WASHINGTON, Estados Unidos.- Diálogo Interamericano, en cooperación con la Fundación Global, Democracia y el Desarrollo y la Embajada de la República Dominicana en EE.UU. auspiciaron la pasada semana una mesa redonda sobre las elecciones presidenciales del 20 de mayo y su importancia para el futuro del país.
Peter Hakim, presidente emérito del Diálogo Interamericano presentó a los candidatos presidenciales punteros. Dijo que los dos comparten una larga historia en el centro de la política dominicana. El candidato de la oposición, Hipólito Mejía, fue presidente entre 2000 y 2004, un periodo de profunda crisis financiera para el país. Danilo Medina, el nominado por partido gobernante, el PLD, fue el candidato perdedor en la carrera presidencial de 2000. Medina sirvió como jefe de Gabinete de Fernández en dos ocasiones separadas y lo desafió a la nominación del PLD en 2008. Las encuestas indican que será una carrera muy cerrada.
El encuentro reunió a un distinguido panel, excepcionalmente bien informado de analistas políticos para encabezar el debate. El ex embajador del la RD en Washington, Bernardo Vega, historiador, economista y un autor prolífico de libros y ensayos sobre un amplio espectro de temas. El profesor Eduardo Gamarra, quien fue por muchos años director del Programa Latinoamericano de la Universidad Internacional de la Florida, desde 1997 hasta 2004. Y la profesora Rosario Espinal, quien imparte docencia en Temple University y escribe ampliamente sobre la sociedad y la política dominicana.
Entre los presentes estuvo el embajador dominicano en Washington, el periodista Aníbal de Castro. Fue un diálogo abierto y sincero.
Bernardo Vega
Vega ofreció un panorama introductorio amplio sobre las principales características de las elecciones, los partidos políticos y los candidatos. Destacó que se enfrentan los mismos rivales de las elecciones del año 2000, si bien en un contexto muy diferente, lo cual no habla bien del sistema político dominicano. “No hay muchas caras nuevas”, dijo.
Comentó la escisión de los miembros del Partido Reformista Socialcristiano (PRSC), y observó que existe una concentración del voto en los dos contendientes principales, el oficialista PLD y el opositor PRD.
Mencionó la profusión de recursos con que cuenta el candidato oficialista en esta contienda electoral.
Dijo que la campaña del PLD contra el candidato Hipólito Mejía se apoya en la crisis que se produjo durante la segunda mitad de su periodo presidencial. Mejía adoptó como lema la necesidad de un “cambio” después de ocho años de gobiernos peledeístas, contra el “cambio seguro” del candidato Medina, pues según los gobiernistas Mejía representa la inestabilidad.
Vega mencionó el complejo proceso de nominación del PRD en el que compitieron Mejía y el presidente el partido, Miguel Vargas.
Destacó la campaña negativa del PRD contra el PLD, las acusaciones de corrupción contra altos miembros del gobierno, que vinculan al presidente de Haití, Michel Martelly, entre otros, y contra la Primera Dama, Margarita Cedeño de Fernández, candidata a la vicepresidencia por el PLD. Mencionó que recientemente el PLD también realizó algunas acciones en respuesta.
La ideología, dijo, ya no tiene importancia en la política dominicana.
Según Vega, se espera que una gran mayoría del electorado vaya a votar el 20 de mayo y hay muy pocos “indecisos”. Mencionó las más de 40 encuestas realizadas durante la campaña, y espera que las elecciones se decidan en la primera vuelta. Los partidos minoritarios tienen muy poco porcentaje de votos. Ambos partidos han estado tratando de captar a los que no votan.
Bernardo Vega duda de la imparcialidad del proceso, debido a que la Junta Central Electoral “está politizada”. El presidente de la JCE, según el historiador, es miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana. Esta es una razón por lo cual destaca la importancia de los observadores internacionales.
