Los resultados de la auditoria forense realizada en tiempo récord por la empresa española ALHAMBRA EIDOS al Sistema de Voto Automatizado que fue utilizado en las Primarias Simultáneas de los partidos políticos el pasado 6 de octubre de 2019, no prueba absolutamente nada respecto al hecho de que efectivamente hubiera una manipulación del código fuente que alterara los resultados electorales en el caso de las primarias internas del PLD.

El primer lugar, demasiado tiempo transcurrió entre la fecha de las primarias y la decisión de realizar la auditoria para que se pudiera revertir cualquier anomalía. Segundo, es casi imposible que en un mes de trabajo se pudiera cumplir con todos los requisitos que este tipo de autoría exige. En tercer lugar, el voto automatizado ha demostrado ser en otros países muy susceptible a manipulación y muy sensible a cualquier hackeo externo o falla del sistema.

Sigo creyendo firmemente que lo sucedido en el conteo final de votos en las primarias del PLD, resultó demasiado extraño e inexplicable estadísticamente hablando. Tuvo que haber un fallo del sistema ya sea inducido o no.

Estados Unidos, el país mas avanzado del mundo tecnológicamente hablando, acaba de tener un serio problema en el sistema de voto automatizado en el caucus de los demócratas.

La primera prueba del calendario electoral para escoger al candidato del Partido Demócrata en las presidenciales de noviembre en Estados Unidos resultó empañada por algunos problemas técnicos que impidieron conocer los resultados.

No se conoce el origen del problema pero desató el caos en la carrera demócrata de cara a las elecciones de EE.UU. Aun se investiga lo que se denomina un “error de código”.

¿Se imaginan ustedes si eso sucedió en unas elecciones internas en Estados Unidos, que no podría suceder aquí en otra similar?

El voto automatizado puede ser un avance tecnológico importante en las elecciones de cualquier país, pero también se corre un alto riesgo de que el sistema de cómputos sea susceptibles de ser manipulados desde fuera o desde adentro o que simplemente fallen en la transmisión de los resultados.

La JCE debe estar abierta a intervenir de inmediato cuando observe cualquier inconsistencia estadística de unos resultados electorales que muestran a todas luces una tendencia anómala, para evitar ofrecer datos cuestionables que después resultan casi imposible de cambiar.

Eso fue lo que debió hacerse en octubre pasado con las primarias del PLD cuando aparentemente se introdujo un algoritmo en el código fuente del sistema. Pero nadie se atrevió a tomar una acción tan crucial que enfrentaba de manera directa al partido que gobierna el país.

La pregunta es ¿qué habría pasado si hubiera sido al revés? O sea, que Leonel fuera el candidato ganador en un conteo final estadísticamente incomprensible. Hoy estuviéramos todavía sin una decisión definitiva de la JCE sobre quien ganó las primarias internas del PLD.