Miami; Fl.- Como el de Hitler, en República Dominicana Trujillo dejó de ser un apellido para convertirse en un parámetro del mal, de una dictadura siniestra e implacable que superó tres generaciones, la de Rafael Leonidas, dueño del horror y del dolor del que pocas familias pudieron salir ilesas, mas hoy, a 57 años de su ajusticiamiento, la candidatura presidencial de uno de sus nietos pareciera demostrar la imbecilidad absoluta de un pueblo masoquista y con amnesia.

“Yo no elegí nacer en esta familia. De haber conocido a mi abuelo y a mi bisabuelo posiblemente los hubiera querido, pero esto no significa que estuviera de acuerdo con su tiranía”, afirma Nicolás Gabriel Trujillo, un bisnieto del dictador que se ha manifestado públicamente en rechazo al proyecto político de su primo (“muy lejano”) Luis José Domínguez “Ramfis” y se ha atrevido incluso a advertirnos de su neurosis.

“Él comenzó defendiendo punto por punto la tiranía, al grito de ‘¡Rompan filas, viva el Jefe!’ (…) y ahora se ha pasado al ‘Yo no soy mi abuelo’”, dice Nicolás, quien nació en España tras el exilio de su madre Aída, la que, según cuenta, le enseñó del trabajo honesto, por lo que hoy se sustenta de su carrera de músico “como cualquier hijo de vecino”.

Del “señor” Ramfis, Nicolás tiene poco o nada bueno que decir. Sobre el individuo destaca rasgos de la psicopatía primaria: personalidad camaleónica (el querer agradar a todo el mundo, la capacidad de adaptación), su egocentrismo radical, su falta de empatía con las víctimas al tratar de justificar los crímenes del abuelo y su frialdad emocional.

En lo político, Nicolás califica la candidatura de Ramfis como un peligro y una de las cosas más extrañas que haya presenciado.

“Luis José Domínguez está convirtiéndose en un líder carismático a base de promesas que nunca va a cumplir y el pueblo dominicano le está brindando un voto de confianza”, dice.

Aparte del caso de estafa al Banco Nacional de la Vivienda, parece ser que a Ramfis la justicia le es ajena, pues desde el 2008 figura como presidente de la Fundación Rafael Leonidas Trujillo en Miami, a fin de mantener viva la estampa del “Benefactor de la Patria” y en franco incumplimiento de la Ley 5880 que establece penas contra las alabanzas al pasado régimen.

“Es la parte visible de un plan elaborado por sus padres para recuperar poder político en la República Dominicana”, responde Nicolás a lo anterior y explica que para tales fines se han escrito libros, se mantienen páginas difamatorias y se lanzan bulos para confundir a parte de la población sobre la verdad histórica.   

Según su primo, al hijo de Angelita no se le conoce ninguna actividad laboral, profesión, o empresa que respalde su estilo de vida y las actividades políticas en las que vive inmerso. El flujo de fondos con el que Ramfis promueve el llamado Partido Esperanza Democrática tampoco está del todo esclarecido.

"Su campaña se sustenta a base de palabras, es solamente humo, nunca va a levantar el país” dice Nicolás, a pesar de que muchos dominicanos confían ciegamente en que así sea. “La desesperación y la crisis son la antesala de la dictadura”, sostiene.

De acuerdo con la página web del partido, la campaña de Ramfis expone “Diez puntos de acción” a favor del rescate de la Patria y la “Nueva Restauración”, entre los que destaca la construcción de un muro estilo Trump que impida el cruce de haitianos por la frontera.

Nicolás se declara totalmente partidario de la democracia y no ha sido el primero del núcleo íntimo de su familia en “bajar la cabeza, en respeto a todo dominicano”, como mismo dijera su prima Jimena en una carta publicada en 2010.

