Dedicado a la memoria de mis ex-condiscipulos universitarios ya fallecidos.

En el 1969 es decir, hace 50 años, se produjo un acontecimiento que, por no haber sido nunca registrado en la historia de la Humanidad concitó la atención y admiración de todos los pueblos del mundo, como fue la llegada del hombre a la Luna que enantes era patrimonio exclusivo de la imaginación de García Lorca y Rubén Darío.

Para ilustración de mis posibles lectores queríamos citar algunas de las más sobresalientes efemérides de nuestra historia doméstica acaecidas en el año antes referido, pero en vista de que la Enciclopedia libre Wilkipedia no recoge nada al respecto, nos limitaremos a mencionar y comentar la más significativa en los dominios académicos de nuestra agropecuaria.

Se trata de la investidura realizada el 28 de Octubre de 1969 de la I Promoción de ingenieros agrónomos egresados de la Escuela de Ingeniería Agronómica de la Facultad de Ciencias Agronómicas y Veterinarias (FCAV) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en un acto solemne llevado a cabo en nuestra Alma Máter.

Aunque desde los tiempos de Mon Cáceres, Horacio Vásquez y Trujillo existían en el país Granjas Escuelas, Colegios de Agricultura, Escuelas Agrícolas e Institutos en Haina, Moca y San Cristóbal, ninguna de ellas dispensaba la titularidad que luego de cinco o seis años de estudios superiores otorga la decana de las Universidades Hispanoamericanas.

En su momento cada una de las instituciones antes aludidas llenaron en el país su cometido aportando técnicos y prácticas indispensables para que nuestras tierras fueran debidamente cultivadas, sea con fines de subsistencia o tímida comercialización que paulatinamente y con propósitos rentables de largo aliento, fue asumida por la profesionalidad del ingeniero.

Al ser uno de los testigos de excepción de la fundación de la Escuela por el Prof. Vloebergh en el año 1962, siempre tuve la percepción de que su creación era el hecho primordial, pero ahora debo reconocer que también desempeñaron un papel protagónico, sobre todo para su preservación en el tiempo, tanto las autoridades iniciales como los integrantes de la promociones pioneras (la I, II, III y IV).

En la I Promoción nos inscribimos unos 150 estudiantes aproximadamente, y apenas comenzada la carrera el gobierno de Bosch becó a muchos de ellos.  En 1964 los opositores al fuero y autonomía de la Universidad acosaban la institución provocando la deserción de muchos de nosotros.  En 1965 se cerró la UASD durante casi medio año y en 1966 Balaguer inició un hostigamiento mediante cercos, muertes y estrangulamiento presupuestario.

No obstante la ocurrencia de éstas y otras calamidades capaces de desalentar a cualquiera con agrícola vocación, un núcleo duro persistimos en nuestro empeño de adquirir los conocimientos fundamentales de la profesión, contando siempre con el valiente y entusiasta apoyo de las autoridades de turno, de dedicados y competentes profesores así como de empleados y dirigentes estudiantiles solidarios.

Por todos estos avatares que convirtieron nuestros estudios universitarios en una dramática epopeya, menos de un 10% de los primeramente inscritos en la I Promoción nos pusimos la toga, el birrete y la clorofílica esclavina en aquel memorable 28 octubre 1969 que constituyó todo un hito en la agropecuaria dominicana, una efeméride de la UASD.

No solo nos graduamos a pesar de las contrariedades sino que la formación adquirida por los egresados de las primeras promociones alcanzaron su acreditación, validación dentro del sector, ocupando algunos de sus miembros las posiciones cimeras en el Ministerio de Agricultura, Administración General del BAGRICOLA, Dirección de la Reforma Agraria, CONIAF, IDIAF, Ingenio Barahona así como en las empresas de capital privado.

Al comprobarse la excelencia profesional lograda por las promociones inaugurales de la Escuela de Ingeniería Agronómica de la UASD, no  debemos silenciar el inestimable respaldo ofrecido a diferentes niveles por el Ministerio de Cooperación de Francia, la FAO, los gobiernos de Israel, Taiwán, así como de algunos Organismos Internacionales como el ICA, IICA, CATIE, Banco Mundial, BID y otros.

Como miembro activo de la I Promoción de ingenieros agrónomos soy de opinión que la UASD en general y la FCAV en particular, debemos celebrar el próximo viernes 15 de noviembre este histórico acontecimiento como el primer cincuentenario en que a trancas y barrancas sus autoridades de entonces, personal docente, alumnado y empleados, imponiéndose a condiciones adversas hicieron posible que el campo dominicano fuera en lo adelante cultivado con criterios profesionales.

DESDE HACE MEDIO SIGLO LA UASD PROVEE  LOS TÉCNICOS Y PROFESIONALES NECESARIOS PARA EL DESARROLLO  Y SOSTENIBILIDAD DE NUESTRA PRODUCCIÓN AGROPECUARIA