Una mosca daña hasta el 20% de la cosecha de mango de RD

En voz del técnico de la unidad sanidad vegetal del Ministerio de Agricultura, Ángel Roa, la plaga hace cada vez más difícil vender mangos a Estados Unidos. ‘‘Estados Unidos no quiere llevar la mosca para allá. Ellos no la tienen’’.

Publicado el 3 de julio de 2018 - 10:00 am

BANÍ, Peravia.- Cada verano, la Feria de Mango de Baní trae optimismo a los cultivadores de la fruta que abre una fuente de divisa a República Dominicana cuyo flujo se ve amenazado por una mosca que hace estragos en las plantaciones y que, según técnicos de la agronomía, provoca pérdidas de hasta 20% en la cosecha de cada año.

Anastrepha obliqua, la mosca que afecta la producción de mango local, arrasa hasta con un 20% o 40% de la cosecha de cada año. Presente en República Dominicana, aumenta con el crecimiento de la producción de la fruta y amenaza su exportación hacia Estados Unidos

En voz del técnico de la unidad sanidad vegetal del Ministerio de Agricultura, Ángel Roa, la plaga hace cada vez más difícil vender mangos a Estados Unidos. ‘‘Estados Unidos no quiere llevar la mosca para allá. Ellos no la tienen’’.

República Dominicana acaba de pasar una experiencia negativa provocada por una plaga. La mosca del mediterráneo (Ceratitis capitata) afectó las exportaciones de aguacate, ajíes y lechosa y que dejó pérdidas por US$40 millones al país.

Según las estadísticas del Gobierno dominicano, Estados Unidos y Canadá integran los principales destinos de exportación del mango, después de Europa. Pero –como explica Roa– si la fruta no pasa por un proceso de radiación, se lava con agua caliente o llega primero a puertos en Florida, donde se realiza un proceso térmico, el mercado estadounidense muchas veces la rechaza.

Aunque en el país cada vez se siembren más plantaciones, para los productores locales se complica mejorar la calidad del producto que exigen los grandes mercado porque carecen de plantas para tratarlo.

No fue hasta la semana pasada cuando el nuevo ministro de Agricultura, Osmar Benítez, dio el “palazo” inicial para construir la primera planta hidrotérmica en Baní, municipio cabecera de Peravia,  históricamente la demarcación de mayor producción de mango. La provincia, ubicada al suroeste, con su capital a unos 60 kilómetros del Distrito Nacional, comparte el 85 % de la riqueza del mango con San Cristóbal -contextualiza Salomón Sosa, técnico del Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias Forestales (Idiaf).

‘‘Tenemos un gran problema porque hay muchas plantaciones de mango que no son comerciales. Si los mangos se caen, producen muchas moscas. Hay que legislar para que esas matas de mango sean regentadas o eliminadas para que no creen problemas a las plantaciones comerciales’’, advierte Ángel Roa.

El sector también enfrenta obstáculos para entrar a los países de la Unión Europea, donde Reino Unido (41%), Países Bajos (33%), Francia (8%) y Alemania (6%) compran la mayor cantidad de la fruta. Pero la traba es otra: los europeos no quieren que la fruta llegue con un excedente de pesticidas.

Desde la mirada de Rafael Leger, presidente del Clúster de Mango (Promango), ‘‘no hay problema porque el uso de pesticidas en mango es muy bajo’’. No obstante, según menciona el especialista del Idiaf apenas se comienza el proyecto que busca disminuir la cantidad de sustancias químicas en las áreas sembradas y garantizar la calidad de las exportaciones.

Ángel Roa, técnico de sanidad vegetal del Ministerio de Agricultura.

‘‘Los mercados lo que están demandando es mango que sea manejado con bajo nivel de químicos. En base a eso se está trabajando de manera conjunta con el Clúster de mango para lograr la certificación de productores. Actualmente tenemos un proyecto como una forma de poder garantizar el futuro a los productores: que tengan rentabilidad y que, además, tengan una buena oferta de lo que realmente están demando los mercados’’, dice.

Subraya que en Baní existen apenas dos o tres fincas organizadas que se encuentran certificadas –de los más de 1,500 productores registrados, aparte de los árboles silvestres–, pero que la tendencia apunta a que Europa solo permitirá la entrada de mango que proceda de espacios certificados.

De ahí, agrega el experto de sanidad vegetal, la urgencia de mejorar las condiciones para los productores, de manera que se pueda ofrecer una fruta que cumpla con los mayores estándares.

Aparte de la necesidad de mirar hacia una producción de mango que cumpla con todos los requisitos fitosanitarios, el representante del Idiaf señala la urgencia de que el país se dirija hacia la industrialización. Pero para eso se requiere –a juicio de Roa, de sanidad vegetal–  de voluntad política, crear las condiciones, invertir para impulsar la industria del mango local que desde 2016 genera US$20 millones cada año a la economía.

Entre las principales variedades exportadas se encuentran el keitt, con un 66 %; mingolo 18 % cuya demanda ha aumentado en los últimos años, grano de oro un 9 %; banilejo 6% y el resto de las variedades con un 1 %, de acuerdo a estadísticas oficiales.

Salomón Sosa, técnico del Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias Forestales (Idiaf).

Hay que sacarle valor agregado a la producción

‘‘Debemos tratar de producir en épocas diferentes a las de los grandes productores, como México y Guatemala, para entrar a los mercados internacionales. Tenemos que tratar de buscar eso, como lo ha hecho Brasil y México que producen el año entero, eso garantiza un mayor abastecimiento’’, comenta Sosa como otro de los desafíos.

En tanto, que para el representante del Clúster de Mango Dominicano el país debe hacer un estudio de mercado y trabajar para detectar nichos. ‘‘Y los nichos de mercado de Europa y Estados Unidos identificaron 10 o 15 variedades nuevas que ya las tenemos en el país, que se van a reproducir. El objetivo es seguir sembrando el mango de barco, pero también el de avión’’.

Rafael Leger, presidente del Clúster de Mango (Promango).

Agrega que el alto costo del financiamiento y de la energía eléctrica continúan representado obstáculos. ‘‘El que siembra mango tiene que instalar el sistema de riego presurizado. Eso cuesta y cuesta el equipo para producir la energía.  En el asunto del financiamiento, el Presidente ha logrado que bajen las tasas de interés, y que los productores tengan acceso a financiamiento a largo plazo. Pero la energía solar es hacia donde debemos trabajar, pero es costosa. Entonces debe tener acceso a financiamiento a bajo costo’’.

Este año la cosecha ha sido atípica por las lluvias. El mango viene en diferentes etapas. Roa, quien tiene 12 años trabajando en las áreas de control de Agricultura, prevé que este año será muy difícil para el productor, no solo por las precipitaciones de enero y febrero, sino porque la mosca tiende a hacerle mucho daño al final de la jornada. ‘‘Se puede perder un 30 o 40 % de la producción’’, pronostica. ‘‘En 2016 se perdió bastante por la mosca… Como un 20 %’’.

Mientras los agroempresarios y organizadores de la Feria Expo Mango observan las cosechas con optimismo: ‘‘La producción de mango ha ido creciendo sostenidamente desde que nosotros empezamos a desarrollar la feria de magno, desde el año 2003-2004’’, afirman.

Durante el desarrollo de la décimo cuarta versión de la Feria del Mango de Baní, en la que se degustaron más de 100 variedades de las más de 300 que existen en el mercado local, el clúster dijo que en promedio el país exportó 15 millones de kilos el año pasado, y se calcula que se puede incrementar en un 20% o 25% la producción porque entran nuevas áreas de plantaciones de la fruta.