SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Danilo Medina, nuevo presidente de la República Dominicana que acaba de tomar posesión, entregará a partir del 2013 el 4% del Producto Interno Bruto a la educación, como prometió en la campaña electoral.

En el discurso de toma de posesión, ante las delegaciones internacionales de diversos países y la Asamblea Nacional, dijo que recibe el cargo de presidente con el corazón lleno de júbilo y el alma llena de firmeza, para dedicarse a trabajar por el país. Que deja de ser un individuo que piensa personalmente para pensar colectivamente por el país.

Danilo Medina se refirió a su compromiso de trabajar sin descanso, sin mezquindades y sin reservas por el bien del país. Defendió el sistema democrático y confió profundamente en el apoyo del pueblo dominicano para alcanzar el éxito de un país mejor. Resaltó el nombre de Juan Bosch, a quien definió como su maestro y como paradigma de liderazgo ético del país.

“Juan Bosch, mi maestro y el de muchos dominicanos y dominicanas, usted es el aire, es el agua y es la tierra de la patria. Quiero que sepa que sus esfuerzos no han sido en vano”, dijo. Entre los líderes contemporáneos que le inspiran dijo que no puede dejar de mencionar al presidente saliente, Leonel Fernández.

“Compañero Leonel bajo su mandato grandes han sido las realizaciones. Enmendar lo que no está bien y hacer lo que nunca se ha hecho”. Poner en el debate nacional los temas claves del desarrollo del país.

La educación

Lanzó una campaña para eliminar totalmente el analfabetismo en la República Dominicana. “¡Llevemos el amor y la esperanza hechos letras a más de 700,000 dominicanos y dominicanas, que nos están esperando! ¡Será una victoria que recordaremos para siempre! ¡La educación es el nuevo nombre de la libertad!”, declaró.

La siguiente es la parte del discurso sobre el tema educativo:

La educación transmite, no solo conocimientos, sino también, una cultura, una forma de pensar y de comprender al mundo. Es la verdadera llave del desarrollo.

Por eso, haremos de la educación y de la generación de puestos de trabajo dignos, los ejes fundamentales de las políticas sociales y económicas del gobierno.

Hemos asumido y cumpliremos el compromiso de destinar el 4% del PIB para la educación preuniversitaria.  Será  un esfuerzo sin precedentes en nuestra historia, que conllevará necesariamente un fuerte reordenamiento de las prioridades y la calidad del gasto público.

Que nadie abrigue la menor duda: Honraremos nuestro compromiso.

A partir del 2013, la República Dominicana invertirá anualmente el 4% del PIB, para construir un sistema educativo incluyente, con calidad, orientado a la construcción de una ciudadanía solidaria y a la creación de empleos, como lo ha demandado nuestra sociedad, y como es necesario para avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo.

Queremos y trabajaremos para construir una fuerte alianza entre el Gobierno, el empresariado, y las organizaciones sociales, para hacer realidad esta meta y desarrollar un nuevo modelo educativo, que nos permita avanzar hacia una sociedad más equitativa y solidaria, una economía próspera, y una vida en armonía con el resto de la naturaleza.

Hemos diseñado, antes de tomar posesión, los lineamientos de inversión en el sistema educativo para los próximos 4 años, que presentaremos a la sociedad en el marco de las conversaciones para el Pacto Social, antes señalado.

Yo tengo fe en los niños y en los jóvenes de República Dominicana. Ellos pueden aprender y crecer en el conocimiento. No podemos condenar a generaciones futuras a la ignorancia, o a una pobre formación. No me cansaré de repetirlo: La educación es el otro nombre de la libertad.

Pero también, hay que decir su reverso, para que suene con más crudeza y nos sacuda: La ignorancia es el otro nombre de la servidumbre social y humana. Por eso digo, la educación es un llamado del corazón.

La fuerza, el empuje y la determinación que da el amor, es lo que hará que, todos unidos y solidarios, triunfemos en esta batalla contra la ignorancia y la formación deficiente.

En las próximas semanas, iniciaremos la reestructuración  del Ministerio de Educación, para descentralizar funciones, que no son el centro de su misión, tales como la construcción de edificaciones, la alimentación y la protección social. Y para desconcentrar la gestión, acercando las decisiones y los recursos hacia los centros escolares.

La adjudicación de las aulas escolares se hará con total transparencia y estricto apego a la normativa, en materia de compras y contrataciones. Se promoverá la participación de constructores establecidos en los municipios, provincias y regiones, donde se construyan estas obras.

Igualmente, propiciaremos, siempre que sea posible, la participación de la pequeña y mediana producción local, en los programas de alimentación escolar, y en el suministro de bienes a los centros escolares, para que aporten al fortalecimiento del desarrollo local.

Estamos comprometidos a avanzar, desde hoy, en el cumplimiento y ampliación de la jornada escolar.

En el primer año de gobierno, construiremos 10,000 nuevas aulas, y en 4 años, llegaremos al menos a 18,000.

Desde el año escolar que está por comenzar, ampliaremos el número de escuelas con jornada extendida y, para el 2016, por lo menos el 80% de nuestros estudiantes de ciclo inicial y básico, estarán incorporados en jornadas de 8 horas, con un currículo enriquecido, maestros más calificados y ambientes educativos dignos y con los recursos necesarios para un buen aprendizaje.

Iniciaremos a partir de las experiencias preliminares,  los procesos de certificación de los educadores, a fin de fortalecer la carrera docente y para elevar la valoración social de nuestro magisterio.

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