Agenda insular

Tema haitiano: El ciber odio en la prensa

Por Edwin Paraison

El tema haitiano es sin duda uno de los tópicos de mayor interés mediático en la República Dominicana. En la prensa escrita algunos periodistas se especializaron en su tratamiento. Primero, por su voluntad profesional y ciudadano de servir una información objetiva y contribuir al acercamiento entre haitianos y dominicanos. Segundo, por una aspiración  intelectual de conocer mejor cada día la idiosincrasia haitiana.

Leo Reyes, quien en paz descansa, será siempre recordado en las salas de redacción donde estuvo y sus círculos de amigos, por su pasión por ese tema. Evidentemente, era consultado por los editorialistas al momento de escribir sobre Haití o los haitianos en el país. Por ende, sus conocimientos y autoridad en el tema incidían en la línea editorial de los medios donde trabajó.

Ciertamente, teníamos nuestros desacuerdos, pero sus preocupaciones cuando la situación entre los dos países se ponía gris, eran sinceras. Dejaba virtualmente de lado la pluma y la grabadora para actuar aquí y allá entre los políticos y líderes empresariales o eclesiásticos buscando soluciones de paz y de armonía.

Leo, con sus virtudes y defectos, no ha tenido sustituto en ese rol. Es una gran pena.

No obstante, hay varios articulistas de los medios escritos que enriquecen el debate con sus sabias reflexiones sobre las relaciones dominico haitianas. En esa misma línea, desde el 2005 una interesante y oportuna iniciativa surgió en el ámbito digital para la promoción de los intercambios entre los dos países en el campo comunicacional, se trata del “Espacio de Comunicación Insular” bajo la dirección del periodista José Luis Soto.

De manera más general, la prensa digital de manos de las TIC ha crecido vertiginosamente en la República Dominicana. Dando lugar a  un proceso de democratización de la comunicación que contribuye a poner en el espacio cibernético zonas específicas de las grandes urbes, a regiones y ciudades del interior y hasta algunas comunidades rurales.

Por lo anterior dicho, República Dominicana y Haití forman parte  hoy de este mundo interconectado en tiempo real. Dos países que han tenido un pasado difícil pero también momentos estelares de solidaridad recíproca en la historia insular, llamados a dirimir sus conflictos con la colaboración de los medios de comunicación, en este caso, específicamente, con una gestión responsable de la prensa digital.

Esta,  a pesar de la brecha tecnológica tiene mayor penetración que la radio en los intercambios dominico haitianos. Es por ahora el principal medio de comunicación insular en razón del uso del internet móvil y del traductor electrónico disponible en varios portales en los tres idiomas hablados en la isla, creole, español y francés. Lo que hace posible entender y rebatir los argumentos de unos y otros.

En algunos medios electrónicos dominicanos se ha implementado una sección especial para el tema haitiano. En principio pareció cubrir una necesidad real de información constante en los distintos campos de las relaciones binacionales. Con el tiempo, se han convertido mayormente en espacios de promoción del ciber odio entre haitianos y dominicanos.

Con una competencia tan amplia en el mundo cibernético, cualquier medio parece válido  para mantener cierto nivel de penetración que se mide a través del número de visitantes y comentarios dejados debajo de lo publicado, particularmente de articulistas y comentaristas enemigos de la paz insular y críticos recios de los medios o periodistas que mantienen una posición equilibrada sobre este tema. El campeón publico recientemente sus estadísticas.

El ciber odio que se promueve en sus páginas leídas en la aldea mundial al permitir  alabanzas a Trujillo  y pedir  una reedición de la masacre del 37 en relación a la cuestión migratoria afecta, por un lado, potencialmente, las buenas relaciones existentes entre dominicanos y haitianos. Por otro lado, refuerza en el plano internacional la percepción del dominicano de ser un pueblo que a pesar de tener más emigrantes que inmigrantes rechaza y discrimina al haitiano. Sabemos que no es así.

El debate democrático y de respeto mutuo entre los intervinientes  sobre temas tan sensibles como la cuestión migratoria debe ser alentado. Pero, medios digitales dirigidos por reconocidos profesionales de la comunicación deberían ser más apegados a la deontología de esa profesión.

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguir leyendo

Lo más leído

Más noticias

Síguenos en nuestras redes