A través de los siglos, la Iglesia y el Estado han subyugados a sus “representados o fieles” mediante creencias, supersticiones, revelaciones, fe, tradiciones, oscurantismos, disposiciones e imposiciones, que han reducido su propio poder, para trazar su rumbo o destino. Para “superar” dicha condición o situación de estancamiento social, atraso emocional, espiritual, cultural, económico, y político, surgió la etapa de la superación colectiva basada en la razón o “enlightment”. Esta etapa de la humanidad, surgió como un movimiento de intelectuales, tanto en Europa como en sus colonias de América (siglo xvIii), sustentada en la ciencia como argumento para rescatar la sociedad de las condiciones socio-económicas y socio-políticas impuestas “cuasi” a la fuerza. Estas imposiciones doctrinarias se habían facilitado por la ignorancia prevaleciente.
Posteriormente (a mediados del siglo XX), las “debilidades sociales” predominantes comenzaron a cambiar mediante un proceso de lo que hoy llamamos empoderamiento. Este proceso de cambio dio lugar a otro proceso libertario o de emancipación frente a los mismos protagonistas (Estado, Iglesia, Empresa, o el sistema imperante) lo cual ha permitido a pueblos que antes estuvieron oprimidos, superar condiciones de vulnerabilidad social y política.
Hoy día la intrínseca vinculación de la razón con el empoderamiento, son las fortalezas de los grupos sociales que protestan las causas y consecuencias de La Reforma Fiscal, ignorando la inercia de los partidos políticos de oposición.
Precisamente, parecido a la etapa del oscurantismo social y religioso de la época citada, hoy día tenemos la demanda colectiva para que impere la razón, la lógica y la equidad, en el manejo de los recursos públicos como actitud positiva para el empoderamiento colectivo, para no retroceder a los funestos episodios del pasado.
El surgimiento de los movimientos sociales como Participación Ciudadana, Movimiento para una Educación Digna (que reclama el 4% del PIB para la educación), Alianza contra la corrupción, Toy Jarto, Los Auto Convocados, La multitud, Juntos por La Democracia, Grupos en Defensa del Medio a Ambiente, marchas desde los pueblos a Santo Domingo y Justicia Fiscal entre otros, es una prueba del empoderamiento social justificado en el uso de la razón, que ha aumentado la concienciación del pueblo.
Bien haría el gobierno en hacerle caso a los justificados reclamos, antes de que estos se tornen, como el cólera, en incontrolables, lo que nos puede afectar a todos: gobernantes y gobernados; ricos y pobres; serios y ladrones; culpables e inocentes, en detrimento de la calidad de vida de las presentes y futuras generaciones.