Nairobi, 16 mar (EFE).- Los gobiernos y representantes de 32 países africanos firmaron hoy una petición dirigida a la Unión Europea (UE) para que prohíba el comercio de todo tipo de marfil, responsable de la caza ilegal de entre 20.000 y 30.000 elefantes cada año.

La petición, impulsada por el movimiento civil Avaaz, está firmada por los presidentes de Botsuana, Ian Khama; Uganda, Yoweri Museveni; y Gabón, Ali Bongo Ondimba.

También rubrican la iniciativa el Gobierno de Kenia y la Coalición del Elefante Africano, que incluye a los otros 28 países restantes, así como más de un millón de personas en todo el mundo.

Su lanzamiento coincide con la celebración de una cumbre en Botsuana, el país con más población de elefantes de África, sobre el comercio de marfil.

"Las autoridades europeas nos dijeron que no podían prohibir el marfil porque no había suficientes líderes africanos que quisieran", explicó en un comunicado el director de campañas de Avaaz, Bert Wander.

"Ahora vamos a ir con las firmas de los países que acogen a la mayor población de elefantes para ver si tienen alguna otra excusa. La verdad es que no la hay. El resto del mundo está dando la espalda al comercio de marfil. ¿Por qué no lo hace Europa?", reivindicó Wander.

La Unión Europea tiene varias normas sobre el comercio de marfil que limitan la compraventa de ese material a las piezas adquiridas antes de 1990, cuando la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES) concedió su máximo grado de protección a los elefantes africanos de los que se extraen los colmillos de marfil.

Y el año pasado, Bruselas prohibió la exportación de marfil bruto desde países de la Unión Europea, salvo para piezas dedicadas a la investigación o la educación.

Sin embargo, Avaaz denuncia que la UE es el mayor exportador legal de marfil y preside un mercado "en auge", en el que exportó 1.258 colmillos en 2014 y 2015.

Así, la organización pide al comisario europeo de Medioambiente, Karmenu Vella, a los líderes de los gobiernos de la Unión que prohíban el comercio intracomunitario de marfil y las exportaciones de todo tipo del material, y apoyen el veto mundial a esa práctica.

El pasado 31 de diciembre entró en vigor en China la prohibición total del comercio de marfil, lo que supuso el cierre definitivo al que tradicionalmente ha sido el mayor mercado mundial de este producto.

Esta prohibición implica tanto el comercio y la elaboración de marfil y productos derivados, como el cierre de tiendas y talleres de procesamiento.

Entre 2007 y 2014, la caza furtiva acabó con casi un tercio de los elefantes de la sabana africana, según datos de Avaaz.

Los grupos defensores de los animales calculan que los cazadores furtivos matan unos 30.000 elefantes africanos anualmente para hacerse con sus colmillos, lo que hace temer por la supervivencia de la especie a largo plazo. EFE