SANTO DOMINGO, República Dominicana.-La ciudadana Hirayda Fernández Guzmán envía una carta pública al ex presidente Leonel Fernández, en la cual hace varias precisiones y responde los argumentos expuestos por el líder peledeísta en su discurso de la noche del martes.
La ciudadana refuta al ex gobernante y afirma que el déficit sí es sinónimo de fraude cuando no puede justificarse en qué se ha invertido el dinero de las arcas públicas.
“Cuando a pesar de los números señalados por usted, no se aprecian resultados tangibles de las supuestas inversiones hechas en planes sociales”, indica.
“Cuando no obstante el alegado aumento de sueldo a policías y militares, nos encontramos con imágenes en las que un miembro de las fuerzas del orden vende cocos como medio de subsistencia”, precisa.
A continuación la carta.
Excelentísimo Señor Ex Presidente:
Confieso que ayer, por un momento, pensé optar por no ver su discurso televisado, mediante el cual, supuestamente, explicaría al pueblo dominicano, en ausencia del actual Presidente, la justificación de la reforma fiscal y el origen del profundo déficit fiscal que hoy aqueja a nuestra nación.
Finalmente, en un último estertor masoquista, encendí la televisión para escuchar su alocución justificativa. Lamentablemente, fui decepcionada una vez más.
Usted dio inicio a su discurso señalando que la reforma tributaria “integral”, como le llama, no se produjo al azar o de manera imprevista, sino que venía “cocinándose” desde hace dos años. Si mal no recuerdo, hace tan sólo unos meses, usted informó a la Nación que nuestra economía estaba blindada.
No necesitamos que nos explique el significado de “déficit”. En este país hay gente estudiosa, preparada y con un grado mínimo de raciocinio para saber que operar un Estado en base a “números rojos” no puede tener un final feliz
¿Cómo es posible que si la reforma era un engendro concebido hace varios años, usted intentara tranquilizar al pueblo en base a un supuesto blindaje que al parecer era de cartón piedra? ¿No le resulta contradictorio? ¿Cuál fue el hecho que desencadenó esta calamidad financiera en la que estamos sumidos? (Y por favor, aquí señale elementos distintos a la crisis bancaria del 2003).
Por otro lado, el nombre con que fue bautizado el proyecto de reforma fiscal, ya convertido en ley, no pudo ser más desacertado: Ley para el Fortalecimiento de la Capacidad Recaudatoria del Estado para la Sostenibilidad Fiscal y el Desarrollo Sostenible. ¿Acaso quien propuso semejante título pensó, aunque fuese por una fracción de segundo, que un título extenso y pomposo daría otra connotación al paquetazo fiscal?
De igual modo, cuestiono los supuestos objetivos perseguidos con dicha Ley: ¿sostenibilidad fiscal del Estado? ¿A qué fines? ¿Para seguir endeudándolo, dado que el déficit no es algo nefasto ni pecaminoso, como usted señala? Y, ¿desarrollo para quién? ¿Para los funcionarios públicos de turno, que no han adoptado ni una sola medida de austeridad, pese a las declaraciones hechas por el Gobierno?
Lamento informarle, Excelentísimo Señor ex Presidente, que, contrario a lo que sostiene, el déficit SÍ es sinónimo de fraude cuando no puede justificarse en qué se ha invertido el dinero de las arcas públicas; cuando a pesar de los números señalados por usted, no se aprecian resultados tangibles de las supuestas inversiones hechas en planes sociales; cuando no obstante el alegado aumento de sueldo a policías y militares, nos encontramos con imágenes en las que un miembro de las fuerzas del orden vende cocos como medio de subsistencia.
Anoche usted se cuestionó sobre el origen de la idea que tienen algunos de que la reforma fiscal es consecuencia del déficit. Particularmente, pertenezco al grupo que tiene ese criterio; de lo contrario, ¿cuál es la justificación para gravar aún más al pueblo dominicano, si no es debido al déficit fiscal sin precedentes del Estado Dominicano?
No necesitamos que nos explique el significado de “déficit”. En este país hay gente estudiosa, preparada y con un grado mínimo de raciocinio para saber que operar un Estado en base a “números rojos” no puede tener un final feliz.
A mí, Señor ex Presidente, los numeritos no me dan. A pesar del listado hecho por usted de las obras de infraestructura y demás proyectos en que supuestamente se invirtieron los 187 mil millones de pesos, los numeritos no me dan.
Y luego de haber escuchado su alocución, con excelente dicción y la buena oratoria a que nos tiene acostumbrados, sigo sin comprender dónde está nuestro dinero.
Espero que algún día usted, el Presidente de turno, o quien se entienda facultado a ello, pueda dar respuesta a mi interrogante.
Hirayda Fernández Guzmán.
La noche de Leonel Fernández (con sus yipetas, alabarderos y paleros)