Algunos de nuestros lectores recordarán dos y hay uno inédito y  unas traducciones al portugués y al italiano de uno de esos poemas, que deseo regalar como presente de año nuevo.

Iniciaré con una especie de manifiesto aldeano.

Manuel Mora Serrano

 

El equilibrio del universo

No escribo para que mi nombre

adorne una calle de mi aldea. ¡Sabedlo!

Escribo para sostener el equilibrio del universo.

Tanta belleza innumerable que me circunda

ahogaría la historia

si alguien no la canta. Si alguien no la pinta.

Porque incontables son los árboles

y aún más las hojas de los árboles.

Mi canto es para aquellos robles solitarios,

mi voz va hacia las gramas diminutas.

No escribo para deleite de los escribas.

Lo hago con esa simple obligación

que tiene el río de retratar al cielo.

Vengan a mis manos las ciguas montaraces

a comer de este maíz amargo

de este arroz solidario de los lejanos valles

de esta amarga yuca de la cordillera.

Canto para oírme como el viejo Walt Whitman

cuyo eco resuena en los últimos bosques.

No pongáis ediles futuros de mi aldea

mi nombre a una de nuestras calles.

Solo os pido que copies este poema

en un banco del parque

para que lo toquen y lo palpen

las parejas de amantes cuando se amen.

Basta para equilibrar el universo

que una aldea como esta tenga un poeta

un poeta triste como yo.

 

2.- Un poema con dos traducciones con rimas

Disipación de los atardeceres

Necesito tener el consuelo de tu olvido

o la consolación de tu desprecio

Si no hay esperanza de eternidades

amar no tiene sentido

Todo dolor paga su precio

Toda compañía anhela soledades

 –

La memoria es tan vana como los sueños

Y el sueño no es más que un resplandor

Vanos son los recuerdos y las edades

¡Ay! Ni de nuestras soledades somos dueños

Lo único que nos pertenece es el error

de creer que existen las verdades

 –

Todo se disipa en los atardeceres

para surgir titilando por las noches

convertido en materia de los sueños

Nada es más hermoso que esos seres

que del silencio hacen derroches

creyéndose grandes siendo tan pequeños

Yo te colocaría en la ribera

de todos los olvidos y de repente

no sabría si existes o no existes

Porque solo es preciso que haya primavera

y la conjugación del verbo amar en el presente

Todo lo demás existe si persistes

 –

Nada se abandona Todo se recupera

El vacío se llena de sí mismo

No basta la eternidad No es suficiente

En el fondo del ser vive una fiera

que se alimenta del germen del abismo

porque solo el mal es eficiente

(Santo Domingo 20 septiembre 2012)

 

Floriano Martins en el Vizcaya 29 de abril 2009

Dissipação dos crepúsculos

 

Necessito o consolo de teu esquecimento

Ou a consolação de teu desprezo

Se não há esperança de eternidades

Amar então não faz sentido

Toda dor paga seu preço

Toda companhia anseia por solidões

 –

A memória é tão vã quanto o sonho

E o sonho não é mais que um esplendor

Vãs são as lembranças e as idades

Ai sequer somos donos de nossas solidões

A única coisa que nos pertence é o erro

De acreditar que existam as verdades

 –

Tudo se dissipa nos crepúsculos

Para surgir palpitando pelas noites

Convertido em matéria dos sonhos

Nada é mais belo do que esses seres

Que fazem do silêncio esbanjamento

Crendo ser grandes e sendo tão pequenos

Um dia eu te poria na ribeira

De todos os esquecimentos e de repente

Não saberia se existes ou não

Porque é preciso apenas que haja primavera

E a conjugação do verbo amar no presente

Todo o resto existe se persistes

 –

Nada se abandona Tudo se recupera

O vazio se enche de si mesmo

Não basta a eternidade Não é suficiente

No fundo do ser vive uma fera

Que se alimenta do germe do abismo

Porque somente o mal é eficiente

[Santo Domingo 20 septiembre 2012]

[Tradução de Floriano Martins

Fortaleza, Brasil, 22 de noviembre 2012]

Giovanni Di Pietro en la Feria del Libro en abril 2009

Dissipazione degli occasi

Ho bisogno del conforto del tuo oblio

o della consolazione del tuo disprezzo

Se non c’è speranza di eternità

amare non fa nessun senso

Ogni dolore paga il suo prezzo

Ogni compagnia anela solitudini

La memoria è vana come il sogno

E questo non è altro che un bagliore

Vani sono i ricordi e vane le età

Ahimé, neppure le nostre solitudini sono nostre

L’unica cosa che ci appartiene è l’errore

di credere che esistino verità

Tutto si dissipa negli occasi

per rinascere titillante nelle notti

trasformato in materia di sogni

Nulla è più bello di quegli esseri

che del silenzio sperpero fanno

credendosi grandi quando piccoli sono

Io ti collocherei sulla sponda

di tutti gli oblii e d’un tratto

neanche saprei se sei o non sei

giacché solo la primavera ci vuole

e il verbo amare coniugato al presente

Ogni altra cosa esiste se persisti tu

Nulla rimane indietro, tutto si ricupera

Il vuoto si riempie di se stesso

Non vale l’eternità, non è sufficiente

Nel fondo dell’essere vive una belva

che si alimenta del germe dell’abisso

perché soltanto il male è efficiente.

 

(Traducción al italiano de Giovanni di Pietro,

  Puerto Rico,  24 de noviembre 2012)