TRÁNSITO URBANO

El monorriel de Santo Domingo, una realidad

Santo Domingo, Santiago, y nuestras principales ciudades han crecido vertiginosamente de una manera exponencial, y dar respuestas a esa interconexión han sido parte de las prioridades del actual gobierno.

Por Ricardo Sanchez Columna

Modelo de monorriel.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.-Recientemente se ha vuelto a retomar un tema de campaña del actual gobierno, referente al tema de transporte masivo de pasajeros, específicamente el manejo del monorriel y su conexión con los sistemas existentes de movilidad urbana a nivel del país.

El tema es evidentemente apasionante, por cuanto esto constituye una labor multidisciplinaria que involucra a varias instituciones. Moverse, trasladarse de un lugar a otro, interconectarse espacialmente a nivel urbano e interurbano constituye, sin lugar a dudas una de las actividades más importantes del ser humano. Genera una cantidad de recursos beneficiosos al Estado y supone la sangre que irriga nuestras actividades dentro de la Grandes Ciudades y nuestro terruño rural.

Y es que, Santo Domingo, Santiago, y nuestras principales ciudades han crecido vertiginosamente de una manera exponencial, y dar respuestas a esa interconexión han sido parte de las prioridades del actual gobierno. En este sentido se han dado los pasos correctos , en la dirección correcta para la creación de una unidad gestora , capaz de gerenciar todo lo relativo a la planificación, construcción , ejecución , y puesta en circulación del ambicioso pero muy necesario proyecto del Monorriel.

Ofertas, existen demás , muchas de ellas muy buenas, oportunas, y eficientes. Involucran blandos financiamientos y desarrollo por etapas, que garantizarán , a través del Sistema de Alianzas Público- Privadas, verdaderas joyas en lo relativo a la eficacia de estos entramados, llamados en cierta manera a satisfacer las necesidades de movilidad y transporte de la República Dominicana.

La metodología debería ser, a nuestro juicio, ir de lo general a lo particular. Es decir cuestionarnos primeramente que queremos, a donde queremos llegar, cuales son las alternativas disponibles, y de que manera serán financiadas para que lo propuesto se haga realidad.

Luego se pasaría a la acción, por supuesto manejar los temas de la eficiencia y la factibilidad de las diferentes interconexiones dentro y fuera de la ciudad.

Movilizarnos a todo lo largo de nuestras principales ciudades, nos permite dinamizar, presentar nuestras mejores ofertas comerciales, gastronómicas, culturales y recreativas al turismo

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Mucho hemos escrito en otros artículos, sobre el famoso tren interurbano de carga y pasajeros entre Haina y Manzanillo , como manera de articular un eje conectivo entre el Muelle y la Zona Industrial de Haina, con la Zona Norte-Oeste del país , para que con esta acción se genere una sinergia que abastezca toda la Zona del Cibao Central , y se constituya en una verdadero Eje de Desarrollo Regional.

La dinámica que esto produciría, no tiene comparación en la historia republicana del la nación dominicana. Sería, sin lugar a dudas, un relanzamiento de toda la zona más productiva del país hacia el exterior.

Si a esto le agregamos un Sistema de Monorriel Integrado a la Ciudad de Santo Domingo, potenciariamos un movimiento de crecimiento, de carácter geométrico, generando calidad de vida, movilidad urbana, y facilidades para que los ciudadanos nos podamos trasladar a cualquier punto de la ciudad de manera fácil, ágil, cómoda y confortable.

Ha sido desde luego uno de los ejes de desarrollo del actual gobierno, que influirá positivamente en el relanzamiento de Nuestra Marca País, y en el Turismo a nivel general.

Movilizarnos a todo lo largo de nuestras principales ciudades, nos permite dinamizar, presentar nuestras mejores ofertas comerciales, gastronómicas, culturales y recreativas al sistema de turismo, que con politicas de una correcta planificación, ya comienza a dar frutos.