Finalmente advirtió que si el PRD gana, no tendrá control del Congreso; mientras que si triunfa el PLD, lo más importante será saber si Danilo Medina atenderá el problema de la corrupción en su propio partido.
Eduardo Gamarra
Eduardo Gamarra, miembro del equipo directivo de New Link y uno de los asesores del presidente Leonel Fernández, dijo que el sistema de partidos en la RD está estrechamente vinculado con la distribución de prebendas, con el clientelismo. Por eso, como muestran las encuestas, la corrupción, dijo, no es realmente una preocupación de la población mayoritaria; sí lo es de la clase media, los académicos y los medios. “Como consecuencia, no le ve peso a la hora de decidir en unas elecciones”.
Dijo que el hecho de que el candidato del PRD no cuente con un respaldo total dentro de su propio partido tendrá gran repercusión, no solo en las elecciones. Comparó la situación en el PLD, que define como un partido disciplinado que se sobrepone a las diferencias internas.
El repunte del candidato Danilo Medina se debe a varios factores, a pesar de caída en popularidad del gobierno de Fernández (aún en el hemisferio), entre los que mencionó la presencia decidida del presidente Leonel Fernández, promoviendo la obra del Gobierno y participando como “el portaviones del gobierno” y no como el “submarino del gobierno”; además de la incorporación de Margarita Cedeño a la boleta como vicepresidenta.
La proyección de Danilo Medina como un candidato calmado, apacible, controlado que responde de manera inteligente a los ataques. También subrayó que ha desarrollado una campaña “disciplinada”.
Gamarra destacó que el porcentaje de rechazo de Hipólito Mejía en las encuestas es superior al de Danilo Medina. Espera una victoria de Medina en la primera ronda.
Rosario Espinal
Rosario Espinal comenzó su exposición diciendo que la política dominicana es caudillista, personalista, clientelista y corrupta, y también vibrante y llena de colores. Esta va a ser la décima elección en su “transición hacia la democracia”. A pesar de todo lo anterior sigue siendo estable, convenciendo a las personas a que voten, y se sientan comprometidos. Y todo lo anterior es esencial en el fenómeno electoral dominicano.
Destacó que Leonel Fernández no cambió la Constitución, como hizo Balaguer en su momento, para postularse a la presidencia por tercer periodo consecutivo. Danilo tenía muchas personas que lo apoyaban dentro del PLD, y para evitar problemas internos mayores Leonel apoyó a Medina; para que no se “ahogara su gente”, vinculada a su clientelismo.
Las elecciones, dijo, son una batalla entre dos grupos de clientelistas: los que reciben y los que se han “quedado fuera”, refiriéndose a los que reciben beneficios directos del gobierno (tarjetas solidaridad, subsidios, contratos, bonos, etc.) y los que no reciben nada de esto pero que lo quisieran. Estos grupos constituyen el mayor porcentaje del electorado. Y está el tercer grupo, el menor, que no persigue ningún beneficio, que tendrá que elegir entre dos “malos”, y decidirá entre el “cuco” Mejía y la “hartura” Medina. El “temor” o el “hartazgo” decidirán estas elecciones a favor de uno u otro.
No es una preocupación principal de los dominicanos, comentó Rosario Espinal, pero la corrupción sí desempeña un papel importante en la política dominicana, precisamente porque el clientelismo es central en la política dominicana, porque irrita a la gente. Cuando ven que los que están en el gobierno “engordan” y ellos se están quedando fuera, se molestan. Es decir, tiene un papel emotivo, que puede estar empujando muchos votos hacia el PRD, un partido dividido.
El PLD tiene la ventaja de ser un partido unificado, que tiene acceso a todo tipo de recursos, fondos públicos, privados y del gobierno, y una mayoría de coaliciones de grupos políticos menores.
Considera que el apoyo del Presidente Leonel Fernández a Danilo Medina ha sido decisivo, pero por otra parte, cree que Danilo Medina no ha demostrado su independencia de Leonel Fernández.