Es un axioma moral, amable lector, desde que alguien floja "Yo no soy racista pero", algo racista viene zumbando por ahí. Habiendo dicho esto, yo no soy racista pero en el Bronx prefiero a taxistas latinos. Dominicanos, boricuas, ecuatorianos, mexicanos, los ticos son raros en cualquier lao, una vez me topé con uno colombiano, de Barrancabermeja, que alegaba poseer una primera edición de Amor en los Tiempos del Cólera autografiada por García Márquez.

Espere un segundo, políticamente correcto defensor de la más mínima vaina Dios mío, antes de etiquetar como Racismo Leve mi preferencia por los expertos latinos del rush hour en el Cross Bronx, déjeme decirle que demasiado bien sé que no se debe generalizar que una golondrina no molesta tanto pero si cada golondrina que no es latina manejando un Lincoln negro se pierde buscando Broadway entre la 213 y la 214 en Inwood y no tiene GPS en estos tiempos y no prende el aire ni con una temperatura a 100 y además quiera cobrarle a uno cinco dólares de más bueno esto no es una beneficiencia esto es un negocio diario, mierda pa esa golondrina con su servicio ineficiente. Y no soy solo yo, usted se para como un atronao a escuchar al lao de latinos esperando taxi en cualquier calle de mi adoptivo Bronx, y escuchará indiscreciones ráfagas como esta: "No no no no no ese no que e africano", dichas por una doña con cuerpo de pato o por cualquier teenager greñú de apellidos mutilados, Nunez, Pena, Saldana, Carcano.

Así que en el sabatino atardecer elegido, por algún tío que estará borracho antes de las 2pm, para este primer BBQ del verano estaba yo en la Morris Park esperando un taxi que me llevara al final de Dyckman, en el parque de la marina al lao del mítico Hudson que, fiel al presagio de García Lorca, continúa emborrachándose de aceite, pero ahora de cocinar, me esperaba la familia entera con una carne de cerdo tres días sazoná humeando sobre una parrilla y también mencionaron maíz tierno y alitas de pollo. Es decir, damas y caballeros, el compromiso era inevitable. La temperatura rondaba los 90 grados con una humedad de 110, un clima perfecto para sudar por su parte. Mientras esperaba melcochándome se pararon varios taxis sin taxistas latinos. No no, keep going keep going, les decía con la mano. Pero ahí viene uno con uno que parece banilejo, hasta con una gorra de los Mets, nice.

—Dale pal final de Dyckman y pon el aire please.
—Sorry, no mucho spanish my friend.
—¿Qué?
—Sorry, no mucho spanish my friend.
—Oh.

Ningún traque me es ajeno, musita siempre mi Tío Merencio en la bodega cuando un cliente le quiere pagar con un cheque, inmediatamente supe que esa gorra era un señuelo para atrapar pasajeros latinos. Tengo muchos amigos musulmanes, parecemos familia, lo primero que me dicen es, "Are you a muslim brother? You look like my cousin", y era la primera vez que veía a uno con una gorra de un equipo gringo de pelota y no con una de uno oriental de fútbol. Además, para fortalecer mi sospecha, en la radio tenía puesta la insoportable Mega, por suerte sonaba Anthony Santos en vivo repitiendo que le gusta esa vaina. Hablamos en el inglés parco y amistoso de los inmigrantes pobres.

—¿Ganaron los Mets hoy?
—¿Qué mi amigo?
—Claro, no sabe de pelota. ¿De dónde es usted?
—Yo soy de Egipto mi amigo.
—El Nilo, ¿ha visto las pirámides?
—Sí lejos cerca… abrumadoras mi amigo.
—WAO, no puedo imaginar.
—¿Usted dominicano mi amigo?
—Sí. ¿Podría usted prender el AC por favor?
—Oh no en el desierto muy caliente 200, aquí muy bueno ni siquiera 100 mi amigo.
—Ni siquiera 100 mi amigo.

Al final me resigné al calor, no se puede joder tanto a un hombre que seguro ha cogío muchísima lucha cruzando muchísimos Saharas y segurito ha tenío que emburujarse con algún chacal por una costilla de camello; además, recordé el delicado boche que Chesterton, en una cena en Londres, le dio a unos turistas gringos, de Wisconsin, decepcionados de la Esfinge después de visitar las Pirámides.

"La Esfinge ha visto a Julio César, a San Francisco, y la cara del joven Napoleón.
Es posible que la Esfinge esté decepcionada de ustedes".