Tenemos un gran reto por delante, y nunca antes se hizo más importante que esta pertinente iniciativa gubernamental.

Es fundamental que el Sistema de Transporte Masivo de Pasajeros, y es algo que lo hemos acotado en varios artículos escritos por nosotros, se interconecte con los mecanismos de transporte existentes a la fecha, para reforzar la actividad, la dinamización y la eficiencia.

Necesitamos en Santo Domingo, la gran Ciudad Primada de Las Américas, un proyecto de Monorriel tipo loop , capaz de dar una gran vuelta a través de la Ave 27 de Febrero, desde el Residencial Alameda hasta tomar la Ave John F. Kennedy y volver por la Ave Luperón. Cruzar la Riviera del Ozama e interconectar la Av Francisco Camaño para incorporarse a la Ave. 27 de Febrero.

Pero también este eje troncal de la columna vertebral vial del Gran Santo Domingo ha de proyectarse de manera expresa hasta el Aeropuerto Internacional de Las Américas, de forma tal que logremos la relación Exterior-Interior con la capital dominicana de un Turismo orientado básicamente en la Exploración y Explotación Turística de Ciudad Centro y Zona Colonial, en conjunción con los barrios periféricos.

Tenemos mucho que mostrar, solo con rutas gastronómicas, turismo de salud, mercadería artesanal , actividades culturales, y particularidades de cada barrio que compone el gran conglomerado urbano, tenemos de sobra para la proyección hacia afuera de Nuestras Costumbres y Estilos de Vida.

El Monorriel será un proyecto de dimensiones insospechadas, que, con los Sistemas de Autobuses Articulados constituirán la Gran Trama Urbana, vista desde una perspectiva muy alta al respecto. Le auguramos un éxito rotundo, que dará frutos a corto, mediano, y largo plazo.

Una correcta gestión y planificación cuidadosa y adecuada, constituirá el éxito de estos proyectos.

La Gran Cruz Inteconectiva del País deberá ser Sur- Norte , tal y como mencionamos anteriormente, enlazando la capital con la zona de Montecristi y la capital con el Sur Profundo, y las Zonas de gran potencial turístico de Punta Cana y Bávaro.

La aumento de divisas que producirá será encomiable, y muy determinante como factor de desarrollo sostenible para las actuales y futuras generaciones.

La trascendencia de este gran proyecto, junto con todos los planes que se están desarrollando actualmente re-lanzará el país hacia el mundo, dado la visión integral , esta vez , en un enfoque coherente, firme, sin estridencias pero con sano juicio y absoluta certeza de lo que se está proponiendo.

El apoyo de cada uno de los ciudadanos ha de ser firme en la puesta en circulación de todas estos motores de desarrollo, que benefician a las mayorías de la población.

Reconstruir nuestras ciudades , trabajar el tránsito y la movilidad urbana , motivar a través de políticas públicas correctas, reorganizar el espacio público abierto, deben ser aspectos tomados en cuenta por todos, para trabajar por el bien común.

Solo así tendremos una República Dominicana cada vez más fuerte, con sólidas proyecciones internacionales en cada uno de los renglones en los que nos destacamos.

El proyecto del Monorriel nos llena de satisfacción y orgullo, su éxito o fracaso dependerá de todos los que habitamos en esta tierra bendecida por Dios.

Tierra, en donde el color, la luz, el fulgurante verdor y frescor de la naturaleza, nuestro merengue, y nuestra alegría de vivir, se conjugan inmersa, tal como nuestro intenso Mar Caribe, en un solo propósito, mostrando nuestra mejor cara, en la que nos proponemos atraer a personas de uno y de otro confín del planeta , hasta la Tierra más bella que ojos humanos hayan visto, la República Dominicana.

*El autor es Arquitecto, egresado de la Facultad de Arquitectura y Artes, Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional Pedro Henriquez Ureña, Santo Domingo, Rep. Dominicana. Miembro del CODIA y de la Sociedad de Arquitectos de la República Dominicana (SARD)

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