SANTO DOMINGO, República Dominicana-. Con el lema‘‘Yo paro’’ las mujeres capitalinas se congregaron la mañana de este miércoles, Día Internacional de la Mujer. No para celebrar, sino para pasar balance a los incontables charcos de compromisos que todavía tiene pendiente el Estado dominicano con ellas.

‘‘Yo paro porque el 8 de marzo no quiero flores, solo tu solidaridad. Yo paro porque conmemoramos la lucha de las mujeres por la igualdad. Yo paro por un código penal que respete la vida de las mujeres. Yo paro porque la corrupción roba nuestras oportunidades de derecho.

‘‘Por salarios justos. Por la violencia contra la mujer. Porque la corrupción se roba mis derechos. Por la impunidad. Por el desempleo. Por la igualdad de oportunidades. Por un sistema educativo inclusivo.

Mujeres en el Tribunal Constitucional.

‘‘Por mayor representación en el Congreso y en el Estado. Porque se respeten nuestras vidas y nuestros cuerpos’’, gritaron con la fuerza mujeres de la Asociación Dominicana Pro-Bienestar de la Familia (Profamilia), de la Procuraduría General de la República, de Participación ciudadana, del Tribunal Constitucional y de la universidad Estatal, UASD.

Es un día para recordar la lucha de las mujeres

Para festejar se necesita más alegría que tristeza, más rocío que serrín, más cuotas pagadas que deudas. ‘‘No es un día para celebrar. Es un día para recordar la lucha de las mujeres’’, aclara la Myrna Flores Chang, gerente del programa Género y Derecho de Profamilia.

‘‘Estamos ocupando media hora de nuestro tiempo laboral para llamar la atención sobre la necesidad de que sean resueltos los problemas especialmente que nos afectan a las mujeres’’, dice.

El paro es un momento de reflexión por todas las lágrimas que la sociedad dominicana no ha sacado el pañuelo para secar.

La agenda pendiente es amplia. Es un bosque de árboles espinosos que lastiman las flores desde primavera hasta invierno.

Salud

Catherine Jaime, activista del Foro Feminista Magaly Pineda, durante la manifestación en la UASD.

La parada es por un código penal que respete la dignidad de las mujeres. Piden que se incluya las tres eximentes que señaló el presidente Danilo Medina al Senado para que las mujeres puedan interrumpir el embarazo en caso de que la vida de la madre corra peligro, de violación o incesto y malformación.

Les preocupa mucho la mortalidad materna. No solamente por los abortos inseguros y clandestinos, sino también la mortalidad materna vinculada a la atención en los centros de salud. ‘‘Este es un país con una alta tasa de mujeres que son atendidas en los ‘‘servicios de salud’’; sin embargo, estamos entre los cinco países con mayor tasa de mortalidad materna’’, precisa la activista por los derechos de la mujer.

Violencia

Otra espina considerada como una ‘‘violencia de Estado’’ es el feminicidio. En 5 años han sido asesinadas 2 mil 74 mujeres, la mayoría con edades entre 15 a 30 años, de acuerdo con datos divulgados por la Procuraduría General de la República en el 2015.

‘‘No hay las medidas de prevención necesarias para reducir significativamente la violencia contra la mujer y las niñas en nuestro país’’, reclama Chang.

31,7% de las mujeres son víctimas de acoso sexual, tanto en el sector público como en el privado, en las comunidades y en las escuelas. Esto de acuerdo con un estudio realizado por el Centro de Estudios de Género del Instituto Tecnológico de Santo Domingo.

También paran por el embarazo en adolescentes. Piden, con urgencia, una educación integral en sexualidad. ‘‘Sabemos que hay iniciativas, pero plenamente no está funcionando la educación en sexualidad’’.

Participación laboral, económica y política

Mujeres de Participación Ciudadana durante su media hora de paro de labores.

La lucha de las mujeres viene desde el siglo XVIII, precisa Josefina Arvelo, activista social y titular de Participación Ciudadana.

Aunque el desencanto se renueva con cada puesta del sol, con los atropellos del día a día, las luchas pendientes no cesarán.

Arvelo reflexiona sobre las escasas alegrías de las mujeres en el ámbito laboral, en la política, en la economía.

‘‘Hay que cerrar la brecha de los salarios. Todavía en RD encontramos mujeres haciendo el mismo trabajo que los hombres; sin embargo reciben un 20 % menos que los hombres’’.
Josefina Arvelo, directora general de Pariticipación Ciudadana.

Igual está el asunto de las oportunidades en los cargos directivos. ‘‘Se dice: ‘bueno, hay muchas mujeres trabajando, miren los bancos cómo están, pero, en la medida en que vamos subiendo los niveles de responsabilidades, de categoría o de toma de decisiones las mujeres van desapareciendo’’.

Con pesar, Arvelo critica que en la actualidad solamente hay cuatro mujeres ministras, de 22 ministerios que existen en el país. ‘‘La ley de cuotas no se está cumpliendo en ninguno de los rangos donde debería cumplirse, como a nivel congresual y municipal’’.

Las mujeres están pidiendo el mínimo de participación. ‘‘En el proceso electoral del período anterior éramos el 36% regidoras, lamentablemente ahora bajó un 32. Y en el nivel de las diputadas tampoco cumplimos con el 33%’’.

Desigualdad en todos los ámbitos

#YoParo en la Procuraduría General de la República.

La directora de Familia, Niñez, Adolescencia y Género se une con todo su batallón de féminas que laboran en la Procuraduría General de la República. Ubican sus carteles y paralizan sus almas cuando escuchan a Iluminada González reconocer una historia vieja: la sociedad dominicana tiene muchas cuentas pendientes con las mujeres. ‘‘Hay desigualdad en sentido general, en todos los ámbitos’’.

Estudiantes y profesoras de la Universidad Autónoma de Santo Domingo en la explanada de la biblioteca Pedro Mir.

Virtudes de la Rosa, directora del Instituto de Género y Familia de la UASD y maestra. Lleva sus alumnas a la explanada de la biblioteca Pedro Mir refrescar las violaciones de derechos que sufren en las aulas, en la familia, con los amigos, en el trabajo.

‘‘En RD las mujeres tenemos muchas razones para hacer este paro. Cada una, cada nación, cada lugar, establece las razones por las que para. Aquí, en la UASD, estamos parando profesoras, estudiantes, empleadas y hombres solidarios estamos parando porque en nuestro país de cada 100 hogares pobres, 65 son encabezados por mujeres.

‘‘Al interior de la Universidad Autónoma de Santo Domingo hay muchas razones por las que parar. Paramos para que se tomen medidas concretas para enfrentar el acoso sexual, el acoso laboral, el acoso contra estudiantes, profesoras, por parte de maestros, de directores y demás’’.