La región de América Latina y el Caribe con una población cercana a los 600 millones de habitantes, es un mercado de consumo apetecible para la gestión y el posicionamiento de los productos y las marcas de las grandes multinacionales de los negocios globales. Con esa visión se hace cada vez más interesante el estudio de las tendencias que marcan los cambios en el comportamiento de sus distintos grupos sociales.
Como es lógico pensar esas grandes corporaciones requieren del auxilio de expertos consultores para la toma de decisiones menos riesgosas para su capital e intereses económicos. El último estudio fue llevado a cabo por Americas Market Intelligence la firma consultora de marketing, líder en esta parte del mundo.
Los datos de ese estudio fueron presentados por su Director-Gerente John Price en Miami a miembros del Latin American 50, un grupo de destacados mercadologos nombrados por The Internationalist (IAA), en representación de la región, en procura de que estos impulsen el reconocimiento de las potencialidades del mercado y su creciente sofisticación.
El aspecto de la demografía presenta una caída en el número de nacimientos y un mayor empleo de las mujeres, lo cual ha impulsado el porcentaje del ingreso de los hogares en Latinoamérica
El experto ha señalado la existencia de 10 tendencias que están impactando la demanda de bienes de consumo y servicios. En sentido amplio en el estudio fueron tratados temas tales como el actual rol de la región en los temas económicos globales, tendencias sociales y demográficas, cambios en patrones migratorios, la democratización de la riqueza y la nueva noción sobre el riesgo.
Tres grandes tendencias están marcando los cambios que habrán de crear un nuevo entorno socioeconómico en la región. La modernización de la estructura de los hogares, el surgimiento de un nuevo y viable mercado y los crecientemente favorables aspectos demográficos.
En ese contexto sobresale el hecho de que la extendida familia católica viviendo bajo el mismo techo con un único proveedor ya no representa la mayoría de hogares. Tanto la familia como los valores sociales están cambiando dramáticamente. Hay un significativo movimiento hacia la emancipación del individuo que viene afectando la estructura tradicional de la familia.
En referencia al mercado “la base de la pirámide social”, referido al amplio pero más pobre grupo socioeconómico conformado por 2.5 millones de personas que viven con menos de 2.50 dólares al día, representa cerca del 65% de los hogares latinoamericanos. Muchos no han sido consumidores activos de las marcas globales.
Se prevé que esto cambiará para alrededor del 50% de ellos, cerca de 120 millones de personas que ascenderán a un nuevo estatus en 5 a 10 años, especialmente en el Brasil, Colombia, Perú y México. El aumento de los ingresos y el acceso por primera vez al crédito impulsara este enorme, e inexplotado mercado hacia territorio de los bancos, los productos de consumo y los bienes de uso hogareño.
El aspecto de la demografía presenta una caída en el número de nacimientos y un mayor empleo de las mujeres, lo cual ha impulsado el porcentaje del ingreso de los hogares en Latinoamérica. En los 80 y los 90 las mujeres tenían trabajos de segunda categoría. Hoy, las familias no necesitan el segundo cheque ya que más personas dependen menos de los salarios.
Estas y otras tendencias derivadas del estudio presagian un nuevo enfoque para el futuro, en el manejo de las estrategias de marketing para las grandes transnacionales que tienen en el mercado de consumo en Latinoamérica una base para el crecimiento a escala global de sus empresas y sus negocios.