SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El Partido Revolucionario Dominicano cerró el año 2012 sin solucionar una crisis interna que por casi dos años ha sumergido a ese partido y a sus principales dirigentes en pugnas que, según los observadores políticos, fue el génesis de su última derrota en las elecciones presidenciales del 20 de mayo.
Pero ya antes, debido a sus debilidades internas, el PRD había sido derrotado en 2004, 2006, 2008 y 2010, siendo la de 2012 la quinta derrota electoral consecutiva.
El origen de la última crisis interna data del año 2011, exactamente el 6 de marzo, cuando dos de sus principales líderes, Hipólito Mejía y Miguel Vargas Maldonado, se disputaban en una convención interna la candidatura a la presidencia de la República por el opositor PRD.
Han pasado 22 meses desde que Mejía ganó ese proceso interno y Vargas rechazara los resultados argumentando que no le ganaron de manera limpia, comenzando así un pleito de nunca acabar.

Mientras Enmanuel Esquea Guerrero, presidente de la Comisión Nacional Organizadora de la Convención anunciaba, en una rueda de prensa celebrada en el centro de cómputos del PRD, que Hipólito Mejía había ganado con el 53.3% de los votos emitidos, contra un 46.7% que obtuvo Vargas Maldonado, este último en una actividad paralela, se declaró ganador de la contienda, y objetó los resultados entregados por Esquea bajo el alegato de que más de 200 mil peledeístas votaron por Hipólito.
Sin embargo, el 8 de mayo de ese mismo año, Miguel Vargas Maldonado, proclamó a Mejía como candidato del PRD y llamó los perredeístas a entregarse a tiempo completo al trabajo electoral para llevarlo al triunfo en las elecciones del 20 de mayo.
Y así lo hicieron, la mayoría de dirigentes que apoyaron a Vargas se integraron a los trabajos de campaña, según Mejía, todos menos el presidente del PRD Miguel Vargas, lo que dejaba ver que las cosas no andaban bien entre ambos dirigentes.
Los siguientes meses transcurrieron entre intentos fallidos de encuentros entre Vargas y Mejía y una campaña electoral basada en ataques entre los candidatos del oficial PLD y el opositor PRD.
A partir del mes de enero del 2012, la mayoría de las encuestas daban como ganador al candidato del PLD, Danilo Medina, y afirmaban que Mejía perdería en las elecciones, esto provocó que los militantes de las bases del PRD exigieran integración al presidente de ese partido quien en repetidas ocasiones afirmó que estaba trabajado en la campaña “de manera institucional”.

Estas declaraciones eran desmentidas por Mejía y su equipo de campaña quienes acusaban a Vargas incluso de trabajar para el entonces presidente Leonel Fernández en el fracaso electoral del PRD.
Dos días antes de las elecciones, el 18 de mayo, el PRD llevó a cabo su cierre de campaña y como era de esperarse, Vargas Maldonado brilló por su ausencia.
La noche del 20 de mayo, luego de una jornada electoral llena de denuncias de fraudes y compras de votos, la Junta Central Electoral dio a conocer el primer boletín electoral que daba como ganador al candidato del PLD con el 51.02% de los votos frente al 46.76% del PRD.
Desde ese momento iniciaron los rechazos de parte del PRD, a los resultados que emitía la JCE, afirmando que ellos tenían “sus propios números”.
Pasaron dos días para que Hipólito Mejía ofreciera al país su posición en torno a los resultados, manteniendo un ambiente tenso entre sus seguidores que exigían no aceptar los resultados y la expulsión del presidente de ese partido, por su nula participación en la campaña electoral.
Mejía y altos dirigentes del PRD sostuvieron una reunión a puertas cerrada desde la mañana del martes 22 de mayo hasta pasadas las 4:00 de la tarde en la que se ponían de acuerdo sobre la posición que tomarían.
En medio de fuertes rumores de que los perredeístas se lanzarían a las calles, lo que provocó un pánico colectivo en la ciudad de Santo Domingo, el ex presidente Hipólito Mejía anuncia al país que se pronunciará en una cadena de radio y televisión a las 8:00 de la noche de ese día, 22 de mayo.
El ex presidente se pronunció al país llamando a la calma y afirmando que los resultados de las elecciones son inaceptables para un demócrata como él.

Con estas declaraciones mermaron los ánimos de quienes al grito de “Lo que diga papá es lo que va” estaban dispuestos a llegar a las ultimas circunstancias para que se reconociera que las elecciones habían sido ganadas por el PLD de manera fraudulentas.
Desde entonces el PRD quedó dividido en dos grupos: Los que apoyaban a Hipólito Mejía, y los que apoyaban a Miguel Vargas Maldonado.
El PRD-Hipólito resolvió convocar a la Comisión Política del PRD para el viernes 1 de junio en un hotel de la capital.
La Comisión Política decidió suspender a Miguel Vargas de su puesto de presidente del partido y reemplazarlo por el presidente en funciones, Andrés Bautista, y expulsar al diputado Víctor Gómez Casanova, Kalil Michel, Annie Felipe y Pascual Valenzuela, por haber participado activamente contra la candidatura de Hipólito Mejía en las elecciones del 20 de mayo.
También fueron suspendidos del PRD los dirigentes Rafael -Fiquito- Vásquez, Julio Maríñez y Aníbal García Duvergé.
De inmediato, el PRD-Miguel Vargas, convocó una rueda de prensa para las 8:00 de la noche de ese viernes 1 de junio, en la Casa Nacional del PRD, en la que rechazó las decisiones de la Comisión Política y dejó convocado al Comité Ejecutivo Nacional (CEN), para el siguiente domingo, 3 de junio.

