Uno de los platos más exóticos con que podemos encontrarnos en el mundo es el Fugu que es el nombre Japonés del pez Guanábana como es conocido en el mar Caribe.

El pez Guanábana o pez globo (si esos mismos que disecados por nuestros pescadores se les introduce un bombillo y los venden como lámparas) muy común en nuestras costas y aguas tropicales de alrededor del mundo y que ha sido implicado en la leyenda de la creación de los zombis en Haití.
El pez es de la familia de los tetraodontidaes o erizos, en sus hígados, piel, ovarios y genitales se concentra una sustancia llamada tetradotoxina que es una neurotóxina (veneno que afecta el sistema nervioso) y que ha sido descrita como la sustancia orgánica más toxica del mundo, se dice que es 100 veces más potente que el cianuro de potasio, para hacer efecto debe ser inoculada directamente en la sangre o ingerida por el tracto Gastrointestinal.
El pez es inmune a ella. La tetradotoxina es un veneno excepcionalmente letal. La dosis que mata al 50 % de los ratones en experimentos es de solo 8 microgramos por kilogramo de peso corporal. Se estima que un solo pez globo puede matar a 30 personas adultas. Anualmente se reportan cientos de casos de intoxicación por ingestión de estos peces, un alto porcentaje mueren. El envenenamiento con la toxina provoca entumecimiento de la lengua y labios, disnea y vómitos, seguido de picazón y entumecimiento en el cuerpo, taquicardia, disminución de la presión sanguínea, parálisis muscular y coma. La muerte resulta por sofocación debido a la parálisis diafragmática lo que impide la expansión pulmonar y finalmente parada cardiorespiratoria, lo peor de todo es que no existe antídoto conocido. En su tesis doctoral, el botánico E. Wave Davis trató el tema de esta toxina como posible causa de “zombificación”, promoviendo la teoría de que el veneno, en dosis controladas, produciría una especie de muerte sintomática tras la que se volvería a la normalidad, aunque con secuelas.

Esto último es altamente interesante puesto que en Japón, (también Corea) constituye un delicatesen que ha sido preparado por miles de años y es un acto de valor su consumo en restaurantes especializados donde un chef experto le ha extraído los órganos tóxicos para que no produzca envenenamiento pero si euforia y sensaciones gustativas excepcionales .Se le denomina Fugu que quiere decir “soplar” o “alegría” , se sirve como Sushi o Sashimi acompañados de Sake caliente, Un Plato de Tora Fugu que es el más venenoso pero el de mejor sabor, puede ascender a $ 400 USD . El Fugu está prohibido en la unión Europea y antes de ser enviado a Estados Unidos se limpia de todas las toxinas y solo una docena de chefs se encuentran certificados para su preparación. La venta del pescado completo está prohibida y para su almacenamiento, las tiendas deben poseer un certificado; los chefs deben entrenarse durante años y pasar diversos exámenes escritos y prácticos con alto grado de dificultad antes de ser reconocidos oficialmente como “Licenciados en Fugu”.

Las estadísticas de la Oficina de Asistencia Social y Salud Pública de Tokio señalan de 20 a 44 incidentes de envenenamiento por fugu entre los años 1996 y 2006 en todo Japón. Aunque el peor año parece ser 1958, cuando según un artículo de The New York Times murieron intoxicadas 176 personas por su consumo. Entre 1974 y 1983, en Japón, hubo 646 casos de intoxicación y 179 muertes. Ha habido también diversos casos en Estados Unidos, los más recientes en California, en 1996. Una de las más famosas víctimas mortales por Fugu fue el actor nacional japonés Bandō Mitsugorō VIII. Al parecer, el gourmet pagó con la muerte su pasión por el  tras ingerir el ‘exquisito’ hígado del pez.

¡Entonces! – ¿Quién se sienta a la mesa con Tanatos?