SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Las expectativas de la ciudadanía y de los analistas en torno al discurso que pronunciará el presidente Leonel Fernández, este domingo 27 de febrero, están más cerca de la incredulidad y del escepticismo que de la esperanza de cambios y de sorpresas agradables.

Acento.com.do hizo un sondeo entre gente común, dirigentes de organizaciones cívicas y militantes políticos para tener una idea general sobre lo que espera el pueblo dominicano de las cuentas que deberá rendir el gobernante desde los salones de la Asamblea Nacional, en el Palacio del Congreso Nacional, situado en el Centro de los Héroes.

Aunque ninguno de los entrevistados lo mencionó, hay expectativas entre los analistas políticos y militantes y simpatizantes de los partidos, por las posibles señales que pueda enviar el gobernante sobre su posición ante la campaña de sus allegados para que busque una nueva reelección para el cuatrienio 2012-2016, a pesar de la prohibición constitucional.

No valen las excusas

Javier Cabreja, director ejecutivo de Participación Ciudadana, habló de lo que ese movimiento cívico espera de la alocución del primer mandatario:

"Lo que nosotros esperamos es que el pueda hacer de su discurso de rendición de cuentas sobre acciones concretas y esperamos que no sea un discurso en el que se busquen excusas para justificar las cosas en las que no se avanzó o por qué no se ha dado respuesta a la crisis".

Cabreja entiende que no valen las excusas de que la situación actual se debe a la mala gestión de un partido anterior en el gobierno ni que se le atribuyan los problemas a las crisis internacionales.

"Esperamos que el Presidente de la República haga referencia a los principales problemas que tiene el país, con el incremento de los costos de la canasta familiar, el deterioro de la situación económica en la que vive una gran parte de la familia dominicana. Temas como el de la energía eléctrica o el de la seguridad ciudadana y todo el tema que tiene que ver con narcotráfico y el crimen organizado. Además de la situación de poca transparencia y corrupción que vive el país en estos momentos".

A su entender, Fernández debe establecer en el marco del discurso líneas de acción y políticas claras para enfrentar los problemas que está padeciendo la población dominicana, en especial "en un periodo tan largo en el que no ha dado respuesta a las demandas que tiene la población".

El PLD: "sopesado,  moderno y motivador"

El programa radial La Voz del PLD, voz oficial del gubernamental Partido de la Liberación Dominicana,  está invitando a los miembros de esa organización y la ciudadanía a que se mantengan expectantes ante la alocución que pronunciará Fernández. Según ellos, el discurso será "sopesado,  moderno y motivador".

A favor y en contra

Entre los ciudadanos entrevistados por Acento.com.do las opiniones van de un extremo al otro. Unos expresan su satisfacción con la administración del presidente Fernández y afirman que su discurso traerá cosas positivas para la República Dominicana. Otros, por el contrario, se muestran desilusionados y molestos por la situación, y afirman que nada bueno se puede esperar de las cuentas que rendirá el gobernante el domingo.

Para Rafael Morales, que se identificó como fundador del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD), "el doctor Leonel Fernández está descalificado" para darle un buen discurso a la nación, porque "es el peor presidente en la historia de la República Dominicana, es simulador, y yo espero que él vaya -a las elecciones- para verlo salir humillado el 16 de agosto, para que le pongan la banda presidencial a otro que no sea a él".

Pero Rafael Suero se muestra muy optimista: "Yo creo que él va a traer cosas positivas para la nación. Yo creo que él es una figura muy importante y es un hombre capacitado. Tiene que traer algo bueno, porque es necesario que él diga cómo resolver estos problemas que tiene la República Dominicana y el mundo".

En la calle El Conde, Acento.com.do preguntó a los transeúntes  "¿qué expectativas tiene sobre el discurso que pronunciará el presidente Fernández?". Las respuestas fueron breves y precisas, casi todas dominadas por el pesimismo:

"Que les hable a los pobres"; "Yo no sé, yo soy empleado público", "Que aquí se está llevando el diablo al demonio", "Si no mueven la mata no hay nada", "Ninguna. Más de lo mismo. Igual todo".

