SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Rafael Núñez, el director de Prensa del Palacio Nacional, escribe un artículo en el que responde a las críticas que se han formulado contra el presidente Leonel Fernández, en el sentido de que no pudo completar su esquema reeleccionista y que fue derrotado por los sectores que le adversaban y defendían la Constitución.

“Con la posición asumida el pasado viernes, el presidente Fernández muestra la calidad de estadista que tiene el país, y con la que debe contar el continente para futuras jornadas en la lucha por la democracia, la justicia social y el fortalecimiento institucional”, escribió el secretario de Estado en Diario Libre este lunes, en un artículo titulado “Con el presidente ¡siempre!”.

Según Rafael Núñez el presidente ha demostrado su desprendimiento dos veces, como él mismo explicó, al no presentarse en dos ocasiones a la reelección presidencial, teniendo la posibilidad de hacerlo.

En su respuesta llama “necio” y “chusco”, sin mencionar su nombre, al abogado y politólogo Pedro Catraín, quien formuló críticas al discurso del presidente del pasado viernes. Lo descalifica políticamente y dice que su presencia en los medios se debe a la generosidad de los ejecutivos de éstos.

El licenciado Rafael Núñez escribe lo que sigue sobre Pedro Catrain, sin mencionarlo por su nombre:

“Insistir en que el presidente Fernández se vio obligado a echar para atrás un proyecto de reelección "porque se sentía acorralado", como señalara un chusco, solo cabe en cabeza de un necio, que no ha hecho más que medrar en los medios de comunicación, con una tímida presencia, que la debe a la generosidad de los ejecutivos de medios. Es el tipo de gente que está descalificada para hablar de política, a pesar de su profesión, porque en el momento que se bailoteó para candidato a diputado, alcanzó el ridículo porcentaje de OOOO.OOO1 por ciento del total de los electores. Esa incapacidad para hacer un partido y ganarse el favor del pueblo, mantiene a este tipo de gente frustrada”.

Y vuelve con más crudeza en sus críticas al abogado y politólogo, y le dice que no ha podido ser ni siquiera regidor de Los Charamicos, y se siente mal por el éxito de personas como Leonel Fernández.

“El que así habla, graduado de politólogo, ni siquiera ha tenido valor y fuerza para llevar un candidato a regidor por la común de Los Charamicos. Ese es el tipo de individuo insertado en la llamada sociedad civil que sin ganarse el respeto del pueblo, trabajando por los problemas de la gente, quiere que le llueva del cielo una posición pública. Hay que guardarse las frustraciones y dejar que quien ha sido exitoso políticamente, disfrute sus logros, como el doctor Fernández”.

Rafael Núñez dice que Leonel Fernández no es un hombre de ambiciones ni acumulador de riquezas, que siempre ha sido desprendido y se ha ocupado de atender los temas que corresponden al interés del país.

“Quien conoce al doctor Fernández desde aquellas jornadas teóricas, debajo del árbol de quenepa, en el patio de la Casa Nacional, a principio de la década de los ochenta, sabe que el Presidente no es un hombre apegado a bienes materiales ni a posiciones. Desde entonces dio muestras de desprendimiento”, dice el funcionario.

Y explica que Leonel siempre mostró desapego por las posiciones públicas. “Su popularidad a lo interno de la organización, desde antes de ser una figura pública conocida, ha estado en un primer sitial. Cuando era bailoteado para cargos a diputados, el doctor Fernández sobresalía con una votación tan alta como los líderes tradicionales. Desde esa época, sus amigos más cercanos se enojaban con él porque, a pesar de resultar en los primeros lugares de votaciones, se le sustituía para colocar a otras figuras más prestantes del peledeísmo en lugar de él. Pero nunca dijo nada”.