João Santana, el hombre que construyó la imagen de la suspendida presidenta Dilma Rousseff, ahora se dispone a liquidarla. De esto trata un artículo publicado el fin de semana por la revista brasileña VEJA, bajo la firma de Thiago Bronzatto.

Rousseff, la presidenta apartada del cargo, ha ido ajustando su discurso de acuerdo con el avance del proceso Lava-Jato. Alrededor de un año antes de que las acusaciones de que su campaña recibió donaciones aparte de la construcción UTC, dijo: "Yo no acepto y nunca".

Desde entonces, las negaciones de la dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) han ido asumiendo un tono cada vez más bajo. Hace dos semanas, después que el publicista João Santana y su esposa Mónica Moura admitieron haber recibido dinero ilegal de la campaña presidencial de 2010, Rousseff dijo: "Yo no autori pagos en efectivo de la caja 2 a nadie (…) Si lo hubo, no era de mi conocimiento".

Cinco días más tarde, vino otra justificación: "Mi campaña no tiene ni la menor responsabilidad por las condiciones en las que se pagó la deuda restante de la campaña de 2010 (…) Él (João Santana) trató esta cuestión con la tesorería del PT". En poco tiempo, la negativa de la existencia de dinero sucio pasó del "yo no lo sabía" a “la culpa es del partido".

Rousseff tendrá que actualizar la versión. En su propuesta de negociación de los cargos presentados por la Procuraduría General de la República, João Santana y su esposa relatan que la presidenta separada del puesto no sólo sabía de la existencia de fondos para usos ilícitos sino que aprobó operaciones ilegales. Según la pareja, Dilma conocía detalles del costo real de la campaña y la cantidad que fue declarada oficialmente.

La diferencia de algunas decenas de millones de dólares provino de empresas implicadas en el caso fraudulento conocido como “petrolão. Una parte de los recursos, originados de los pagos de sobornos respaldadas por la militante del PT, se empleó para pagar gastos personales de la presidenta.

Los detalles del acuerdo de delación del publicista se trataron recientemente en una reunión realizada con los miembros de la Procuraduría General de la República. Para cualquiera que haya leído los anexos, el mago del mercadeo del PT que ayudó a construir una imagen de Dilma, está ahora armado con pruebas para fulminarla.