El tío regresó de Bonao demacraojeroso. 


"Allá no dormí ni cuatroraseguía siquiera", dijo a familiares reunidos para escuchar cuentos de sus vacaciones en la tierra que todos extrañan muchísimo de hecho.


"¿Y eso poi qué, mucha rumba?", dijo uno de los comensales, tío usualmente parco y, sin embargo, crítico acérrimo del pastelón de yuca: "Desabrío, no da ni gana de bebei agua", musitó quedamente recibiendo minuciosa cortada de ojo (que lo enmudeció) de tía mete ojo.

Fotografía de Miguel Ortiz


"Ojalá yo, pero no, fue queal otro día de yo llegá eplotó el tranformador de la equina", dijo el tío agarrando, delicadamente, un tostón con la mano izquierda, quitándole la sal, intermitentemente, con peculiar movimiento que involucraba pulgar y meñique derechos. 


"Y en la Corporación dijeron que lo vecino teníamo que hacé una coleta pa compralo, y tœl mundœnolla… Utede muy bien saben cómo e el calor de allá, y con un apagón de do semana sin aire ni abanico ni brisita no hay quien pegue losojo, y con lo mosquito tiene dosocione, hacete amigo dello y rogale que no te piquen por unasora, o hacetel loco y tirate al piso y que te coman… Cuando uno ta cogiendo un sueñito, al amanecer, se da cuenta que fue un error contruí una casa en un lugar donde al vecino le gute criá pavoreale", dijo el tío coincidiendo casi con Saki sin saber quién fue Saki.


"Pues yo prefiero tarallá aunque sea con apagones", dijo el tío político admirador de ricos no importa origen riqueza quien, una noche de plenilunio, en la terraza, viendo las noticias RD en familia, comentó sin ton ni son que a amableariti como que le quedaba bien ese mechón.


"Mire, comesolete, mejor será que coma y deje moro a los demás, ¿y por qué usted no se va parallá?", dijo el sobrino no esperando respuesta. "A usted se le olvida que usted va de vacaciones, sin tener que trabajar y con dólares, así uno disfruta en cualquier país que vaya, quédese a trabajar allá en una zona franca, sin luz, sin agua, sin poder coger un avión paracá cuando le dé la gana, cuando ya no aguente más, cuando lo atraquen la septima vez… Apueto a que te suicida…"


"Cuéntame de Lucecita", intervino cantarinamente tía mete ojo para borrar del aire la última palabra fatal.


"Lucecitatabonitabonita, pero ella pensó que yo ya casi no tabænella", dijo el tío. "Imagínate, con ese calorazo no hay valiente amoroso por mucho tiempo, nunca pude dobleteá, uno solito, y bien alpasito y por poquito dándome un yeyo, sofocao, no podía ni repirá… ¿Quién puede dormí abrazao enunhorno? Cuando a uno le pegan un brazo en la madrugá se siente uno como un buey cebú al que tan marcando con hierro ardiendo, y la sábana son un caldo".


"Tío, tú lo que tenías que hacer era hacerlo debajo de la ducha", dijo el sobrino recordando brevemente vasto amor.


"Ah bueno, ¿tú no oye que no había agua en la llave?", dijo el tío tono boche leve. Bebió un vaso culcul de agua con hielitos, como buen cuentista continuó: 


"Ni agua fría había nunca, uno andaba Bonao entero detrá de una funda de hielo… Una ve lo hicimo en el baño, en la tina, con una latica de agua… Retozabamosunchín, y yo me bajaba y agarraba la latica y se la echaba a Lucecita… Retozabamosotrochín, y Lucecita se bajaba y agarraba la latica y me la echaba a mí… Nada romántico y mucha lucha si quieren sabé la verdá… En fin, una vacacionen el infierno", dijo el tío coincidiendo casi con Rimbaud sin saber quién fue Rimbaud.


"Yo no sé cómo en RD no hay una huelga general hasta que tumben a los comesolos de porra", dijo el sobrino a quien las turbas voceando le provocan urticaria. "Los mismos problemas añotrasaño, y elecciones traselecciones los mismos ladrones… Apagones en esta era carajo… ¿Y odebrecht, eh? 92 millones de dólares regao entrellos y joao cantando y nadie cae preso… Como dijo Rimbaud: 'Mientras los fondos públicos se gastan en fiestas de fraternidad, suena una campana de fuego rosa en las nubes'".


"¿Cómo fue? ¿Rambo dijo eso? ¿Qué quiso decí Rambo con eso?", dijo el tío.


"No no tío, no Rambo, Rimbaud, un poeta francé e… Eeeso mimito, que se gatan to lo que se roban… parte… de lo simpueto y fietean y mansione… y por eso… suena una campa una campana… Bueno eso, que se lo roban to", dijo el sobrino.


"Ok", dijo el tío.


"Después de to", dijo, ignorando a Rambo y a Rimbaud, parándose hacia el moro, el tío político, adicto, en la penumbra de su habitación, a ver discursos enteros de faraonel en youtube, "hay cosas contra la que uno no pue hacer nada, volvé a Bonao ta en nuestra sangre, para bien o para mal".


"Pueshabráquehaceseunatranfusión" dijo el sobrino, con otra voz más aguda, parándose ipso facto a servirse un plato de moro antes de que el tío político, y comesolo, acabara con el moro de todos.