“Los seguidores de Domínguez me merecen el mismo respeto que los opositores, siempre que argumenten sus fundamentos con razones coherentes y no recurriendo al insulto fácil como muchos extremistas radicales”, aquellos que lo han calificado como una bocina del PLD, e incluso amenazado en redes sociales a raíz de su carta pública, que dicho sea de paso, nadie le ha pagado por publicar.

“Nadie es culpable del mal causado por sus parientes, siempre y cuando no lo respalde y reivindique”, termina Nicolás.

Haber nacido y vivir bajo el estigma de llevar la sangre del dictador sancristobalense ya de por sí es complicado, pero en este caso, lo peligroso de Ramfis no es su apellido, sino su ideología reaccionaria (psicoanálisis). En palabras llanas, valerse de una propaganda oscura intentando llevar a la masa hacia una determinada doctrina política que solo corresponde a sus intereses.

Es así como, a casi un siglo de la caída del régimen, el pueblo sigue jugando a “la gallinita ciega”, respaldando irracionalmente a un individuo incoherente sin un verdadero plan de desarrollo; echando un voto en contra del malo para poner al peor, como si desconociese que no es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar.

También cabe la posibilidad de que el totalitarismo terrorífico de Trujillo haya calado tan hondo en la psiquis del dominicano, que hayamos arraigado la idea de que precisamos de un “padre protector”, mano dura y autoritario que nos salve de la porquería de sistema que “nos ha tocado" vivir.

O ¿Será que nos olvidamos de los que no “cantaron” mientras le arrancaban las uñas en La 40, o les electrocutaban los testículos para sacarle una confesión? De los padres que mandaron a sus hijas a las lomas cuando algún sátrapa le echaba el ojo para que no se las devolvieran con “el jarro picha’o”.

Tal vez hizo falta más sangre, o no bastaron cincuenta mil asesinatos y los acosos constantes de los calié del SIM. Quizás los libros de historia no nos han contado de “La Masacre del perejil”, o, tal vez, Las Mirabal no tienen dolientes.

Si tanta saña no fue suficiente, entonces sí, ¡ojalá vuelva Trujillo!, pues somos un pueblo meritorio de toda la desgracia que se nos venga encima.

 

Transcripción completa de la entrevista a Nicolás Gabriel Trujillo:

  • Ser descendiente de Trujillo ¿cómo le ha afectado en la vida?

    El trujillismo sólo ha hecho mella en República Dominicana y yo nací y crecí en España, donde Trujillo es un apellido totalmente común. No obstante, el tiempo que he vivido en RD he podido comprobar que ser descendiente de Trujillo genera en la gente dos tipos de reacciones: están los que te aman y buscan tu amistad únicamente por el apellido y luego los que te detestan, rotunda y tercamente, sin darte la oportunidad de expresar tu opinión.
  • ¿Cómo se separa el familiar del tirano?        

    Estoy absolutamente en contra de las dictaduras, el derramamiento de sangre y cualquier privación de libertad, no obstante no puedo negar mis raíces. Yo no elegí nacer en esta familia. De haber conocido a mi abuelo y a mi bisabuelo posiblemente los hubiera querido, pero esto no significa que estuviera de acuerdo con su tiranía.                                                       
  • Como me dice en el correo anterior, no tiene ningún tipo de relación con Ramfis, pero lo califica de psicópata en la nota que publica ¿Alguna prueba en específico con qué sustentar esta afirmación, o qué lo impulsa escribir el artículo en contra de su primo?

    El psicópata primario cuenta con ciertas características que son resaltables en este señor. Yo destacaría su egocentrismo radical, su falta de empatía para con las víctimas -dándole igual el sufrimiento ajeno, despreciándolas e incluso negándolas o justificando lo injustificable- y su frialdad emocional.Existe un rasgo en la psicopatía que es la personalidad camaleónica; el querer agradar a todo el mundo, la capacidad de adaptación.

