SANTO DOMINGO, República Dominicana.-Ni las fiestas navideñas han servido para que los dos grupos que se disputan el control del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) hagan una tregua en sus acusaciones y contra acusaciones.

Este domingo, 23 de diciembre, en vísperas de la noche buenas, el ex presidente Hipólito Mejía le enrostró a Miguel Vargas Maldonado que le cedió en todo lo que pidió como condición para integrarse a la campaña electoral para las elecciones del pasado 20 de mayo.

Mejía afirmó que en el pasado proceso electoral aceptó todas las condiciones que Miguel Vargas Maldonado le requirió salvo prolongarle su mandato en la presidencia del PRD hasta el año 2017 sin convención.

Mejía dijo que esa condición castraba la democracia interna del partido, y por tanto se negó aceptarla.

Expresó que se mostró sorprendido porque, cuando estaba abierta una vía de entendimiento, y que el propio Vargas había anunciado que se convocaría la Comisión Política para enero, se presenta en su casa una persona con una citación para expulsarlo del partido, lo que se negaba a creer

Las declaraciones del ex gobernante se producen 4 días después de que el Tribunal Superior Electoral falló a su favor un recurso de amparo y dejó sin efecto el juicio disciplinario que se proponía el presidente del PRD, Vargas Maldonado, a través de la fiscalía del partido blanco.

Mejía dijo que la aspiración de Vargas para quedarse en la presidencia del Partido no estaba en sus manos, ya que dentro del marco democrático que prima en el PRD, ese cargo debía ser ganado permitiéndoles a otros perredeístas que ejerzan sus derechos de aspirar.

El ex mandatario confirmó que por medio de varias personalidades nacionales y extranjeras con vínculos amistosos y familiares entre ambos le hizo a Vargas Maldonado su disposición de cumplir con lo pactado durante la convención  y ratificados en los acuerdos del Congreso José Francisco Peña Gómez, pero  que el Presidente del partido no obtemperó a nada.

“Hasta firmamos un documento”, enfatizó.

Dijo que entendió que en su condición de Presidente del partido, Vargas debió integrarse a la campaña sin condiciones, pensando en lo que representaba el triunfo para las bases de la organización.

Recordó que los propios estatutos establecen que el Presidente del partido es quien debe encabezar junto al candidato, los mayores esfuerzos para ganar, cosa que no entendió.

Manifestó que en base a esa disposición, gran parte del equipo que encabezó el señor Vargas se integraron a la campaña, citando como ejemplo a Alfredo Pacheco, Neney Cabrera, entre otros.

Sostuvo  que en una actitud de unidad y perdón le aceptó todas condiciones que le propuso la Comisión de mediación que formaron Eligio Jáquez, Peggy Cabral, Neney  Cabrera, Nelson Espinal, William Jana, entre otros, pero que tampoco prosperó debido a la intransigencia de Vargas Maldonado.

Expresó que se mostró sorprendido porque, cuando estaba abierta una vía de entendimiento, y que el propio Vargas había anunciado que se convocaría la Comisión Política para enero, se presenta en su casa una persona con una citación para expulsarlo del partido, lo que se negaba a creer.

“Ahí entendí que  Vargas Maldonado no estaba en buscar la unidad real del partido, por lo que reaccioné  de la forma que lo hice”, dijo.

Reiteró que la salida a la actual situación por la que atraviesa el partido está en la celebración de su Convención para elegir a los dirigentes en la cual todos, incluyendo a Vargas Maldonado, tienen derecho a participar y que en la misma deberá ganar quien tenga más votos.