Otros se mostraron totalmente indiferentes. Carlos Beltré, por ejemplo, prefiere el béisbol a escuchar al mandatario:

"El discurso del presidente Leonel Fernández para mí no tiene importancia…ver un juego de pelota entre los Yanquis de Nueva York y los Medias Rojas de Boston es más importante que el discurso del Presidente, porque nunca dice nada que sirva. Dice cosas que no vienen al caso. El orden viene dentro de tu casa, porque cuando tú tienes un hijo que es delincuente y lo apoyas, tú eres un delincuente también. Sus funcionarios explotan al pueblo y él se cruza de brazos y se va de viaje".

Que hable claro, que el pueblo le comprenda

Alberto Casilla tiene tres expectativas concretas: "Que hable y que se entienda, porque cuando él habla yo no lo entiendo. Que hable claro que el pueblo lo entienda. Que quite y que ponga y que aumente los sueldos".

Natividad Gerónimo, ama de casa y empleada, considera que el presidente Fernández "es una sorpresa". Dice que vive una situación caótica, paga pasajes caros para ir y regresar del trabajo. Le gustaría escuchar de él que bajen los combustibles y el precio de los alimentos, y que aumenten los sueldos.

Un leonelista vs un hipolitista

José Francisco Cáceres Vásquez, peledeísta y leonelista que no oculta sus simpatías, considera que sería irrespetuoso de su parte decirle qué tiene que decir al presidente Fernández.

"Lo que yo quiero que diga siempre va a ir en el orden del optimismo, de la realidad, del progreso, de la estabilidad y de decir las cosas positivas que este pueblo tanto necesita en los hogares dominicanos y en las instituciones estatales las cuales el representa y es el administrador de todo. Tenemos un millón de raciones 'alimentarias' en los comedores económicos, un retorno de todos los viajes internacionales de más de dos mil millones ochocientos millones de dólares de inversiones y estabilidad de la tasa del dólar en el país".

Ante la respuesta de Cáceres, un seguidor del ex presidente Hipólito Mejía, del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD), pidió que le hicieran la pregunta a él también. Su punto de vista armó un cruce de palabras que acaparó la atención de los peatones.

"¿Qué es lo que va a decir -el Presidente- si mira cómo está el pueblo, la gente muriéndose de hambre? Este hombre (refiriéndose al peledeísta que le precedió) acaba de decir una cosa injusta", exclamó mientras abría los brazos de par en par. Y agregó: "Oye lo que acaba de decir ese hombre, que vayan a comprar a los supermercados. No hay cuarto, no hay un chele en la calle, no hay nada. Ojalá las elecciones fueran ahora mismo para sacar a esos 'comesolos' de ahí", expresó.

El seguidor del PLD seguía defendiendo sus razones en voz alta y unas niñas en uniforme escolar se acercaron y le gastaron una broma cantando a coro: "¡Llegó Papá! ¡Llegó Papá!".

En ese instante, mientras el de la gorra morada y el de la gorra blanca discutían a pleno pulmón, una seguidora de Miguel Vargas, que se había mantenido observando todo de cerca, pidió la palabra y exclamó:

"¡No hay dinero, no hay circulante y no hay na'. A ese señor hay que cambiarlo. Él lo que habla es muchas mentiras. Queremos un hombre como Miguel Vargas!". Pero antes de que María Batista terminara su declaración, un caminante –sin detenerse- la interrumpió para vociferar "¡lo vas a cambiar tú sola!".

Mientras tanto, todo está listo para que este domingo, 27 de febrero, en cumplimiento con el mandato constitucional, el presidente Leonel Fernández Reyna rinda cuentas al país sobre los últimos doce meses de su actual administración.

Los actos están programados para comenzar a las 9 de la mañana con la apertura de la sesión de la Asamblea Nacional, integrada por los senadores y los diputados, para luego dar paso al discurso del Presidente de la República.

A la actividad oficial están invitados diplomáticos de países amigos acreditados en el país, funcionarios gubernamentales, entre otras personalidades.