    Rafael L. Trujillo

    Él comenzó defendiendo punto por punto la tiranía, al grito de "¡Rompan filas, vive el Jefe!" en la radio y ahora se ha pasado al "Yo no soy mi abuelo".

    Escribo este artículo con el fin de que el pueblo dominicano, al cual también pertenezco, no se deje engañar con palabras rimbombantes. Es una humilde llamada de atención desde dentro del núcleo familiar del mismísimo dictador que gobernó República Dominicana con mano dura hace casi un siglo.

  • "No es la primera mancha en su expediente", dice en referencia a Ramfis, ¿qué nos oculta además del caso de estafa al BNV?

    Viola la ley al promover la dictadura con la Fundación Rafael Leónidas Trujillo Molina, de la cual es vicepresidente ejecutivo.

    Ha justificado los crímenes, torturas y abusos contra familias enteras, defendiendo lo indefendible.Es la parte visible de un plan elaborado por sus padres para recuperar poder político en la República Dominicana, para el cual se han escrito libros difamatorios, se creó una fundación para promover la tiranía, se mantienen páginas difamatorias y mendaces, y se lanzan bulos para confundir a parte de la población sobre la verdad histórica.

    Aparte de eso…  En Miami se podrían investigar sus problemas con la justicia.

  • ¿Qué opinión le merecen los seguidores de la candidatura de Ramfis?

    Soy totalmente partidario de la democracia. Los seguidores de la candidatura de Luis José Domínguez, me merecen el mismo respeto que los opositores, siempre y cuando argumenten sus fundamentos con razones coherentes, y no recurriendo al insulto fácil como muchos extremistas radicales, que me han insultado e incluso amenazado en redes sociales a raíz del artículo que he publicado. Incluso le han pedido cuentas a mi madre por mis palabras y me han acusado de "cobrar botella" del PLD. Como si por no ser A tuvieras que ser B.
  • Quién patrocina dicha candidatura?

    Eso es algo que son ellos los que tienen que esclarecer, pero es evidente que hay un flujo de fondos que mantiene al señor Domínguez, al que no se le conoce ninguna actividad laboral, profesión, empleo o empresa de la cual se sostenga, y que respalde su estilo de vida y las actividades políticas en las que vive inmerso. Y la política en República Dominicana es muy, muy cara.

    Mucha gente defiende que es una candidatura anticonstitucional y que nunca va a llegar a ningún lado; yo opino que cosas más extrañas se han visto. Luis José Domínguez está convirtiéndose en un líder carismático a base de promesas que nunca va a cumplir y el pueblo dominicano le está brindando un voto de confianza. Esto es un peligro, dado que de lo prometido a la realidad hay un trecho enorme. En mi modesta opinión, la candidatura de Luis José se sustenta a base de palabras, solamente humo, nunca va a levantar el país, a pesar de que muchos dominicanos confían ciegamente en que así sea. La desesperación y la crisis son la antesala de la dictadura.En resumen: los bisnietos somos una nueva generación en la familia y, en lo personal, quisiera que se nos desligara de la barbarie trujillista. No tenemos la culpa de haber nacido en este núcleo familiar y somos gente honrada y trabajadora. Este artículo ha generado mucha polémica, sobre todo dentro de mi familia, pero considero que el mundo debe saber la verdad y que el pueblo dominicano tiene derecho a estar informado  de lo que se les viene encima. No soy el primer miembro de mi familia que se desmarca y tampoco entiendo el revuelo que esto ha generado.

    Mi tío Ramfis Rafael habló de lo injusto que sería discriminarlo y de su amistad con personas antitrujillistas en esta entrevista (https://youtu.be/Fo6kyqEt7Hk), y mi prima Jimena reivindicó no querer formar parte de una dictadura mediante una carta en 2010; con la diferencia de que, en aquella ocasión, Luis José Domínguez no era candidato a nada.

    Nadie es culpable del mal causado por sus parientes, siempre y cuando no lo respalde y reivindique.