se quiera quedar a criar sus hijos.

Por eso hoy rendimos homenaje a Milagros Ortiz Bosch y queremos decirle que ha valido la pena, que las acciones nobles y rectas son las más valoradas a través del tiempo y que las grandes mujeres y hombres son los que forjan un ideal, un legado de integridad digno de ser reconocido por las actuales generaciones y recordado por las venideras.

El tiempo es fugaz, se escapa de nuestras manos vertiginosamente y con él se van las cosas materiales y los egos, pero cuando nos fundimos con nuestro tiempo para hacer algo valioso, diferente, trascendente, el tiempo se convierte en duradero. El tiempo duradero se expande hacia el futuro y nos presenta un panorama amplio, pero es sobre todo presente, ese momento en que realizamos las buenas acciones.

Por eso nos hemos reunido hoy, para reconocer los méritos de Milagros Ortiz Bosch y compartir un instante de ese tiempo duradero, el que deja huellas, el que permanece.

Honremos a quienes nos han servido de ejemplo y nos impulsan a ser mejores personas.

10 de diciembre del 2008