Un día común sales a trabajar y te encuentras con un “tapón” al terminar un elevado de cualquier avenida elegida, porque en esa semana se determinó arrestar a los motoristas que infringen la ley de tránsito con el objetivo de cuidar la vida de estos por desplazarse “sin cascos”, ahora bien, pasan las semanas y la disposición “se diluye”. Luego, percibes que en algunas noches las camionetas desvencijadas de la Policía Nacional están más activas que otras en las visitas a los diferentes sectores de la ciudad; después pasan los días y es como si la tierra se las hubiese tragado y es porque aquí todo “se diluye”. Se diluyen los besos, otras veces el amor, el peso, la comida, la magia, nuestro oro y porqué no, la voluntad de la autoridad, dirían algunos.

Es costumbre ver muchas autoridades responsables que en alguna forma tratan de asumir su rol en la tierra con suficiente dignidad, pero, como siempre sucede en este país de negligentes, “alguien le dobla el pulso”, lo que también se traduce en una forma de “diluir la voluntad”.

Recientemente pudimos leer la posición asumida por la Lic. Yenny Berenice Reynoso, Procuradora Fiscal del Distrito Nacional, recogida en diferente medios, en la siguiente forma: “La fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, dijo este lunes que el Ministerio Público históricamente ha sido muy débil con la Policía,  al referirse  al manejo público que tiene la institución de los casos y dice que esa situación debe cambiar. Hay quienes tienen la equivocada creencia de que el proceso culmina con el arresto o que versión es prueba #Caso UASD, sostiene la magistrada. Además, explica que cuando ocurre un hecho criminal, los investigadores se plantean tesis que para convertirse en imputaciones fácticas necesitan pruebas. En otro mensaje reitera que la pregunta obligada es: ¿Qué tan correcto es publicar los detalles de una investigación en la etapa preparatoria?  Es letal para el caso”. Nuevamente, ella, puso los ovarios sobre la mesa, agrega el articulista de esta columna.

De manera principal, haciendo un análisis concordado de los artículos 88 y 279 del Código Procesal Penal, podemos comprobar que estos refieren de forma taxativa que, el ministerio público “dirige la investigación y practica u ordena practicar las diligencias preliminares y útiles para determinar la ocurrencia del hecho punible, y es el encargado de abrir el registro correspondiente de dicha investigación”. En nuestro país y a pesar de lo que indica la normativa, la Policía Nacional investiga, obteniendo el control a través de la información que recoge, y luego transmite al ministerio público lo que dicho organismo “entiende que interese”.

Hay que reconocer los esfuerzos realizados por los Procuradores Generales de la República que han estado en estos últimos ocho años, en cuanto a obtener la dirección de las investigaciones de forma plena, sin embargo, eso no ha sido posible. La policía se resiste a ceder la dirección de la investigación y lo lamentable del caso es que todavía en este país se “investiga con rangos y no con conocimiento”. Como puede un teniente con calidad, capacidad y conocimiento constituirse en auxiliar del ministerio público para investigar a un general? Cuantas investigaciones no abran prosperado en este país por decisión de un político o un alto oficial?

Entonces, me he cansado de sugerir que se impone hace tiempo la creación de una “policía técnica sin rangos” bajo la dirección de un Ministerio Público “despolitizado”, tal y como establece la normativa procesal penal, sin embargo, no se sabe cuánto tiempo falta para ello, mientras tanto, es la Policía Nacional como auxiliar, quien continua dando las ruedas de prensa en torno a las diferentes investigaciones. Entonces, quien dirige? Ojalá y nuestra Fiscal no esté en remojo. Chúpese usted el resto!