SINDICALIZAR
“El contrato estipula que los empleados SINDICALIZADOS contribuyan un 3 por ciento de su sueldo al plan de pensiones. . .”
El verbo sindicalizar es una moneda común en el español de la actualidad. Hace mucho tiempo que se utiliza a diario en los países hispanoamericanos. No causa sorpresa encontrarlo en la prensa escrita.
De lo que se trata aquí, en realidad, es de saber si su formación es acertada y si respeta los cánones de la lengua y si hace falta que se lo use porque llena un vacío en la lengua.
Lo que trata de expresar este verbo y que se lo reconoce el uso es que significa afiliar a alguien a un sindicato. Esto es lo que consigna el DAA para el verbo del título. Sorprende que el único país que reivindica ese verbo sea Honduras de acuerdo con lo que el mencionado diccionario escribe.
La triste realidad es que el autor de estas reflexiones acerca de la lengua no ha podido avalar con referencias de otros estudiosos de la lengua su opinión de que el verbo es harto conocido en el español americano.
La formación del verbo se ha hecho sobre el adjetivo como se detalla más abajo. La terminación que se le ha añadido es una que tienen muchos verbos en español, sobre todo los que se han formado por imitación de verbos franceses, es la terminación –izar.
En francés tienen el verbo syndicaliser que está documentado en esa lengua desde el año 1926. En esa lengua el verbo deriva de syndical que es el adjetivo para lo relativo al sindicato. Ese adjetivo también existe en español pero así: sindical y es lo perteneciente o relativo al sindicato.
Es probable que el verbo sindicalizar no prospere porque en español existe el verbo sindicar que es ligar varias personas de una misma profesión, o de intereses comunes, para formar un sindicato. Como curiosidad acerca de este verbo se puede advertir que en la edición vigésima tercera del DRAE no significará más “acusar” y que las redacciones de las acepciones todas van a tener nuevas definiciones. La esencia no cambia, pero la forma de presentarlas sí. Se puede destacar aquí que este verbo ha sufrido muchos cambios en su redacción, casi cada vez que se hace una nueva edición del DRAE.
Para cerrar esta sección se puede argüir que la conveniencia de aceptar el verbo sindicalizar radica en que el verbo sindicar tiene otras acepciones. Con esto se haría una especialización de los dos verbos separándolos, o admitiendo uno más.
POR LA BORDA – *A LA BORDA
“No podemos echar A LA BORDA fondos de los contribuyentes y simultáneamente poner en riesgo la vida de los más vulnerables.”
Este es un error de una persona que no tiene conocimiento alguno de la marinería. Casi se puede asegurar que este periodista desconoce las partes de un barco. Además de lo ya escrito el error que se destaca en el texto es infantil. Eso así porque la fórmula que se oye y se repite es “echar, (tirar, lanzar, arrojar) POR la borda.
La borda es el canto superior del costado de una embarcación. La expresión del título se utiliza para comunicar desprenderse de algo o alguien, voluntariamente o involuntariamente. A la definición anterior, la Academia de Madrid le agrega una característica que merece que se destaque: deshacerse inconsideradamente.
Este rasgo que destaca la Academia va en abono del buen uso o de la pretensión de buen uso del periodista de la locución verbal, pues esa es la idea que él trata de dar a entender en su escrito. Donde el periodista malogró el asunto fue en la selección de la preposición.
La locución puede contener otras características como son la brusquedad de la acción a la que se añade, la falta de reflexión o consideración de su valor o importancia.
La locución estudiada en sentido figurado puede usarse para hacer comprender que se pierde algo por culpa propia. Ejemplo: “Con mi conducta desordenada he echado por la borda mi fortuna personal”.
ASPERSOR – PICHUETE
Desde la primera oración hay que dejar claro que la intención que se persigue en esta sección es divulgar la voz “pichuete” que es poco conocida en las urbes dominicanas a pesar de que se la ha oído en los predios rurales.
Un aspersor es un mecanismo destinado a esparcir o dispersar un líquido a presión, como el agua para el riego o los herbicidas químicos. Por los elementos que componen la acepción se entiende enseguida que se usa mayormente ese mecanismo en los jardines o en el campo.
En las ciudades podría decirse que en los edificios puede haber aspersores cuyo destino sea accionarse automáticamente o a voluntad del hombre para regar agua en el interior de estas edificaciones y de ese modo combatir los incendios.
El pichuete dominicano puede ser el mecanismo de una bomba de riego (reguío, dicen en el campo) accionada por un motor o mediante electricidad. También es el mecanismo de una bomba manual utilizada para fumigar las siembras.
Hay que precisar que en realidad se usa la voz pichuete para designar la punta o extremo del mecanismo por donde el agua sale a presión. Por extensión se emplea el término dominicano para aplicárselo al pene por la función que este desempeña al orinar.
Hay que celebrar que los habitantes de las zonas rurales puedan también dispersar su creatividad al enriquecer el vocabulario común.
TABAQUERO – TABACALERO
“En Miami se perpetúa lo que comenzara en Ibor City, la ciudad de los TABAQUEROS en el siglo XIX: el florecimiento de la variada comunidad latina en la Florida.”
El propósito principal no es examinar la propiedad del uso del término en la cita, sino dejar bien establecida la diferencia entre los dos vocablos del título.
Tabaquero es perteneciente o relativo al tabaco en sus funciones de adjetivo. Tabacalero en esas funciones es perteneciente o relativo al cultivo, fabricación o venta del tabaco.
Cuando las dos palabras se refieren a una persona hay otra diferencia. El tabaquero es el obrero que tuerce el tabaco. Es la persona que lo vende o comercia con él. El tabacalero es la persona que cultiva el tabaco.
En República Dominicana puede observarse que se le da preferencia a la voz tabacalero/a para todos los aspectos del tabaco. Quizá esta selección fue introducida por los hablantes cultos que prefieren los vocablos más largos.
Se hace necesario aclarar que este torcer usado aquí equivale a elaborar el cigarro puro, envolviendo la tripa en la capa. La tripa es el relleno del cigarro, tabaco o puro. La capa es la hoja tersa de tabaco que es la envoltura superior del cigarro puro.
En República Dominicana la tabaquería es la fábrica donde se elaboran tabacos. Esa acepción la comparte con México, Cuba y Puerto Rico. Los dominicanos tienen una expresión: “el tabaco es fuerte pero hay que fumárselo”. Con eso se refiere quien habla a una situación o circunstancia difícil de soportar o sortear pero en la que no hay salida sino soportarla.