Ya se acerca el final del 2012. Ha sido un año bastante incómodo para la sociedad dominicana. Una campaña electoral intensa, unas elecciones que contrario a lo que se creyó, se armaría una revoluciónpor los resultados, los mismos fueron acatados por todos los dominicanos. La resaca post electoral nos ha dado duro, tanto en el plano económico, porque nos hemos dado cuenta de que no hay dinero, como en lo moral, ya que parte de la responsabilidad del desastre económico la tienen las actuales autoridades.
Ya muchos especialistas han hechos sus proyecciones con relación al 2013. Los optimistas dicen que será un año duro, pero que es necesario y tendremos nuestra recompensa. Por otro lado están los pesimistas, que dicen que la crisis se extenderá más allá del próximo año. No se sabe a quién creerle. Estos mismos economistas que dan declaraciones sobre este tema, lo hicieron en su momento con relación a la magnitud del déficit en que nos encontramos. Muchos dijeron que se había sobrepasado lo estipulado y que éste sería de un 4% del PIB, los dela oposición gritaban que sería de un 6%, parece que se pusieron de acuerdo y se dijo que sería de un 7%, pero el FMI en noviembre pasado informó que el año cerraría con un déficit equivalente al 8.5% del PIB. En pocas palabras, como siempre, no sabemos a cuántoasciende, ni dónde están esos dineros, tampoco quién o quiénes lo tienen, lo que sí se sabe es que no hay dinero.
La corrupción siguió creciendo este año, y nada, ni nadie le hace frente. Se nos pidió no tirar piedras hacia atrás. La sociedad clama por justicia, pero no se le hace caso. Quien tiene que investigar estos casos, dice que los enfrentará. Pero por lo visto se llevó de un comentario que hiciera una persona: “Parece que tiene corruptos favoritos”, y le ha entrado a uno, dice que tiene las pruebas suficientes para llevarlo tras las rejas, pero por el poco tacto que ha mostrado y aunque tenga todas las pruebas, se le dará un matiz político y éste saldrá limpio. Además, la gente pide se investigue a otro, pero reveló que es uno de sus hombres. La impunidad seguirá pese a todas las mentiras que se dijeron en campaña. Mientras tanto, a los que se señalan como responsables de este desastre, duermen tranquilos y se dedican a pasear y dar soluciones a problemas en otras naciones.
Muchos santos han caído de sus altares, se le ha quitado la venda a muchos dominicanos. Se habló mucho de los avances que hubo en los últimos años. Hospitales modernos, ahora necesitan una intervención urgente. Se inauguraron muchas escuelas que no estaban, ni están terminadas. Se habló mucho de transparencia, pero siguen las botellas y/o ayudas a los compañeritos.
Se rumora, entre los cercanos al presidente, que habrá cambios en el tren gubernamental el próximo año. Que debemos tener paciencia, aunque no me explico cómo se dio el lujo de perder estos meses que pudo aprovechar para comenzar a sacar el país de esta crisis. Y a pesar de las denuncias de corrupción de algunos de éstos, los dejó en sus posiciones o cambió de cartera a algunas personas que pertenecieron al gabinete del gobierno anterior.
Por el otro lado, el PRD, partido mayoritario del país, sigue haciendo bien su trabajo que históricamente lo ha caracterizado, pelearse entre ellos. No asumiendo así el papel que le corresponde y que la sociedad, consciente o inconscientemente, le ha otorgado.
El dicho dice: “No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista”. El tiempo es la cura a todos los males y no obstante a la clase política que tenemos, irresponsable, indolente, mentirosa, cobarde, traidora, un grupo de payasos y de la situación que el pueblo dominicano debe pagar por los malos y corruptos gobiernos que nos han tocado, al final del camino hay luz.
¡ También saldremos de esto !