SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La Pastoral Haitiana de la Arquidiócesis de Santo Domingo ofició una misa en la parroquia Santo Cura de Ars, ubicada en el sector capitalino de Capotillo, para conmemorar el 212 aniversario de la independencia de la vecina nación.

El director de la Pastoral Haitiana, Edouard Saint Jean, dijo que la efemérides que implicó la primera abolición de la esclavitud en el hemisferio occidental, “no ha facilitado que la pequeña nación caribeña salga del abismo socioeconómico ni que, en cambio, le presente hoy en día como uno de los países más pobres del planeta”.

Saint Jean invitó a la comunidad a compartir una sopa de auyamas que les fue ofrendada en el patio de la parroquia, “no solamente como símbolo de libertad, sino como signo del compartir y de Misericordia decretado por el Papa Francisco”.

El hecho de que los amos prohibieran por siempre a los esclavos de Haití degustar la auyama por considerar que era un rubro privilegiado, exclusivo para ellos, los ciudadanos de ese país celebran la Independencia en ceremonias en que brindan con sopas de ese producto.

El religioso también leyó las 14 obras de la Misericordia.

En su sermón, el sacerdote Mario Pierre, de la Diócesis de San Pedro de Macorís, acudió al ejemplo de Cristo, que ha venido a quedarse en nuestros corazones, en nuestras familias.

“Para su permanencia allí es necesario que haya amor, humildad, solidaridad y compartir con aquellos que no tienen nada”.

El religioso hizo votos porque la familia sea un ejemplo para la sociedad, como lo fue la familia de Jesús de Nazareth.

Al final de la misa, la monja Rosa Fleurantin dio las gracias a todos los presentes: al sacerdote, al coro, a los músicos y al público que acudió con entusiasmo.