El discurso que pronunció el Excelentísimo Señor Presidente Constitucional de la República, licenciado Danilo Medina Sánchez, sin lugar a dudas llenó las expectativas que nos habíamos creado la gran mayoría de los dominicanas y dominicanos sensatos y de buena voluntad, que creemos en el futuro de nuestro país.

Durante una hora y veinte minutos, escuchamos detenidamente, cada una de los pronunciamientos externado por su Excelencia y realmente conjuga gran parte de sus propuestas de campañas a través de su programa de gobierno, que más bien habrá de ser un programa de nación, a mediano plazo, para realmente afrontar con las energías y responsabilidad requerida, los principales males que agobian hoy día a la nación dominicana, como el analfabetismo, la salud, la energía eléctrica, el desempleo, la desigualdad social y la inseguridad ciudadana.

El Presidente Danilo Medina, demostró que tiene conocimiento pleno, basado en estudios y no en imaginaciones, de la realidad que hoy día vivimos los dominicanos y dominicanas y él más que nadie sabe que en un período de cuatro años para el que fue electo, sería imposible culminar con todas las propuestas, pero sí iniciarlas, desarrollarlas y tratar de impulsar al máximo desde el punto de vista de programa de nación, para que el país en los próximos logremos superar con creces, los males que por mas de 40 o 50 años nos han venido afectando y que han impedido el verdadero desarrollo de nuestro país.

Los dominicanos y dominicanas, debemos de tener fe en el Presidente Danilo Medina, así como él la tiene en Dios, que de seguro le proporcionará las fuerzas y la inteligencia necesarias para saber afrontar cualquier situación crítica que pudiese presentarse en el devenir de los días, pues todos esperamos que en el país por primera vez, se corrija lo que este mal, se continúe lo que se ha hecho bien y se haga lo que nunca antes ningún gobernante se ha atrevido hacer por el bien del país, por razones politiqueras o por estar pensando en reelección.

Ciertamente, son muchos los tópicos que abarcó el discurso presidencial, pero cuando la voluntad de los hombres y mujeres decide imponerse, por encima de los intereses oscuros, el oportunismo, la corrupción y el tráfico de influencia, es mucho lo que se puede lograr, ha llegado la hora en la República Dominicana, de que el nuevo gobierno retome el control absoluto de las recaudaciones fiscales, del imperio de la ley, de lo ético y lo moral, pues solo así, los países avanzan y verdaderamente se desarrollan, porque es la única vía de un gobernante poder redistribuir de manera equitativa las riquezas generadas.

Debemos mantener nuestra fe y esperanza, en que el Presidente Danilo Medina Sánchez, conjuntamente con el equipo de Ministros y los demás funcionarios que le acompañarán durante su mandato presidencial, habrán de honrar con creces muchas de las expectativas que nos hemos creado para mejorar la calidad de vida de los dominicanos y dominicanas, para combatir realmente la pobreza, para crear fuentes de empleos, para fomentar la producción agropecuaria, pecuaria, porcina y avícola, las zonas francas y sobre todo seguir implementando campañas publicitarias internacionalmente, que sirvan para seguir fortaleciendo el turismo en el país y de esta manera poder lograr la meta de recibir en los próximos años unos Diez Millones de turistas al año.

Entendemos que ha llegado la hora en que la oposición piense un poco en el país y se dejen de tanta politiquería barata, de criticarlos todo, de oponerse a todo.  Es hora de que la oposición política aporte sus ideas y que se sume a los esfuerzos que conjuntamente con todos los sectores de la sociedad dominicana hará el Presidente Danilo Medina para echar adelante a la República Dominicana, recordando de que desde el 16 de Agosto el licenciado Danilo Medina no es el Presidente de los Peledeístas, si no de todos los dominicanos y dominicanas que habitamos en la isla.

Felicidades Presidente Medina, por la convicción que tiene de lo que hay que hacer realmente para salir adelante, plasmada en su discurso y que de seguro en los próximos días y meses irá poniendo en ejecución de manera gradual y acorde a las posibilidades, recordándole también que existe una máxima que reza de que “Nadie está obligado a lo imposible”.  Éxitos Señor Presidente y Amigo.