El CEN, bajo control de Vargas Maldonado, aprobó, el 3 de junio, someter a juicio disciplinario al ex presidente Hipólito Mejía y a otros dirigentes del PRD, al tiempo que otorgó “poderes especiales” a Miguel Vargas Maldonado, a quien reiteró su reconocimiento como el líder de los perredeístas.
Al día siguiente el PRD-Hipólito, rechazó los resultados del CEN de Miguel Vargas y reiteró su convocatoria para el CEN el domingo 10 de junio.
El miércoles 27 de junio, TSE declaró nulas todas las resoluciones aprobadas por la reunión de la Comisión Política liderada por la facción de Hipólito Mejía el 1de junio.
El PRD-Hipólito convocó para el lunes 2 de julio a la Comisión Consultiva del PRD, integrada por los ex presidentes y ex vicepresidentes del partido y de la República como también a los ex secretarios generales.
A su llegada a la reunión, Hipólito Mejía rechazó cualquier acercamiento o negociación con Miguel Vargas Maldonado. “Sería un absurdo sentarme a negociar con ese señor”, dijo el ex candidato presidencial perredeista.
Sin embargo dos horas después, Mejía cambió de opinión y al salir de la reunión dijo que está abierto a un dialogo con el presidente del PRD.
Sin poder llegar a ningún acuerdo, por segundo año consecutivo el PRD celebró de manera separada los 61 años de su llegada al país el 5 de julio de 1961, tanto el grupo de Miguel Vargas como el de Hipólito Mejía llevaron a cabo varias actividades de manera separada.

El presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas Maldonado, tendió un ramo de olivo al ex candidato a la presidencia por ese partido, Hipólito Mejía, afirmando que las puertas de la Casa Nacional del Partido están abiertas para él y sus simpatizantes.
Pese a esas declaraciones de Miguel Varga, las puertas de la Casa Nacional del partido blanco fueron cerradas para los simpatizantes de Hipólito Mejía, el 5 de julio, cuando los perredeístas se dirigían a depositar una ofrenda florar en el busto del líder José Francisco Peña Gómez.
Ante esta crisis, el PRD, que por años ha sido la principal fuerza de oposición, ha dejado de lado los problemas del país para sumergirse en una crisis interna de la que no logran salir.
En septiembre del 2012 Miguel Vargas, exhortó a la familia perredeísta a tener confianza en que esa organización superará sus actuales dificultades, y hará florecer la unidad en base al respeto a la institucionalidad y democracia internas.
Sin embargo el PRD continuaba dividido en dos grupos que actuaban de manera separada tal como si fueran dos partidos opuestos.
La posición del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) sobre el paquetazo de impuestos anunciados por el presidente Danilo Medina fue expuesta el miércoles 30 de octubre, en dos discursos que dirigidos al país por Miguel Vargas Maldonado e Hipólito Mejía, jefes de los dos grupos que se disputan el control de la organización opositora.

El PRD, que se supone es la principal organización opositora, camina por un rumbo y el pueblo dominicano por otro, momentos en que los dominicanos preocupados por la pesada carga de impuestos que preparó el gobierno.
El opositor Partido Revolucionario Dominicano continúa caminando hacia su autodestrucción y ni siquiera se entera de las aspiraciones y luchas del pueblo dominicano.
En efecto, mientras la juventud y otros sectores de la sociedad luchan en estos momentos en reclamo de que cese la impunidad para los corruptos, y que los responsables del hoy fiscal, de más de 200 mil millones de pesos, carguen con su responsabilidad, empezando por el ex presidente Leonel Fernández, los grupos que se disputan el control del PRD airean sus chismes internos.
El 16 de diciembre del 2012 Miguel Vargas prometió reconstruir al PRD y llevarlo al poder en 2016, esto, días antes de que el ex presidente Hipólito Mejía denunciara que Vargas le había abierto un expediente para expulsarlo del PRD.
Refriéndose a varios expedientes que Vargas sometió a la Comisión disciplinaria del partido contra él y otros importantes dirigentes.
El 19 de diciembre los dirigentes perredeístas Hipólito Mejía, Andrés Bautista, Orlando Jorge Mera y Geanilda Vásquez elevaron un recurso de amparo ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) con la finalidad de que se suspenda la acción ejercida por José Geovanny Tejada, Fiscal Nacional del Consejo Disciplinario del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Al día siguiente El TSE acogió este jueves el recurso de amparo depositado por Hipólito Mejía y otros dirigentes del PRD y ordenó la suspensión del juicio disciplinario por no encontrar pruebas que avalaran su ejecución.

Ni las fiestas navideñas han servido para que los dos grupos que se disputan el control del PRD hagan una tregua en sus acusaciones y contra acusaciones.
Este domingo, 23 de diciembre, en vísperas de la noche buenas, Mejía le enrostró a Miguel Vargas Maldonado que le cedió en todo lo que pidió como condición para integrarse a la campaña electoral para las elecciones del pasado 20 de mayo.
El presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas Maldonado, declaró que no se referirá en estos momentos a las acusaciones que en su contra lanzó Hipólito Mejía, porque cualquier juicio de valor podría afectar el proceso disciplinario interno que deberán enfrentar varios dirigentes perredeista, incluido el ex gobernante.
No obstante, prometió que revelará las razones que llevaron a Hipólito Mejía a rechazar un acuerdo político antes de las elecciones presidenciales del 20 de mayo.
Con estas declaraciones de Vargas la historia “Dos años de líos en el PRD” ha quedado en suspenso para el 2013 cuando el presidente del partido opositor se disponga a responderle a Mejía y este a Vargas y así sucesivamente, como cualquier círculo vicioso, hasta que algún día el PRD se ponga de acuerdo y busque una real salida a sus conflictos internos que cada día lo debilitan más.
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