Opinión

Vivir en la zona fronteriza: Una utopía posible

Por Amparo Chantada

Los estudios fronterizos son numerosos últimamente, los hacen el BID y los organismos internacionales de la Salud, de Medio Ambiente, entre otros, por ellos, se conoce: del “estado de la cuestión ecológica” preocupante en la zona transfronteriza (deforestación, desbordamiento del Lago Enriquillo, inundación del Artibonito en Gonaves, presión demográfica del lado haitiano, despoblación del lado dominicano, producción de carbón vegetal y contrabando, salinización de los suelos, erosión) ; se conoce del estado de la cuestión económica de esa zona porque se sabe del nivel de pobreza y del beneficio que procura la zona franca de Ouanaminthe, de los exitosos intercambios comerciales semanales y post terremoto desde la RD hacia Haiti con los cargamentos de varilla, cemento, acero, que pasan por Jimani ; se sabe de la terrible ausencia de inversiones públicas y privadas en la zona transfronteriza entera desde la era democrática (la Internacional abandonada, presa del Artibonito también, rio Masacre sin cuidado, lago Enriquillo desbordado, concentración en el D.N. de las inversiones) y se sabe de la cuestión demográfica  como consecuencia de todo lo anterior, la concentración poblacional enorme en Puerto Príncipe y en el D.N. El resultado de tan poco interés por la zona por los gobiernos, es la despoblación de las provincias, la ruralización del área urbana de los municipios y la haitianizacion de su zona rural:

  • La despoblación se observó a partir del censo de los 90, pero los gobiernos no reaccionaron. 
  • La población urbana (cabecera de provincia) hacia lo mismo. Ese hecho ya era una señal seria ya que los centros urbanos se ruralización (ya que la poca población rural restante, se desplazó hacia ellos), abandonando su zona rural y ese fenómeno se repitió en todos los municipios fronterizos. Nadie reacciono.
  • Entonces, en esa área rural despoblada, se mudaban familias haitianas, sin tierra formando pobres caseríos dispersos. Y surgieron voces de alarma. Algunos se sorprendieron de ese fenómeno, normal en todas las zonas fronterizas donde se producen discontinuidades territoriales, disimetrías poblacionales,  efectos centrífugos y centrípetos a la vez.

En torno a la zona transfronteriza, la situación es la siguiente:

  1. Las 16 comunas haitianas, más próximas a la línea fronteriza tienen

566. 881 habitantes mientras que del lado dominicano, las cinco provincias, y 20 municipios que llamamos fronterizas, apenas alcanzan 308 979 habitantes. 

    2. Ouanaminthe en Haití tiene más de 30 000 hb y Dajabón solo 20 000 Hb

  3. Frente a Elías Piña, se encuentra en Haiti, la ciudad de Belladere que tiene 20 000 habitantes    mientras Comendador (Elías Piña) apenas llega a los 12 000 habitantes.

4. Frente a Jimani, del lado haitiano, tenemos a Fond- Parisien con 30 000 habitantes mientras Jimani apenas llega a los 10 000 h.

5. Y todavía más al Sur, Anse a Pitre tiene 20 000 hb y Pedernales llega hoy a 9000 habitantes,

Las comunas haitianas, con una muy fuerte presión demográfica y una tasa de desempleo absoluta, desarrollan sus actividades del lado dominicano y terminan instalándose del  lado dominicano por la disponibilidad de tierras, y por las oportunidades de empleos formales o no, en la agricultura o en el comercio del carbón, el contrabando, sin mencionar que se benefician de la educación, la salud y las vías de comunicación dominicanas. En ese sentido, es normal que se produzcan movimientos poblacionales de un lado hacia el otro, por la complementariedad de las funciones productivas de la zona y la disimetría poblacional existente.

¿Poblar el interior: Un ejemplo con Argentina.

En Argentina, el actual Presidente Sr Macri plantea el reto de trasladar los emigrantes hacia el interior del país. Para esto, desarrolla un "proyecto de reorientación de los flujos migratorios internos de la Argentina" que consiste en una fuerte campaña de concientización que comenzará a circular el mes próximo, para trasladar a los inmigrantes que realizan los trámites de radicación o quienes ya están instalados en la Capital Federal y gran Buenos Aires. El programa incluye desde el ofrecimiento de tierras del Estado hasta programas sociales, asistencia sanitaria y educativa. La iniciativa se basa en un informe de la Dirección Nacional de Migraciones, en el cual se señala que el 82% de los 285.000 inmigrantes extranjeros que se radicaron entre el 2016 y los tres primeros meses de 2018, en la Argentina, viven en el primer cordón del GBA o en la Ciudad de Buenos Aires. Y si esta tendencia continúa, en 10 años podrían colapsar los sistemas laboral, educativo y sanitario de la Ciudad y el Gran Buenos Aires.

