VENDEPATRIA

“. . . los primeros grandes VENDEPATRIA de esta historia . . .”

Las hazañas de los vendedores son contadas en los manuales, unos dicen que el mejor vendedor es el que vende un yate a un habitante del desierto; el otro cuenta que mejor vendedor es quien vende un refrigerador a un esquimal.

Después de esa introducción con exageraciones puede pasarse al tema de esta sección. La palabra destacada en el texto y colocada a manera de título es una que se usa para insultar, descalificar o denigrar.

La historia de la República Dominicana tiene muchos ejemplos de políticos que son calificados de “vendepatria”. Esas personas son aquellas que no tuvieron fe en hacer realidad la nacionalidad dominicana; o bien los que después de proclamada la República Dominicana se empeñaron en colocar esta parte de la isla bajo el protectorado de una potencia extranjera.

Al acuñar este nombre el dominicano ha nombrado así a las personas que no han tenido fe en el proyecto nacional dominicano que ha sufrido tantos accidentes a través de su historia.

Por extensión se ha aplicado el término a los políticos que han propiciado la intromisión de países extranjeros en la vida política del país dominicano; especialmente los que han alentado o favorecido invasiones extranjeras.

Por medio de la lectura de los párrafos anteriores puede llegarse a las características que tipifican al vendepatria. El Diccionario del español dominicano resume y amplía el concepto, “Persona traidora, delatora” (2013:693). Es posible que muchas personas no estén de acuerdo con la definición que se copió, pero puede aducirse que es materia de evaluación, pues un traidor es quien incurre en un delito contra la independencia del estado.

Al acuñar este nombre el dominicano ha nombrado así a las personas que no han tenido fe en el proyecto nacional dominicano que ha sufrido tantos accidentes a través de su historia. El uso ha extendido el campo de acción del sustantivo llegando a asignárselo a personas que simplemente son simpatizantes de sistemas políticos extranjeros que buscan influir en las decisiones de los gobiernos dominicanos.

MAÑOSERÍA

“. . .tanto la MAÑOSERÍA de los políticos dominicanos . . .”

La voz mañosería cubre un amplio espectro en el español dominicano. Va desde el capricho, pasando por el hábito absurdo hasta llegar al hurto. El estudio de esta voz es importante en el español dominicano porque algunas de sus acepciones han nacido en diferentes estratos de la sociedad dominicana y en épocas distintas.

Solo en siete países de habla hispana se conoce la palabra del título. El Diccionario del español dominicano (2013:446) asienta en sus páginas dos acepciones que no coinciden con las que se conocen en los demás países donde se sirven de la palabra.

Las dos acepciones particulares al habla de los dominicanos son, “manía, mala costumbre”. Ya la acepción “mala costumbre” se integró para la palabra “maña” en el español general, así consta en el Diccionario de la lengua española de las academias en su tercera acepción.

La voz mañé está ampliamente documentada en la literatura dominicana desde la segunda mitad del siglo XIX.

La mañosería todavía es privativa del habla dominicana cuando se refiere a la costumbre caprichosa y extravagante, es decir, cuando reviste las características de manía, hábito absurdo.

A pesar de que la acepción moderna de “habilidad” para maña es la etimológica, este concepto según parece se ha envilecido en el español de al menos ocho países de habla hispana y en dos regiones de otros dos países, pues se entiende por mañosa la persona ladrona.

Algo que se ha observado en el español dominicano es que el verbo amañarse se utiliza para expresar que una persona adquiere mañas o ademanes. Algo que linda con la manía que se señaló antes, pero en el aspecto específico de movimiento o actitud del cuerpo, que las más de las veces se traducen en movimientos repetitivos, son los movimientos repetitivos involuntarios de algunas personas.

En el habla de los dominicanos se emplea otro verbo derivado de maña, mañosear, que se usa casi siempre para describir la conducta de un niño pequeño que se muestra caprichoso por el mimo con que se trata.

El autor de estas reflexiones acerca del idioma piensa que el adjetivo y sustantivo “mañé” para referirse a la persona natural de Haití deriva de maña. La explicación que viene a la mente es que forma parte de la creencia popular de que los haitianos son propensos al hurto. Este juicio valorativo es parte de la infravaloración que se hace del haitiano, especialmente en la zona fronteriza entre los dos países, República Dominicana y Haití. El plural popular de este mañé, es mañeses.

La voz mañé está ampliamente documentada en la literatura dominicana desde la segunda mitad del siglo XIX. Juan Antonio Alix la usa varias veces en su popular “diálogo cantado” entre un guajiro dominicano y un Papá bocó haitiano en un fandango en Dajabón. En esa composición se emplea la voz mañé cuatro veces y el plural mañeces dos veces. Nótese que el plural aparece con letra ce /c/ y no con ese /s/ como es de esperarse en el español dominicano. Poesía popular dominicana Vol. I (1938:267-290).

En esta sección se repasó la palabra maña y algunos derivados, así como las acepciones propias de estas palabras en el habla dominicana por su importancia. En el diálogo cantado antes mencionado se empleó la palabra mañé también para brujo.

POSTEAR

“Pero lo que no se POSTEA es mil veces . . .”

Hace relativamente poco tiempo que este verbo apareció en el español de las redes sociales de comunicación. Las personas versadas en las actividades por medio de esas redes entienden sin dificultad la idea que lleva el verbo.

El verbo en español es una adaptación o alteración de un verbo del inglés. En esa lengua, para los propósitos de este estudio, el verbo post se resume a publicar un mensaje en un foro en línea, un tipo de boletín público electrónico en la red, especialmente en el internet.

Postear es calificado de verbo innecesario en español; en realidad para reemplazar el verbo debe utilizarse “publicar un artículo o una entrada”.

Este verbo no cuenta con arraigo en español y se piensa que no hay necesidad de recurrir a este para expresar la idea que transmite el verbo del inglés.

La Fundación del Español Urgente ha reaccionado de modo concluyente ante el uso de este “postear”. Esa institución sostiene que los dos términos que hacen referencia a las publicaciones en blogs y en algunas redes sociales, son, “artículo, entrada”. Recurrir a una u otra de las palabras recomendadas será una acción que obedecerá al tipo de publicación. Entrada se sugiere para las redes sociales; al tiempo que artículo se elegirá para las páginas web y blogs. Esta selección se hace teniendo en cuenta la extensión y el tipo de contenido.

Postear es calificado de verbo innecesario en español; en realidad para reemplazar el verbo debe utilizarse “publicar un artículo o una entrada”. No cabe duda de que es más largo en español que en inglés; pero estará escrito en español y se entenderá mejor sin traicionar el espíritu de la lengua internacional.