Hay gente cuya mezquindad y mediocridad afloran cuando el poder se le sube a la cabeza. No saben administrar ese poder y se vuelven cada vez más arrogantes, burlones, irresponsables, intrigantes y ante todo farsantes. Ahora Leonel Fernández está escribiendo su obra sobre el crimen perfecto, donde trata de encubrir al verdadero asesino de la economía dominicana. Apunta para todos lados menos hacia donde está el blanco. Pero solo él se imagina eso. Su mente trasnochada y perversa lo lleva a suponer que todo lo que hizo fue correcto y que los culpables son otros, especialmente algunos que se remontan al gobierno del PRD en el 2000-2004. Y no menciona al gobierno de Balaguer en los años 80 y 90 porque ahora los reformistas son sus aliados. Pretende cargarle la culpa de su crimen a la energía, a la crisis bancaria, al PPH, a la crisis mundial, al FMI y  así sucesivamente.

Pero todo asesino, por más perfecto y cuidadoso que pretenda ser, siempre deja pequeños rastros en el lugar del crimen, que tarde o temprano, conducen a identificar al o los verdaderos culpable. Y el gran problema de Leonel Fernández, es que dejó demasiados rastros durante su gestión de 8 años que lo acreditan como el máximo responsable, material e intelectual, del peor crimen cometido contra la economía dominicana.

Veamos algunas de esas huellas. En los años 2007 y 2008, y en plena campaña releccionista, Leonel pregonó a los cuatro vientos que la crisis del 2003, originada por los fraudes bancarios, era cosa del pasado y que la economía se había recuperado con un solido crecimiento del 7.5%. De hecho, en el 2007 el déficit fiscal había sido casi cero y no había presiones inflacionarias de importancia. Sin embargo, los gastos desenfrenados en la campaña releccionistas en el 2008, dispararon el déficit sobre los RD$50,000 millones aumentando la inflación, lo que se repitió en el 2009, 2010 y 2011 cuando la economía mundial se hundía en una de sus peores crisis de la historia moderna. 4 años consecutivos de déficit fiscal que sumaron los RD$220,000 millones con una inflación entre 7% y 9%. Hay que recordar que España aun con su profunda crisis fiscal y de deuda, tiene una inflación por debajo del 3.5%.

Así fue como Leonel Fernández, fue despilfarrando el dinero del fisco en plena recesión mundial, donde una parte importante acrecentaba el patrimonio financiero de sus más cercanos colaboradores. No es por casualidad que en el 2010 llegáramos a escalar los máximos honores en el Foro Económico Mundial en cuanto al país más corrupto del mundo y con menos transparencia en el manejo de los fondos públicos.

Pero hay mas evidencia. En ese periodo Leonel uso estas palabras más de 50 veces: “La economía dominicana esta blindada ante los choques externos” ¿Y que pasó con ese blindaje que desapareció por arte de magia?

En el caso de rescate bancario también es bueno recordarle al pueblo dominicano lo que heredó Leonel y lo que entregó 8 años después. Esa crisis implicó un salvataje que le costó al fisco RD$87,000 millones en el 2003 y 2004, una suma equivalente a unos US$2,500 millones a la tasa de aquel entonces. En su afán de mantener la tasa de cambio anclada a como diera lugar, el Banco Central  emitió certificados de participación que elevaron dicha deuda a RD$240,000 millones a finales del 2011, equivalente a US$6,000 millones. O sea, Leonel la triplicó en 8 años, solo para ufanarse de una supuesta estabilidad macroeconómica que ahora anda rodando por los zafacones.

Pero eso no es todo. Este genio de mezquindad disparó la deuda pública total de US$9,400 millones en el 2004 a US$27,000 millones en el 2012, mientras los índices de pobreza, desempleo e inequidad social seguían agudizándose año tras año. No es por casualidad que un reciente  informe de Naciones Unidas ubica al país entre los 4 con más hambre en toda América Latina y el Caribe, el cual encabeza Haití, seguido por Guatemala, Bolivia y R.D.  Una verdadera vergüenza.

Para cerrar con broche de oro, este asesino sin cuartel de nuestra economía cometió sus mayores crímenes en el último año de su mandato dejando huellas imborrables, muchas de ellas grabadas celulares y videos. Primero, en diciembre del 2011 rompió unilateralmente el acuerdo con el FMI para tener las manos sueltas en la campaña electoral que se avecinaba. Después, anunció desde Nueva York que disponía de RD$40,000 millones para dilapidarlo en apoyo  a la candidatura de Danilo Medina y su esposa Margarita, lo cual cumplió sin el menor escrúpulo y a pesar del escándalo y la indignación que eso produjo. Finalmente, y en el proceso de transición, este hombre, con una ambición de poder desmedida, metió en un lio del carajo a su sucesor del mismo partido cuando se dedicó a desfalcar las finanzas publicas pagando miles de millones en deudas a sus amigos y acólitos, nombrando gente a granel en el tren administrativo y terminando cientos de obras al vapor, muchas inauguradas a medio talle pero con una francachela de gastos millonarios para promocionarse como candidato presidencial en el periodo 2016-2020.

Estaba saliendo del poder y al mismo tiempo haciendo campaña con el dinero público.

Ese es el personaje que ahora dice que no hizo nada malo y que la culpa de la crisis económica que sufre el país es de los que gobernaron hace 8 años. Si Leonel Fernández no es llevado a la justicia por esas atrocidades entonces aquí nadie debe caer preso.