Si lo hace Argentina, si lo hizo Brasil ¿ porque no puede hacerlo Dominicana? La única manera de interrumpir las migraciones hacia el DN y Punta Cana y favorecer el establecimiento de poblaciones más jóvenes en la zona fronteriza,  es aplicar una política voluntarista, -elaborada a partir del conocimiento científico y desde el Estado,- objetiva, consensuada para mantener en la zona, la población dominicana activa, retener la haitiana en la zona y atraer otra más joven  para que estén a gusto darles ventajas económicas, sociales y físicas que no encontrarían en ningún otro lugar del país.

Cómo?

  • Fortalecer e ampliar la ley 28-01 de zonas francas especiales fronterizas, crear mas parques industriales en todas las ciudades fronterizas. Reformular la ley, mejorarla, ampliar sus exenciones, incentivar a las empresas para ofrecer el primer empleo y la integración de poblaciones recién graduadas, construir infraestructuras infantiles educativas, sanitarias y deportivas, dotar de casas de funciones a los trabajadores y empleados.
  • Descentralizar desde el Estado funciones de Agricultura, Educación e industria y comercio, dando incentivos a los funcionarios involucrados como mejer salario, casa, piscina y cines y jubilación anticipada,
  • Incentivar al turismo fronterizo incluyendo Cabo Haitiano y la Citadelle: con la reconstrucción de la Internacional, poner miradores, paradores turísticos y caminos de deportes extremos, hacia el sur, asociar Bahia de las Aguilas con el desarrollo de Jacmel en Haiti,
  • reconstruir los puertos de Manzanillo y sobre todo Montecristi como polos culturales, históricos y turísticos-ecológicos de gran interes.

  • Aprovechar la geografía de la zona, su despoblación para crear un evento internacional de deporte extremo (el rally Paris Dakar se mudo en el desierto de Chile) porque no aquí?

  • Descentralizar en las ciudades de la frontera los Ministerios de la Defensa, de la Policia, de Aduanas y otras actividades como Archivos de instituciones ;

  • Crear incentivos a las empresas que ofrezcan el primer empleo en la zona fronteriza,

  • Volver al servicio militar voluntario e involucrar esas poblaciones a labores urbanas de asesoría y apoyo a los ayuntamientos locales. (algún actividad podrían hacer les privados de libertad),

  • Crear en Montecristi y su zona, residencias para jubilados nacionales y/o extranjeros con ofertas especializadas en función de la edad,

  • Involucrar el sector empresarial y el Estado (SEA, IAD,) en una política de reconquista de la zona con atribuciones de tierras agrícolas, casas y apoyo técnico (modernizar los canales, construir cooperativas y caminos vecinales) para asentar familias campesinas y explorar en actividades agrícolas raras, como plantas medicinales, plantas aromáticas, que tengan demanda internacional como (azafrán, violetas, vetiver, jazmín, rosas, quínoa, sisal, etc Experimentar en crianza de especies exóticas, adaptadas a los climas de la zona (conejos, aves, acuacultura, ranas, tilapias de calidad, etc…)
  • Discutir con los organismos internacionales para lograr el desarrollo de Haití propiciando políticas de inversiones y motivar la instalación de la industria minera en las zonas mas deprimidas del Plateau Central rico en minerales de valor.
  • ¿Por fin, porque no fundar del lado dominicano, una ciudad, que funja como capital militar, sanitaria y administrativa en esa zona fronteriza? que podría ser San Juan de la Maguana, transformada en una capital-colonia del país (con infraestructuras de alta especialización en medicina, deportes, educación, defensa).

El objetivo del desarrollo en la zona fronteriza, no solo debe involucrar  inversiones sino una nueva visión de colonización -civil y militar- de ese territorio geoestratégico lleno de vidas, que debemos dejar de percibir como una línea divisoria. Los geógrafos hablamos de trans-region es decir una zona transfronteriza que articulo relaciones sociales formando una zona de convergencia, de complementariedad y de solidaridad para la supervivencia de una población a quien le pedimos, además de quedarse allá languideciendo, ser centinela de la soberanía, garante de la dominicanidad, protectora de la ecología y vigilante de lo ilegal. Mucho idealismo y poco realismo,…..o mucho pedir por poco dar.

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