Los esposos don Rafael Octavio Silverio Messón (a) Fellito y doña Marina Galán Sala han construido un restaurante—comedor privado y les pusieron de nombre El Tablao, donde se reúnen en amenas tertulias con familiares, amigos y allegados a compartir tragos, canciones, bailes, cantos, comidas, conversaciones, etc.
El Tablao es un lugar sui generis en la provincia de Puerto Plata. El mismo está ubicado en la falda de la loma Isabel de Torres. Fue construido en la antigua residencia que iba a ser de la madre de don Fellito Silverio, doña Alicia Messón Beauchamps.
En la historia de puerto Plata nunca alguien había fundado algo similar como El Tablao.
Los escritores puertoplateños Rufino Martínez y Sebastián Rodríguez Lora en sus respectivos libros: Del Puerto Plata de ayer, tomo I y Estampas de mi pueblo, tercera edición aumentada, respectivamente, no describen o mencionan algo similar existente en Puerto Plata como El Tablao.
En la ciudad Colonial de Santo Domingo, existen varios lugares como El Tablao que funcionan para el público y, muy especialmente, donde concurren intelectuales y escritores a diferentes tertulias.
Me ubiqué en aquel ambiente de El Tablao, en los recuerdos en el que se desarrolla la novela: La tertulia de los solterones, escrita por el reconocido escritor y prolífico historiador, Lic. Emilio Rodríguez Demorizi.
Sus anfitriones acogen a las personas que asisten allí con esmeros y atenciones. Asistir a ese lugar es cosas maravillosas e impresionantes.
El Tablao es un local dedicado a espectáculos de baile y canto flamencos, que también lo hacen y ejecutan los esposos Silverio—Galán.
Los esposos Silverio—Galán ahí reciben a sus invitados e incluso organizan homenajes y reconocimientos a figuras señeras del arte puertoplateño. No acostumbran a publicitar sus magnos actos.
La gran mayoría de sus invitados son conterráneos y así como de otras provincias.
Dicho lugar es un ambiente de diversión y de amenas tertulias. Siempre a cada encuentro invitan a un destacado artista puertoplateño. Además, asisten connotados artistas, músicos, profesionales, obreros, aficionados, poetas, declamadores, etc.
En el amplio salón del Restaurante tienen varias fotografías de ambos esposos y de amigos actuando como bailadores y cantores. Tienen fotografías de viajes a España. Frases con mensajes muy educativos en el trajinar por la vida.
También en el comedor tienen una pintura de los asiduos amigos visitantes, desde su fundación.
Los esposos Silverio—Galán son excelentes bailadores. Nadie como ellos dos bailen y cantan flamencos en Puerto Plata como esa pareja que llevan más de cincuenta años de unión matrimonial.
Su esposa doña Marina Galán Sala ha sido un ente fundamental y determinante en la vida de don Fellito Silverio Messón en el gran éxito de los negocios. Es una extraordinaria y excelente mujer. Recordamos que sus padres eran españoles: don Ceferino Galán Rodríguez (1901—1985) y doña Olga Sala Curiel (1906—1963)
Al sitio de El Tableteo son invitados personas adineradas, clases medias y pobres.
Ahí se canta, baila, declama, plática, bebe y come una suculenta comida gourmet. Los esposos Silverio—Galán hacen que todos sus invitados se sientan bien.
Este gran hombre que responde al nombre de Rafael Silverio Messón, ha contribuido al desarrollo social, deportivo y económico de Puerto Plata con sus incursiones en las diferentes actividades comerciales y turísticas en que se ha dedicado durante más de cincuenta años. Se ha destacado como comerciante, empresario turístico, deportista y en un puertoplateño que cree en su pueblo para la inversión en los negocios. Ha ayudado a la fundación de instituciones sociales y deportivas.
Don Fellito Silverio en sus primeros años juveniles luchó contra la dictadura trujillista. Su antitrujillismo lo llevó a conspirar contra el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina. Formó parte en Puerto Plata, del Movimiento Clandestino Revolucionario 14 de Junio, fundado por el doctor Manuel Aurelio Tavárez Justo y su esposa Dra. Minerva Mirabal Reyes. Permaneció casi seis meses presos en las cárceles trujillistas, recibiendo allí maltrato y tortura. En esos años luchó por ideales y principios revolucionarios. Ha vivido alejado de la política partidista. Su norte ha sido el trabajo honesto y tesonero. No ha vivido de la política y mucho menos ha ocupado cargo público alguno.
Los esposos Silverio—Galán deben de instalar una Cámara que recoja todas las incidencias de cada actividad, para ser archivado y pasar la fílmica en el próximo encuentro.
Asistir a El Tablao es una acogedora experiencia y más el clima agradable que se respira en el lugar.
Pido excusa formal a los esposos Silverio—Galán, por haber exteriorizado en esta brevísima pincelada sobre El Tablao, pero no podía dejar de pasar tan grata y agradable visita.
¡Muchas gracias, por su invitación!